Las formaciones políticas soberanistas que firmaron hace un mes la declaración de «La Lotja de Mar», han hecho un llamamiento conjunto al PSOE y a Unidas Podemos con el objetivo de facilitar el gobierno de coalición.

Los firmantes de la declaración fueron ERC, JuntsXCat, EHBilud, CUP, PDeCat, Crida Nacional, ERValenciana, Mes Per Mallorca, Mes per Menorca, Partit Demócrata, República Valenciana/Partit Valencianista Europeu y Bloque Nacionalista Galego

En aquella declaración, las formaciones soberanistas de todos los territorios estuvieron de acuerdo en denunciar con contundencia que la democracia del Estado español no podía ser homologable. Y además, afirmaban el fracaso de la autodenominada «Transición española», señalando que «no sólo no se produjo, sino que ha dejado espacio a una dinámica represiva, autoritaria y contraria a los principios democráticos esenciales, a la cabeza de la que se sitúa la monarquía».

En tercer lugar, afirmaron que el Estado «daba la espalda a los principales acuerdos y tratados internacionales a favor de los derechos humanos -en especial al Pacto Internacional por los Derechos Civiles y políticos-, cuando es incapaz de conocer, reconocer y promover el ejercicio del derecho de autodeterminación».

Marco de mínimos

El acuerdo al que llegaron los partidos soberanistas de todos los territorios fijó una serie de mínimos comunes a partir de los cuales han sido capaces de encontrar soluciones satisfactorias. Han elaborado, según afirman, un marco «basado en el reconocimiento y respeto de derechos fundamentales y democráticos como el de la autodeterminación; en el cese de toda forma de represión; en la articulación de una solución política y democrática del conflicto que nuestros pueblos mantienen en el seno del Estado español y en la libertad de las presas y presos políticos y la vuelta a casa de los exiliados y exiliadas».

Representación parlamentaria

Estas formaciones cuentan con 29 escaños en total en el Congreso de los Diputados y con 21 senadores. Y manifiestan estar dispuestos a contribuir para «desatascar la situación de colapso y regresión democrática en la que ha entrado el Estado español».

Proponen sentarse a hablar, negociar sin condiciones, y abordar el reconocimiento nacional, y por lo tanto, el derecho a la autodeterminación de las diferentes nacionalidades que forman parte del Estado español actualmente, afirman.

Su llamamiento es para que «se detenga la represión feroz que ha suplantado el diálogo y las soluciones políticas y democráticas durante demasiado tiempo y que ha tenido su corolario en la sentencia que ha condenado a políticos y líderes sociales pacíficos y con un compromiso y comportamiento democráticos inequívocos y que ha expulsado al exilio a otros líderes que han encontrado, en Europa, las garantías jurídicas que tristemente no ha sido capaz de dar el Estado».

A través de un comunicado que han suscrito distintos dirigentes de las formaciones soberanistas de todo el Estado español, como Gabriel Rufián, Laura Borrás, Mertxe Aizupura, Mireia Vehí, Nestor Rego y Vicenç Vidal, se hace un llamamiento a las formaciones que tienen ahora el reto de conformar un gobierno progresista.

Crisis del régimen del 78

En la parte inicial del texto se analiza la situación en la que nos encontramos actualmente. «El Estado español se encuentra desde hace años encallado en el camino hacia la conquista plena de las libertades, tras la muerte del dictador Francisco Franco y la sucesión monárquica. Es más, ha iniciado un preocupante retroceso que empieza a afectar a las pocas bases de la democracia española, ante el silencio mayoritario de los partidos políticos del sistema. En definitiva, el régimen de 1978 padece un déficit democrático estructural que lo hace incapaz de asumir los retos de una sociedad compleja, llena de desafíos globales y locales, una sociedad cada día más exigente con su democracia» señalan.

«Hay un malestar que recorre los pueblos del Estado español»

Apuntan, precisamente, a que el resultado de las últimas elecciones del 10 de noviembre es «el reflejo» de todo lo explicado. Y van más allá advirtiendo que todos aquellos que puedan pensar que nos encontramos ante una situación circunstancial, deberían abandonar esa idea. «Hay un malestar que recorre los pueblos del Estado español» afirman con contundencia. Y consideran que no es cuestión accidental, sino que la celebración de cuatro elecciones generales en cuatro años se trata de «la confirmación de ese déficit estructural»

La incapacidad de dialogar ha llevado al colapso del sistema

Precisamente el punto de bloqueo se encuentra, según los firmantes, en la «incapacidad de la política española de dialogar con la disidencia, ya sea ideológica o territorial». Y apuntan a que esto ha sido precisamente el detonante para llevar el sistema al colapso.

La única solución viable, según apuntan, se fundamenta en el diálogo basado en el «respeto de nuestras naciones». Y hacen especial hincapié en este hecho. El objetivo, apuntan, no es otro que «buscar garantizar el ejercicio de derechos fundamentales, democráticos, económicos y sociales».

Para terminar, señalan que «la mayoría que quiere articularse entre PSOE y Unidas Podemos ha de liderar un cambio de era, ha de certificar la defunción del régimen del 78 y asumir su responsabilidad en construir un verdadero Estado democrático, de justicia social, de igualdad y respeto, lo que solo será posible si cesa la represión, se rompe con los vínculos del pasado aún existentes y se reconoce tanto su carácter plurinacional como el derecho de autodeterminación de los pueblos.

Muestra de compromiso para encontrar soluciones y estabilidad

El escrito conjunto finaliza con el compromiso de que si las formaciones que han de conformar gobierno «están dispuestas a sentarse a hablar de cómo nuestros países deciden su futuro de manera libre y acordada, encontraremos soluciones, estabilidad y progreso para nuestros respectivos pueblos».

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