Solo cuando se conoce algo o se atiende con la racionalidad (sin más añadiduras), pues ya se sabe de la realidad y de sus verdades. Antes no; y se sabe sin que debas de tener vergüenza o miedo por ello. Éstas son algunas de ésas verdades trabajadas y desligadas de cualquier otra cosa que no sea dedicación ética y esfuerzo racional:

1/ En ética, tus palabras (se vistan como se vistan) no pueden servir a la mentira o a ser tú complaciente y consentidor de un erróneo y excusado no saber valorar. Por eso, sí o sí, hay que SABER VALORAR (es tu deber ético) en función de favorecer siempre a la razón sin vetarla (ya que es la única capacidad no arbitraria existente) y nunca jamás a la apariencia o a una retórica o a la sinrazón.

Definición exacta de vetar al que dice la verdad: IMPEDIRLE o PROHIBIRLE el que diga la verdad por el camino que sea. Unos usan el camino del DESPROTEGERLO, otros del DISCRIMINARLO, otros del SILENCIARLO, otros del NINGUNEARLO, otros del usar un medio o influencias (policía, cultura, Estado, apego a un corporativismo, poder cualquiera, etc) para el fin de un eficaz anularlo o no dejarlo ni respirar.

2/ En bien, únicamente se puede aspirar a una sociedad en donde la razón (o el que la aplica o la muestra inengañablemente) gane; y no que pierda o que agonice en crueldad. Por eso, esa lucha ha de ser libre de todo, de costumbres, de todo lo que no sea fiable o probado racionalmente, sin cadenas ni servidumbres a los contraintereses del bien.

3/ Para que haya equilibrio, para que sea posible el Bien, LO ÚNICO válido que existe (con su correspondiente autoridad ética) es el que demuestra-objetiviza-confirma razón, no hay otro camino (ya que la razón es lo único que garantiza el no-error). Esto está más innegable y claro que la luz. Por eso, a objetividad total, un ser humano para ser de verdad bueno, para atribuirse algún respeto o educación o formación de bien, sea el que sea, ÚNICAMENTE ha de AYUDAR siempre, cada segundo o cada milésima de segundo (sin faltar ninguna), al que da la razón confirmada o inengañable o imbatible con la utilización de otra razón cualquiera de otro o de otros, sin que ningún bla-bla existente o excusa pueda con eso.

AYUDAR significa:–nunca silenciar, –nunca ningunear,–nunca ir sobreprotegiendo a eso que quita espacios o protagonismo a lo que se quiere ayudar, –nunca dejarte llevar por una RETÓRICA que siempre extermina a la razón o al Bien, –nunca dejarte llevar por pillos que abarcan todos los SEGUIDORES y protagonismos pero, en verdad, nunca demuestran absolutamente nada con sus evidentes enredos-engaños de encantadores de serpientes, –y nunca dejar un segundo pasar sin buscar, ayudar o abrazar al que demuestra-confirma razón-luz, ¡ni siquiera un segundo!

4/ Consentir el error-mal que hace tu amigo es el mal mismo. Consentir el error-mal que hace tu pueblo es el mal mismo. Consentir el error-mal que hace tu país es el mal mismo. EL BIEN NO PUEDE BENEFICIAR A UN MAL Y PRETENDER SEGUIR SIENDO BIEN, ¡eso jamás!, ya que te autoengañas tú y, además, se engaña así al Bien mismo.

5/ Todo lo que parece bien pero, en verdad, ayuda a que sigan sinrazones (por omisión, falsedad, conformidad o pasividad) no es bien. ¡No lo es!, ¡no y no!, aunque digan lo contrario los científicos españoles o todos los españoles o se apliquen todas la mentiras del mundo o, para más inri en erróneo atrevimiento, aunque tengan SEGUIDORES MASIVOS como “fusilamientos” a la misma Luz.

6/ Respeto ético (porque el respeto, como todo, puede ser irracional, irreal o, en suma, no ético) es únicamente que tú no quites naturaleza a la Naturaleza, que tú no quites espacios de razón a tu entorno, que tú no quites tu deber de reconocimiento a quien demuestra-objetiviza-verifica razón o a sus mismas esperanzas, que tú no quites tu deber de conciencia a todas las complicidades-sinrazones que causas directa o indirectamente. Sí, ya eso conlleva todo el respeto ético posible; y en obviedad no hay de ninguna manera que sumar sin razón algo más.

7/ Un espacio solo lo puedes llenar de sombra (de complicidades con el favoretismo de los poderes o de complicidades con sinrazones) o de luz (del ser consciente de lo que ayudas, del ser siempre responsable con todo o del buscar y ayudar al que demuestra el bien o la razón) pero jamás puedes decir que lo llenas de las dos cosas a la vez (no se puede bajar subiendo). Una verdad debe estar llena de solo razones, y no de alguna sinrazón.

8/ El insulto (sin faltar o sin fallar a la verdad), pero realizado con la compañía de la verdad (no antes ni nunca como medio para conseguirla), es una de las esencias del Bien. Sí, porque es la única esencia que consigue una concienciación de la culpa o del error (para que el bien sea posible) y, además, es lo único que hace ver el estado real de la INDEFENSIÓN DE UNA VERDAD. Por ejemplo: Unos van realizando la estupidez tal o cual de «contaminar algo»; pues, si nunca les dices «estúpidos» o que «hacen una estupidez» (que es lo mismo), por seguro jamás de los jamases advierten que objetivamente están realizando tal estupidez, es obvio. Por ejemplo: Una verdad X va siendo pisoteada por todos, pero en ceguedad ya total en donde es imposible el convencimiento (sí, puede ser «la Tierra es redonda» o «los judíos son personas» mientras van siendo exterminados); pues, en verdad, lo único de lo único que te puede transmitir una carga de indignidad o de no anestesia de lo real es que te digan: ¡estúpido!, ¡desalmado!, ¡no sabes lo que haces! (que es igual a decirte inútil), ¡fanático!, ¡estás loco! Así es.

9/ El que es bueno de verdad (sin montajes, sin trampas o sin posibilidad de engaños) es el que no tiene nunca que agradar a alguna mentira ni nunca se ha servido de un poder para defender el que lo respeten u otra cosa; o sea, en claro no busca FAVORECERSE por un poder de los miles que hay: mediático, retórico o demagogo, apego a causa o a «caballo ganador» (que conlleva comodidad o el evitarse muchísimos esfuerzos), fanatismos de patria o de siempre exclusión, grupo, tener influencias, alineación (que conlleva inevitablemente recibir una «sobreprotección»), etc.

10/ Si te digo (así «te desengaño» o te descontagio de errores) que el amor exactamente correcto es el de Jesucristo, pues significa eso que otro amor no es válido. También, si te digo que hay que VER LA REALIDAD con la razón correcta (la que no se une a sinrazones o no es cómplice o no se produce de ellas) pues eso significa que no vale otra razón; es decir, que otra razón inventada (tuya o de los demás) no garantiza ninguna verdad.

11/ Nadie puede decir que vive sin respirar; por igual, nadie puede decir que vive sin valorar (pues toda preferencia o decisión se hace al valorar). Y valorar solo es aplicar o tener un juicio emocional o racional, o sea, juzgar. Por eso nadie, si no quiere faltar a la verdad, puede decir que no juzga.

12/ El 100% total de la sociedad, en verdad, siempre obedece a una MENTALIDAD de una VALORACIÓN DOMINANTE de una época. Sí, la Tierra fue plana «para todos», la mujer no apta para lo social «para todos», el esclavo era una bestia «para todos», y el rey era fuente divina «para todos». Y tal mentalidad social siempre se crea a través de una valoración dominante (o, bien, encauzada por los intereses del poder-retoricismo dominante).

13/ Los seres humanos han conseguido inventar muchos métodos para el autoengaño o para evadirse de la realidad-verdad. Sí, ellos recurren al alcohol, a cualquier droga, a la televisión, a creer en todo lo que les cuenten de rollos o de realidades artificiales o aun a tantísimas otras cosas; pero los animales no, sin artificios ni trucos éstos están únicamente enganchados a lo más auténtico o más primario que existe, a lo natural, a la verdad, a la realidad, a los consecuentes sentimientos y… tal como son. Claro, es falso eso de que los animales carecen de verdad-lógica-«razón primaria», pues es todo lo contrario.

14/ Hay dos cosas que solo funcionan o son posibles teniendo libertad: el BIEN y la RAZÓN (que en suma es un bien). Estando claro eso, si la razón está alineada a algo, ya no es libre (es obvio) y, si algún bien (incluida una valoración) está alineado, ya no es libre y se valora en error-mal.

15/ Todo lo que parece bien pero ayuda a que sigan sinrazones (por omisión, por cerrazón irresponsable, por conformidad o por pasividad) no es bien, no lo es, aunque esté protegido por todos los poderes del mundo o aunque miserablemente tenga todos los premios o todos los SEGUIDORES del mundo.

16/ Eso de decir «mi dios personal», «MI VERDAD personal», etc., ya equivoca o malinforma o manipula a muchos. Claro, eso de pretender alguien tener una «ética personal» ya equivoca o confunde a todos, en honor a la verdad. Es como decir «mis Derechos Humanos personales» o mi planeta personal (como terrateniente) o «mi verdad personal», que es como una burla a la Ética. Porque, a lo esencial, no le puedes añadir la palabra «PERSONAL» nunca. Ya que manipularías.

17/ A Jesucristo no se ocurrió nunca poner bien al mal, o sea, nunca se le ocurrió poner como bueno al mal (ése es el EQUILIBRIO ESENCIAL). Por obligado, a todos tuvo que decir que, lo que está mal, ¡pues está mal!, pasara lo que pasara, pero TUVO QUE DECIRLO. Una persona fiel al Bien, también ha de decir que, lo que es error o inmoral, ¡es inmoral! Y si renuncia a decirlo o lo distorsiona, pues ya traiciona al Bien o lo perjudica. En mi caso, también (pero siempre en decencia avalándome por la RAZÓN y por el DEBER ETICO) día a día me he visto obligado a decir exactamente todo lo que he tenido que decir. Pase lo que pase y DIGAN LO QUE DIGAN. ¡Claro!, todo el mundo es responsable de no perjudicar al Bien cada instante de su vida.

18/ Las personas que sufren más, acaban siendo más empáticas siempre, pero las personas que sufren por todas las irracionalidades-inmoralidades y por todas las humillaciones a lo justo-correcto-ético que se hacen. Nunca que sufran a conveniencias por SUS INTERESES, por sus poéticas y por sus especulaciones indignas o porque siempre les cuadre muy bien sus egos-maldades-tiranías. De todas formas, existe una relación directa entre conciencia (de las injusticias) y… empatía.

19/ Dios no puede admitir un confundir lo que es Dios. Asimismo el Bien no puede admitir un confundir lo que es Bien. Por lo tanto, sabiendo en objetividad que la razón es lo único que no confunde, pues el único bien que puede hacer cualquier persona es únicamente el beneficiar al que demuestra razón a solo razón.

20/ En ética nadie tiene derecho ni autoridad ética ni aval de bien a impedir o a tapar una verdad (ésta siendo avalada únicamente por la imparcialidad de lo racional), pero además ni siquiera a debilitarla o ni siquiera a no darle prioridad frente a cualquier otra prioridad humana; así es siempre, para que objetivamente así (sobre la verdad) sea ya posible todo bien: cualquier derecho humano, cualquier decir responsable que se quiera y cualquier esperanza porque sea digna nuestra humanidad. El bien ha de estar bien, claro, correcto, sin engaños. Y, ante esto, la desinformación no tiene cabida en ningún bien, ni tampoco una instrumentación del mismo bien para tu éxito personal, de tener más poder o político.

21/ La RAZÓN es únicamente la capacidad de alcanzar un conocimiento de la realidad (o de demostrar inengañablemente tal conocimiento), ¡no hay otra opción!  Lo digo, por si hay alguno que se cree que es otra cosa en error. Ahora bien, la razón puede usar la intuición para ello, o la lógica o la reflexión o la ética . Pero, ante todo, la lógica o la ética o lo que sea que use la razón ha de ser primero racional o consecuente con la razón.

22/ Suelo escuchar por todos sitios «yo no miento» e, incluso casi todos los que mienten, suelen decir cada uno «yo no miento». Esto da una idea de que objetivamente no saben lo que son las mentiras o irresponsablemente ni les interesa. Bien, mentira no es una no-verdad, sino todo camino o actitud o mal ejemplo que no conduce a la verdad. Mentira no es una no-verdad; porque sencillamente, para cada uno de los que mienten, la verdad es una cosa diferente. Mentira tampoco es el querer decir una mentira en intención, sino más bien el no saber decir una verdad de tan podrida que tiene ése la ética o ausente de siempre huir de quien le ofrece demostrada o inengañable la verdad. La mentira la forman miles de miles de caminos que el ser humano tiene muy fácil para andar, ¡muy fácil!, pero que nunca es uno de ellos el de la verdad, éste tan exigente en su sentido de razón, de no burla y de realidad.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre