Estados Unidos cuenta con más de 1,1 millones de casos confirmados de COVID-19, posicionándose como el país más afectado y con mayor número de muertes contabilizadas, que ascienden a 68.000. En medio de este contexto, las ONG de EEUU han reclamado al Gobierno una ayuda federal de 60.000 millones de dólares para poder trabajar en la respuesta a necesidades especiales y compensar así las pérdidas económicas que muchos ciudadanos están sufriendo por la irrupción del COVID-19.

La economía social y solidaria o tercer sector ha sido siempre crucial para afrontar grandes crisis en Estados Unidos. No obstante, la organización United Way ha advertido en un comunicado que “su capacidad para movilizar donantes y su trabajo para apoyar a los más vulnerables se ve amenazada por las consecuencias económicas de esta gran pandemia”. A pesar de que el sentir solidario permanece en territorio americano, muchas de las fuentes de recaudación de estas organizaciones no lucrativas “simplemente han desaparecido y no se sabe cuándo se podrán reactivar las galas, las carreras o los eventos…”, lamentan.

En una carta abierta a la sociedad, firmada por más de 50 organizaciones sin ánimo de lucro, el presidente y CEO de United Way Worldwide, Brian Gallagher, ha expresado que “sin un inmediato respaldo financiero y programático del gobierno, las organizaciones caritativas de Estados Unidos y las personas a las que servimos se enfrentan a un nuevo drama vital. Son los colectivos más vulnerables los que necesitan nuestra ayuda más que nunca”. Asimismo, Gallagher se ha referido al hundimiento del mercado de valores y al parón de la actividad empresarial, principal motivo por el que se ha dejado sin recursos a estas organizaciones. Y ha recordado que, en Estados Unidos, “el tercer sector es más grande que la industria de las aerolíneas, pues somos un gran empleador en este país, y nuestra gente ayuda a otras personas así como el apoyo del Gobierno, de la misma manera que la industria de las aerolíneas o la industria hospitalaria”.

En dicha misiva también se pide al Congreso que “permita a los donantes aplicar las deducciones en sus impuestos de 2019 y que promulgue una deducción universal temporal para todos los contribuyentes”. Por su parte, la CEO de United Way en España, Marina Fuentes, ha señalado que la situación en Estados Unidos se está replicando en todo el mundo: “La mayoría de las ONG realizan su actividad gracias a las ayudas de empresas y particulares, y la crisis provocada por el COVID-19 va a tener un fuerte impacto en su actividad y en sus programas. En este sentido, ha incidido en que “estas organizaciones jugando un papel clave en la sociedad, especialmente con los más desfavorecidos, y creemos que el Gobierno, las Comunidades Autónomas y los ayuntamiento deben tenerlas en cuenta en sus planes”.

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