Tras su reunión con Pedro Sánchez en Puerta del Sol, Isabel Díaz Ayuso valoró la predisposición del Gobierno central para colaborar en la lucha contra la pandemia, aunque también aprovechó para deslizar algunas falsedades, como que el problema de la Atención Primaria no es exclusivo de Madrid, sino que afecta a todo el país por igual. Nada más lejos de la realidad. Cada comunidad autónoma presenta unos datos y una situación diferente y unas están mejor o peor que otras en función de las políticas que se hayan aplicado en los últimos años.

La Atención Primaria es la primera línea de batalla en la lucha contra la epidemia, una barrera fundamental a la hora de contener el virus. Y no es lo mismo la saturación que sufren los centros de salud madrileños que la presión asistencial que soportan otras comunidades. Así, Madrid, Baleares y Ceuta y Melilla son las regiones cuyo sistema de Atención Primaria se ha visto más mermado por la crisis que ha sufrido en los últimos tiempos el sector sanitario, tal como revela un informe llevado a cabo por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). Según registros más recientes, a fecha de mayo de 2020 Baleares seguía siendo la comunidad con el número más bajo de médicos de Primaria: 62 por cada 100.000 por habitantes, aunque mejoraba respecto al 2007. E inmediatamente después figuraba Madrid, también por debajo de la media nacional, con 68 por 100.000 habitantes. Además, la comunidad madrileña no mejora sus números desde hace tiempo: tiene el mismo número de médicos que hace una década pese a que cuenta con 550.000 habitantes más. Por el contrario, las comunidades con mejor tasa de profesionales de Atención Primaria son Canarias, Castilla y León y Extremadura. La Rioja se encuentra también bien situada.

En lo que se refiere al personal de enfermería también se registran situaciones diferentes. España ha pasado a una media de 60 a 66 enfermeras de Primaria por cada 100.000 habitantes pero cinco comunidades están por debajo de ese listón: Andalucía, Asturias, Madrid, Cataluña y Murcia, además de las ciudades de Ceuta y Melilla. Una vez más, Madrid figura a la cola: 49 enfermeros por 100.000 habitantes. Y lo que es peor: es la única comunidad que está por debajo de la media del año 2007, cuando tenía 51. En el lado de las que han hecho los deberes están las comunidades con una ratio mayor de enfermeras en la Atención Primaria: La Rioja (94 por cada 100.000 habitantes); Canarias (91) y Castilla y León (con 90).

De una forma o de otra, la comunidad gobernada por Ayuso siempre aparece en los últimos puestos en las listas de inversión en la Sanidad pública y eso es consecuencia de las políticas ultraliberales llevadas a cabo por Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes y la propia Díaz Ayuso en los últimos años. Las privatizaciones y externalizaciones de hospitales y servicios sanitarios han terminado por hacer mella en la red asistencial madrileña y aunque es cierto que España en general ha empeorado los datos en lo que se refiere a su sistema de Salud Pública (en buena medida por culpa de los drásticos recortes acometidos por Mariano Rajoy a partir de 2012) no es cierto que todas las poblaciones del país estén en la misma precaria situación.

Por su parte, el informe del Observatorio Madrileño de Salud alertó ya en junio del año 2018 sobre la deficiente situación de la Asistencia Primaria madrileña. El documento constató que esta área de la Sanidad que hoy se antoja fundamental como primera línea de combate para frenar la epidemia de coronavirus “ha tenido crónicamente un maltrato presupuestario”. “Incluso si se compara con el resto de las comunidades autónomas –asegura el informe− su evolución ha sido negativa, según los datos del Ministerio de Sanidad (Estadística del Gasto Sanitario Público, Serie 2002-2016)”.

Además, de acuerdo a las Memorias del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), el gasto en Atención Primaria pasó del 9,51 por ciento en 2010 al 9,02 por ciento en 2016, tal como puede corroborarse con los datos recogidos en el Anuario Estadístico de la Comunidad de Madrid 1985-2017. Así, según puede comprobarse en la página web del Instituto de Estadística Regional, resulta que el gasto en “servicios primarios de salud” fue en 2010 del 12,63 por ciento del gasto sanitario público total, pasando a ser el 10,90 en 2015. “En resumen, a pesar de la incomprensible discrepancia de las fuentes oficiales, que establecen algunas dudas razonables sobre la fiabilidad y veracidad de los datos que ofrecen, se constata que la Comunidad de Madrid dedica a Atención Primaria menos que el promedio de las comunidades autónomas y que el porcentaje dedicado a la misma del total de los presupuestos sanitarios se ha hecho aún menor entre 2010 y 2016”. Es decir, ya hace cuatro años los expertos en Sanidad constataban una notable carencia de inversión en los centros de salud madrileños.

A su vez, el informe alertó de que los recursos humanos en el sistema sanitario son “básicos”, pero aún lo son más en el caso de la Atención Primaria, “que se fundamenta sobre todo en la relación directa entre los trabajadores [médicos y enfermeros], y la población”. En este caso también la situación ha sido “tradicionalmente mala” en la Comunidad de Madrid y ha empeorado en los últimos años (de manera concreta y en comparación con las demás comunidades autónomas).

En una cosa tiene razón Díaz Ayuso: en que España ha empeorado su Sanidad respecto a los demás países europeos en los últimos años. En la actualidad nuestro país presenta una media de 77 médicos de Primaria, mientras Portugal llega a 253 y Francia a 152. En Alemania la inversión es de 97 médicos por 100.000 habitantes. Pero los malos datos a nivel nacional no pueden esconder que cada comunidad autónoma es un mundo y que no disfruta de la misma calidad asistencial un vasco o un riojano que un madrileño.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre