Iba a ponerme a escribir, o más exactamente a dictar, cuando al abrir el ordenador me he encontrado que Windows había decido actualizarse. Me he acordado de sus padres y sus madres, como es natural. Y también como es natural, cuando ha terminado de actualizarse mi inspiración se había secado ya.

Deberían, pienso como hombre que se esfuerza en respetar a su prójimo, dejar que la actualización fuese voluntaria…

-Lo llevas claro, chaval.

-Lo sé, lo de voluntaria ya nunca jamás.

Pero al menos podrían avisar con unos cuantos días.

O que fuese como lo del aceite del coche, cada tantos meses o cada tantos kilómetros.

Vivimos en un mundo en el que todo es prisa y velocidad.

¿Se han preguntado los responsables de Windows cuántos ataques de ansiedad crean con sus actualizaciones?

Quizá deberíamos reunirnos unos cuantos y ponerles una denuncia, pedirles una indemnización por daños y prejuicios a nuestra salud mental. En España no nos harían ni caso, pero en USA -si hemos de creer en que su justicia es como en las películas- ganaríamos un pastizal.

Por favor, Windows, avísame con al menos una semana, ya que parece que tu endémica inestabilidad emocional necesita actualizarse y actualizarse, sin parar.

 

(mecanografía: Dolores Muñoz)

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Javier Puebla ha sido galardonado con diversos premios, tanto en prosa –Nadal, por Sonríe Delgado, y Berenguer, por La inutilidad de un beso– como en poesía: El gigante y el enano: V Certamen Vicente Presa. En 2010 recibió el premio Cultura Viva por el conjunto de su obra. Es el primer escritor en la historia de la literatura en haber escrito un cuento al día durante un año: El año del cazador; 365 relatos que encierran una novela dentro. En 2005 fundó el taller 3Estaciones y la editorial Haz Mlagros. Cineasta, escritor, columnista y viajero: ejerció funciones diplomáticas en Dakar durante cuatro años, y allí escribió Pequeñas Historias Africanas, Belkís y Blanco y negra. Gusta de afirmar en las entrevistas que nació para contar historias, y quizá por eso algunos de sus artículos parecen relatos o cuentos.

8 Comentarios

  1. Nos tienen cogidos por los bits pero no podemos liberarnos. Hoy mismo he padecido una de las constantes actualizaciones.

  2. Considera cambiarte a linux. Últimamente es más fácil que lo que parece. Te recomiendo Linux Mint o Lite que son de los más sencillos actualmente y en español.

  3. Es algo intolerable, lo de las actualizaciones. Como si fueras a ir a orinar y de repente un dios te dijese, espera hasta que tenemos que actualizarte primero la vejiga. ¡Venga ya!

  4. cambiarse a Linux es demasiado mogollón. Ya lo he tenido en varios ordenadores, antaño, como el McOS, que en la actualidad es un poquito menos intransigente que Windows pero parecido. Lo que debería suceder es que Windows diese la posibilidad de decidir las actualizaciones manual y voluntariamente.
    No todo son ventajas en la era de internet; ya sé.

  5. A mí nunca se me actualiza automáticamente sino que me da a elegir entre hacerlo ya o dejarlo para más adelante. Así que entiendo nada de este artulillo.

  6. Como para que o que necesitamos sus estúpidas actualizaciones, se supone que queremos la pc para trabajos laborales, tareas para Estudiantes, entre otros…pero no para ver sus Actualizaciones como llegan todos los días con Monopolios en sus diseños y aplicaciones Estúpidas que a nadie le gusta…..

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