Mari Carmen Barrera secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT denuncia que el presupuesto para bonificaciones a la contratación aumentó un 11,67% respecto a 2016 y exige, “que los Presupuestos Generales del Estado para 2018, contemplen un aumento global de las políticas activas de empleo y una reorientación de las mismas”.

El sindicato recuerda que el recorte en políticas activas de empleo se mantiene, en 2016 se destinó un 33% menos de presupuesto que en 2010 y además, un tercio de esas 1.825 millones de euros se destinan a bonificar a las empresas las contrataciones de desempleados. Una medida de dudosa eficacia ya que nunca ha sido objeto de evaluación y además “un informe de UGT demuestra el nulo efecto sobre la creación de empleo de estas políticas” vaticina Mari Carmen Barrera.

Para la secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT “es esencial que el dinero para bonificaciones a la contratación, se destine a mejorar la empleabilidad de las personas, especialmente de los que tienen más dificultades, como los desempleados mayores de 50 años”, reforzando además los recursos destinados a los Servicio Público de Empleo cuyo gasto de personal están año a año congelados.

Por último nos recuerda Mari Carmen Barrera, que “UGT viene reclamando un verdadero plan de choque por el empleo que termine con la precariedad y el desempleo en nuestro país”.

El dinero para bonificaciones a la contratación debe destinarse a mejorar la empleabilidad de las personas

UGT pide un incremento de las políticas de empleo en los Presupuestos Generales del Estado para 2018, lo que exige recuperar los recursos en protección por desempleo (que en 7 años han caído un 38%) e acrecentar de manera importante el dinero destinado a las políticas activas de empleo, cambiando la reorientación de estas políticas.

Un tercio de las políticas activas de empleo se destinan a bonificar contrataciones, una medida de dudosa eficacia

​El sindicato demanda una evaluación de estas bonificaciones e incidir en los PGE para 2018, “en políticas activas más eficaces que tienen que ver con medidas que faciliten la empleabilidad de las personas, especialmente de los que tienen más dificultades, reforzando además los recursos destinados a los Servicios Públicos de Empleo”.

Así, este año se han destinado 5.575 millones a políticas activas (todavía lejos del dinero que se destinaba en 2010, 7.742 millones) y casi un tercio de este dinero se ha utilizado para pagar bonificaciones a la contratación, en concreto  1.825 millones, un 11,67% más que en 2016. Una medida de dudosa eficacia y que el sindicato quiere evaluar: pues podrían ser contrataciones que se llevasen a cabo sin esta ayuda o subvención por parte del Estado.

Podrían ser contrataciones que se llevasen a cabo sin esta ayuda o subvención por parte del Estado.

El sindicato demanda una mejora de los Servicios Públicos de Empleo, para mejorar la empleabilidad de las personas. El presupuesto en políticas activas debería orientarse a itinerarios de inserción, porque es “incomprensible que España con una de las tasas de paro más elevadas de la UE  (todavía hay 3.914.300 personas en paro, según la última EPA y casi la mitad de ellas carecen de cobertura), las partidas de gastos de personal del Servicio Público de Empleo (SERPE) permanezcan congeladas año tras año” ha afirmado UGT.

España el gasto de personal del Servicio Público de Empleo permanece congelado año tras año

También recuerda como lo viene reclamando la secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, un plan de choque por el empleo que atienda con especial atención a las personas en desempleo con mayores dificultades de inserción, como los mayores de 50 años y los jóvenes. Un plan que apueste por el empleo estable y de calidad (no como el de ahora cada vez más temporal, precario, parcial y con contratos de muy corta duración).

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre