Tener anticuerpos de COVID-19 no significa ser inmune. Así lo ha advertido la OMS al afirmar que «No hay evidencia de que los supervivientes de coronavirus generen inmunidad».

«Una gran cantidad de información preliminar que nos llega en este momento sugiere que un porcentaje bastante bao de la población se llega inmunizar». Las declaraciones han sido realizadas por el director de emergencias Mike Ryan y por la experta Maria Van Kherkove durante la rueda de prensa que han dado esta mañana.

Los expertos han respondido a una pregunta sobre la decisión del Gobierno de Chile, que anunció que está pensando en repartir los primeros carnets de inmunidad, para aquellas personas que hayan superado la enfermedad. Esto implicaría, según el gobierno de Chile, que estas personas estaría autorizadas para trabajar y hacer su vida normal. Estados Unidos también está pensando en algo similar.

El problema surge cuando no hay evidencias de que el hecho de haber estado infectado genere inmunidad ante una nueva infección. Es más, hay expertos que apuntan ya en estos momentos a la posibilidad contraria, lo que supondría que se generase una especie de «efecto memoria» que hiciera precisamente sufrir la enfermedad de nuevo con una posible mayor incidencia. Algo, que por el momento, tampoco se puede afirmar puesto que se están realizando estudios al respecto.

En este sentido, las fuentes científicas consultadas por este diario señalan a la importancia que tendría no exponerse al virus, evitarlo todo lo posible, ya que la información sobre el mismo aún es insuficiente para saber si haber sido contagiado y superado la enfermedad supondría tener algún tipo de inmunidad. Coinciden, en la misma línea que la OMS, en que la inmunidad no está demostrada. Y recomiendan, que por prudencia, se sea muy riguroso con las medidas de profilaxis.

Test serológicos

«Hay muchos países que están sugiriendo utilizar test serológicos rápidos para poder capturar lo que es para ellos, una medida de inmunidad, pero como dijo Mike, ahora mismo no tenemos evidencia de que el uso de este tipo de prueba demuestre que un individuo es inmune o está protegido ante una nueva infección», ha señalado la doctora María Van Kherkhove.

Lo que pueden hacer estas pruebas, según ha indicado la doctora, es medir el nivel de anticuerpos, que es la respuesta del cuerpo después de una o dos semanas tras haber sido infectados por el virus, pero esto no significa en absoluto que se pueda ser inmune ante este nuevo virus tan desconocido por el momento.

La inmunidad de grupo, puesta en duda

Ante esta posibilidad que hoy se presenta, la de no ser inmune a pesar de haber estado infectado (incluso siendo asintómatico), pondría en duda las prácticas que han planteado la posibilidad de generar una respuesta colectiva, posibilitando que perfiles de la población con menor posibilidad de sufrir gravemente los síntomas del virus, pudieran pasar la enfermedad y generar así una inmunidad de grupo.

Precisamente en países del norte de Europa habrían planteado esta posibilidad, permitiendo que la gente continuase una vida más o menos normal, y manteniendo solamente las medidas de aislamiento para las personas más vulnerables. Porque, de demostrarse la hipótesis que algunos apuntan, el hecho de haber contraído el virus posiblemente podría suponer que al contraerlo de nuevo tuviera un efecto que en algunos casos pudiera ser más complicado.

No se trata en absoluto de alarmar a la población, nos indican. Pero sí que nuestras fuentes consideran que es momento de ser realmente prudentes y plantear todos los escenarios puesto que no se están dando evidencias que nos permitan pensar que haber superado el virus nos protege. Y es importante informar al respecto para evitar que haya gente que pueda actuar movida por la confusión del momento.

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