España

Hoy me levanté escuchando a Manolo Escobar. Tomé el primer café (carajillo, por supuesto) mientras tarareaba «que viva España». Me hice las tostadas con aceite al ritmo de pasodobles. Y saludé al Generalísimo como cada mañana, porque le tengo en el salón, entre la cabeza de un ciervo que me mira me ponga donde me ponga y la de un toro que acumula polvo. Solamente tengo un rifle sobre el Caudillo. Es para que quede claro que hay que defenderle. También en casa, por si tenemos visita. Nos gustan las cosas claras en este cigarral.

Y sin querer, lo prometo, he echado un vistazo a esa prensa que, gracias a Dios, nos mantiene conectados con la realidad. No suelo hacerlo, porque ¡válgame el cielo!, no soporto ver tanta corrupción, tanto libertinaje, tanta falta de valores por todas partes. Me pongo enferma cada vez que enciendo la radio, cada vez escucho a esos tertulianos que no saben de nada, que no entienden nada y que solamente están generando odio en esta sociedad. Menos mal que el gobierno ha decidido aprobar una brigada especial para protegernos a todos de las noticias falsas. ¡Menos mal! No quiero ni imaginarme la deriva hacia la que vamos si esos marxistas, masones y judíos pudieran seguir acumulando poder.

Me duele España. Siento un profundo dolor que me rompe por dentro. La corrupción, la inmigración, los golpistas catalanes… prefiero no mirar ni escuchar porque me llevan los demonios.

Le agradezco en el alma a Rosa María Mateo, que aunque me parece una roja radical, algo hace bien, que no haya puesto ese video donde se explica lo que sucedió el 1 de octubre en Cataluña. Ni el del 20 de septiembre. Le agradezco sinceramente que haya decidido no hacerlo para no contaminar la mirada limpia e impecable de los magistrados de la sala segunda del Tribunal Supremo que están juzgando a esa panda de golpistas. Nunca podré darle las gracias como ella merece. Porque en estos tiempos llenos de mentiras, es imprescindible que los máximos responsables de los medios de comunicación velen por la información que debemos tener.¡Ya está bien de expandir bulos y rumores!

No entiendo cómo aún no han encontrado pruebas sobre la malversación. ¡Si está muy claro! No hay manera de creerse que la gente en estos días actúe por ideales. ¿Quién va a creerse eso? Ni trabaje gratis. ¡Qué barbaridad querer que nos creamos todo esto! Estoy atenta porque en cualquier momento, estoy segura, saldrá la prueba que no puedan tumbar. Hasta ahora, es cierto, no ha colado esa factura que no era factura de Unipost. Ni ha habido manera de encontrar pagos de la Generalitat. Pero no pierdo la esperanza en que la verdad se abrirá paso. Ya estamos a punto de encontrar todo el entramado que hizo posible esta rebelión violenta y sediciosa.

Cataluña está infectada de terroristas. No me cabe ninguna duda. Yo lo he visto por la tele. En el telediario. Todos hemos podido ver esos contenedores ardiendo, esos cócteles ardiendo volando por todas partes. Nunca he estado allí ni ganas tengo. Como tampoco las tengo de hablar con ningún catalán independentista. ¡Cuídeme Dios de cruzarme con uno de ellos! Supremacistas, egoístas y desalmados. Una vergüenza para la Patria. Todos adoctrinados por culpa de la televisión, esa televisión que es TV3 que sin orden ni concierto les cuenta cosas terribles para tenerlos así, pidiendo cosas como democracia y libertad. ¿Pero qué se han creído que son?

Además pretenden engañarnos con ese rollo del pacifismo. Cuando todos sabemos que son violentos. Como los vascos. La ETA nunca terminó, estoy segura. Y solamente por culpa de esos rojos que están por todas partes, estamos como estamos. Si estuvieran todos en la cárcel, bien lejos de sus familias y de sus casas, otro gallo cantaría.

Me enciendo. No lo puedo evitar. Tendré que salir a dar un paseo a caballo para que se me pase el disgusto. Porque ahora Puigdemont dice que se presenta al Parlamento Europeo. ¡Qué barbaridad! Estos golpistas campando a sus anchas, ¿dónde vamos a llegar?

Ahí tenía que estar junto a todos los demás: en la cárcel. Y no salir de ella. Me da igual que tengan condena o no la tengan. Lo que han hecho es terrible. Aunque no sepamos aún exactamente el qué han hecho. Pero da igual. Si les dejamos seguir nos desmontan España. Y no se puede consentir. ¡Ay si mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo vieran en qué se está convirtiendo esta España nuestra, bordada con sangre y rayos de sol!

Que se termine ya ese juicio, porque lo paso mal y sufro cada vez que observo tantos errores. Que se acabe ya, porque estos golpistas no merecen ni que se les escuche. Muchos españoles como yo estaríamos encantados de saber que les caerán cientos de miles de años de condena. A estos que hoy están, a sus hijos y a sus nietos. Es la única manera de terminar con esta lacra. Sin ellos, una españa unida y libre será posible.

*Todo lo escrito, aunque no fuera necesario explicarlo, es un relato irónico y escrito en clave satírica. Todos sabemos que este perfil no existe y que nada de lo que dice puede compararse con la realidad ni con ningún planteamiento ni perspectiva. Porque en España vivimos en Democracia y la justicia se fundamenta en los Derechos Humanos. Cualquier parecido con la realidad en este relato es una mera coincidencia.

3 Comentarios

  1. . españa d vx todo por españa sin els españoles +
    Imaginario dond España =
    nacion «feliz» había «orden»=violencia por pensar y las cosas parecian claras

    «Convencid@s d sus virtudes creid@s de construir el paradigma y la norma, revestid@s de mundanidad sin corazon, sin pifias ni angustias, creyentes por supuesto, todo satisfaccion incluso creerse buena gente»
    ( dl Libro Bella dl Señor )

  2. Uk Alemania USA sn federaciones y salvo UK republicas

    esto es otra merda mas pa tapar qe su programa economic es pa ricos
    la propaganda d VX es todo tapar cn algo mas impactante
    la cruda realidad d lo qe son
    son franquistas pagados ilegalmente por moros terroristas y dicen q ls dema spactan cn eta
    y asi cn todo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

14 − cuatro =