Vox ha presentado una querella ante la Audiencia Nacional contra el ex presidente el Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en la que le acusa de un delito de “colaboración con banda armada” y ha anunciado que no participará en el homenaje a las víctimas del terrorismo que organiza este mediodía el Congreso de los Diputados. En concreto, el partido verde acusa a Zapatero de colaboración con banda terrorista, revelación de secretos y omisión del deber de perseguir los delitos, por supuestamente “haber alertado de detenciones de etarras en Francia durante la negociación que su Gobierno mantuvo con la banda terrorista”, según informa Europa Press.

Una vez más, estamos ante una iniciativa de Vox de cara a la galería, simple postureo electoralista, ya que no es cierto que Zapatero ordenara negociar con ETA. Jesús Eguiguren, el mediador que entabló las primeras conversaciones para el final de la violencia con el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ya ha declarado en numerosas entrevistas que el Gobierno no inició las negociaciones, sino que la iniciativa la tomaron ambos negociadores a título personal. “Otegi y yo nos dijimos: esto es un problema que tenemos que arreglarlo entre nosotros; Madrid ya tiene asumido el terrorismo vasco y no le podemos dejar este problema a nuestros hijos, así que vamos a empezar a hablar en serio. Y la sorpresa fue que él también quería hablar en serio para buscar una fórmula que terminara con esta lacra. Al principio no informamos al Gobierno, empezamos en el 2000, yo creo, y hasta que se produjo el cambio de Gobierno, ya con Zapatero, no informamos de nada”, asegura Eguiguren en una entrevista con Revista Gurb el 29 de abril de 2016.

A partir de ahí ni hubo soplos del Gobierno a los etarras, ni esa delirante colaboración de ZP con la banda independentista de la que hablan los ultras. Solo discretas negociaciones en las que el fallecido ex ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba era informado por Eguiguren, que viajó a Suiza para verse con Josu Ternera y Juan Carlos Yurrebaso. “Tras el atentado en el Estadio de la Peineta, en Madrid, me dicen que vuelva de Ginebra. No pensaba volver ni muerto antes de ver lo que salía de aquel diálogo. Entonces les conté la historia [al Gobierno] de que al día siguiente los de ETA iban a dar una explicación de lo que había pasado, aunque no hubo ninguna explicación, pero bueno, ya se les olvidó en Madrid, y entramos a la negociación”. Llegados a ese punto Eguiguren recuerda que fue el propio Rubalcaba quien le dijo: “Vente para acá que esto no va a ningún sitio”.

Los hechos son los hechos, aunque ahora Abascal pretenda darle la vuelta a la verdad, como hace en otros asuntos como la memoria histórica, blanqueando la figura de Franco o la violencia machista. Por tanto, nos encontramos ante una nueva operación de imagen de la formación ultraderechista. Previsiblemente la querella que presentan los abogados de Santiago Abascal tendrá escaso recorrido, ya que hablamos del final de la violencia en España, quizá el hecho histórico de mayor trascendencia de los últimos cincuenta años. Ningún juez en su sano juicio admitirá a trámite una acción judicial que únicamente tiene fines propagandísticos en la línea de la política espectáculo o política basura que acostumbra a practicar el populismo demagógico de extrema derecha.

Según fuentes de Vox, “tras haber conocido las actas de negociación que plasman las negociaciones que tuvieron lugar entre José Luis Rodríguez Zapatero y la banda terrorista ETA, nuestra formación ha considerado oportuno presentar una querella contra el ex presidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE por los delitos de omisión del deber de perseguir delitos, revelación de secretos y colaboración con banda terrorista”.

“La ley es aquello que nos unifica y nos equipara como ciudadanos libres e iguales, nadie está por encima de ella. Por ello, el único diálogo posible es aquel que se enmarca dentro de la legalidad. Eso no excluye a la política, ya que es inconcebible llevarla a cabo en un marco diferente”, asegura la formación ultraderechista.

“Nuestro mayor homenaje a todas y cada una de las víctimas es velar por su memoria y dignidad, que es, además, la dignidad de todos los españoles. Es por ello que Vox no asistirá a un acto en el que estén presentes cómplices y blanqueadores de ETA. Además, esperamos que el resto de grupos políticos no se presten a la normalización de esta infamia, al igual que han anunciado otros colectivos de víctimas”.

Para Vox, “España se encuentra ante una encrucijada por su continuidad histórica como nación. Desde Vox estamos dispuestos a mantener la batalla política y legal por esa continuidad de la nación, del Estado de Derecho y de las libertades y derechos de todos los españoles”.

El encargado de anunciar la querella ha sido el presidente del partido verde, Santiago Abascal, en una rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso de los Diputados después de que su formación formalizara la presentación de esta querella. Sin duda, un nuevo episodio de ese funesto intento de Vox por reducir la democracia española a la categoría de vodevil.

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