domingo, 26junio, 2022
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La patria es el pueblo, nada más que el pueblo

José Antonio Gómez
Director de Diario16. Escritor y analista político. Autor de los ensayos políticos "Gobernar es repartir dolor", "Regeneración", "El líder que marchitó a la Rosa", "IRPH: Operación de Estado" y de las novelas "Josaphat" y "El futuro nos espera".
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análisis

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Estos días ha surgido una polémica sobre la letra del himno de España que interpretó la cantante Marta Sánchez en el Teatro Real, una polémica que ya es vieja y, sobre todo, vacía de contenido a pesar de que despierta los instintos nacionalistas de quienes intentan imponer un concepto de patria basado en aspectos que no son nada democráticos puesto que el concepto «patria» no pasa de ser la definición de un sentimiento, pero no de un hecho. En sí misma, la patria no existe salvo en la interpretación que cada cual le dé.

Como decimos, hace unos días la cantante Marta Sánchez interpretó una versión no oficial del himno de España. En la situación que algunos han creado respecto al conflicto catalán, esa interpretación fue muy poco oportuna porque volvió a poner sobre la mesa valores que fueron olvidados, afortunadamente, hace muchos años. Sin embargo, ha provocado que vuelva a hacerse viral el debate sobre la letra del himno, como si eso fuese una prioridad para el pueblo español.

Circula por las redes sociales un texto en referencia a este tema que resume a la perfección lo que queremos decir:

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“HIMNO CON LETRA”

Sólo hay tres himnos nacionales en el mundo que carecen de letras: el español, el de Bosnia-Herzegovina y el de San Marino.

¿Por qué nuestro himno no tiene letra? En 1770, Carlos III consideró la Marcha Real como el Himno Nacional de España, sin llevar ningún mensaje literario.

Durante más de dos siglos han fracasado los intentos de sustituir esta partitura musical por una composición literaria con nueva música. Una letra del poeta onubense Juan Antonio Guzmán ha sido aprobada en el Senado (2007), en espera de la reforma de la Constitución.

La última versión del himno nacional ha sido la interpretada el viernes pasado por Marta Sanchez, en el Teatro Real.

Gracias

“SÍMBOLO DE NUESTRO ORGULLO “          

Me parece grave que, por razones ideológicas, les resten valor a los tres símbolos que representan al Estado Español, y que no son de izquierdas ni de derechas. Son sólo del pueblo.

La bandera. En el territorio donde está nuestra bandera se encuentra España. Ya sea un balcón de una vivienda o en el podio de los Juegos Olímpicos de invierno, en Corea.

El escudo nos muestra nuestro origen, los reinos que formaron la Nación. La Monarquía española. Ahora, constitucional.

¿Y el Himno? Representa al pueblo, que manifiesta sus emociones y sentimientos. Los españoles, cálidos y abiertos, nos merecemos un Himno con letra, con un mensaje unívoco del orgullo que sentimos por nuestra patria y poder transmitirlo a todos los pueblos de la tierra.

Este discurso nacionalista simplifica el significado de los símbolos del país, algo que es muy propio de quienes basan su ideología en la exaltación patria, un discurso del que los españoles terminamos con hartazgo después de 40 años de adoctrinamiento en los valores de la patria impuestos desde la visión supremacista de quienes gobernaron nuestro país después de un golpe de Estado.

La patria no es ni la bandera, ni el escudo, ni el himno ni, por supuesto, su letra. Afirmar con España es grande ya tiene de por sí un matiz supremacista sobre el resto de naciones del mundo y que el país se empequeñece porque el himno no tenga letra es absurdo porque, volvemos a lo mismo, la patria no es un hecho, es un sentimiento personal que va más allá de ideologías o de puntos de vista. Ser patriota no es amar más o menos a un trozo de tela con colores, cantar con más o menos fervor una canción. Ser patriota es respetar y amar al pueblo porque la patria es el pueblo.

¿Necesita España de una letra para el himno? No. España necesita otras cosas que son más importantes para la patria, es decir, para el pueblo. ¿Para qué queremos letra en el himno? ¿Para dar un «mensaje unívoco del orgullo que sentimos por nuestra patria y poder transmitirlo a todos los pueblos de la tierra», como decía el texto difundido en redes sociales? Los himnos nacionales son un territorio en el que nos encontramos letras belicistas, sádicas, racistas, homófobas, machistas. ¿Eso es lo que quieren los que quieren monopolizar el concepto de patria? Desde luego, sería un error.

La patria no necesita letras para los himnos. La patria necesita otras cosas pero, sobre todo, precisa de democracia plena, que en la actualidad no la hay; la patria precisa de respetar los derechos reconocidos en la Constitución en su interpretación más maximalista porque, tal y como se desarrollan los hechos en la actualidad, podríamos afirmar que los españoles no tenemos derecho a nada; la patria precisa de que sus gobernantes se olviden de los privilegios de las élites y orienten sus actividades de gobierno hacia el pueblo para beneficiar al pueblo porque, de ese modo, también se beneficiarán las élites; la patria precisa de trabajo digno y no el estado de semiesclavitud en que se ha convertido el mercado laboral desde que gobierna M. Rajoy; la patria precisa de respeto a la discrepancia y no volver a la «misérrima oposición» que dijo aquel procurador franquista; la patria precisa de que se empodere al pueblo a través de una democracia verdadera con unos dirigentes que sepan actuar en base a las necesidades de los ciudadanos y no del partidismo; la patria precisa de gobernantes que no se vendan a los caprichos de las élites financieras ni permitan que la voracidad inmisericorde de éstas terminen con la ruina de millones de ciudadanos; la patria precisa de dar voz al pueblo en asuntos en los que no se le dio, como el modelo de Estado que fue impuesto a cambio de derechos y libertades que ahora han dejado de existir e, incluso, la elección de los símbolos que nos representan. Lo que la patria no necesita es letra del himno ni exaltación nacionalista porque, en un país como el nuestro donde la diferencia de opinión sigue siendo tratada como un atentado al honor, sería un elemento más de discrepancia que de unidad y eso es algo que el pueblo, es decir, la patria, no se puede permitir.

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