Portada de Diario16 tras el golpe de estado de Tejero.

Casi tres décadas después -39 años para ser exactos- de que Tejero diera el golpe de Estado del 23F, la derecha vuelve a mostrar su deslealtad con un Gobierno para tratar de conseguir su acoso y derribo, como ya se hiciera con Adolfo Suárez desde las bancadas de la derecha más extrema. Justo, los mismos partidos que colaboraron en su caída, hoy le reivindican.

Cuando hoy el PP y Ciudadanos tratan, con ayuda de su propio hijo Suárez Illana, de rentabilizar políticamente la memoria de Adolfo Suárez, se comete una de las injusticias más grandes contra el carismático líder de UCD. Ni la derecha de Fraga, ni la extrema derecha querían ni en pintura a Adolfo Suárez. Tampoco tuvo el apoyo e ese año 81 a la derecha moderada. Ni el Rey Juan Carlos vivía sus mejores momentos con el presidente del Gobierno en aquel año 81. Los desplantes del monarca fueron sonados y eso debilitó aún más a Suárez.

Lo cierto es que Suárez se vio sólo y acorralado, mientras muchos de sus diputados ya habían pactado con la AP de Fraga un cambio de chaqueta.

Momento de debilidad del Gobierno que parte del Ejército quiso aprovechar para dar el golpe de Estado. Si El Rey hubiera apoyado o no el 23 F de haber prosperado, es algo que aún hoy tiene diferentes lecturas e interpretaciones.

Suárez, acorralado

El líder de UCD fue duramente criticado y acorralado. En el Ejército no ha gustado la legalización del Partido Comunista, y algunos sectores militares rechazan este nuevo sistema democrático. Suárez también había perdido numerosos apoyos por la gestión de la lucha antiterrorista contra ETA, que en solo un año ha asesinado a más de un centenar de personas. El presidente del Gobierno llega al 23F derrotado: ha sufrido una moción de censura del PSOE y el rechazo de muchos miembros de su partido le han obligado a presentar su dimisión.

La derecha muestra hoy, con el Gobierno de Pedro Sánchez, y especialmente contra este Ejecutivo de Coalición con Unidas Podemos que ha sentado en la vicepresidencia a quien consideran el mismo demonio, Pablo Iglesias, la misma rabia y deslealtad que en el 81.

Ojalá aprendamos de los errores del pasado.

Artículo anteriorReino Unido, ese quinceañero rebelde…y con malas influencias
Artículo siguienteEl detective de libro
Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre