La OMS reconoce que la medicina tradicional, complementaria y alternativa tiene muchos beneficios y África tiene una larga historia de estas prácticas y profesionales que juegan un papel importante en la atención de las poblaciones. Las plantas medicinales como Artemisia annua se están considerando como posibles tratamientos para COVID-19 y se deben analizar para determinar su eficacia y sus efectos secundarios adversos.

Los africanos merecen utilizar medicamentos probados con los mismos estándares que las personas en el resto del mundo. Incluso si las terapias se derivan de la práctica tradicional y natural, es fundamental establecer su eficacia y seguridad a través de ensayos clínicos rigurosos.

Los gobiernos africanos a través de sus Ministros de Salud adoptaron una resolución instando a los Estados Miembros a presentar pruebas sobre la seguridad, la eficacia y la calidad de la medicina tradicional en la quincuagésima sesión del Comité Regional de la OMS para África en 2000. Los países también acordaron realizar investigaciones relevantes y exigir agencias reguladoras de medicamentos para aprobarlos en línea con los estándares internacionales, siguiendo un estricto protocolo de investigación y sometiéndolos a pruebas y ensayos clínicos. Estos estudios normalmente involucran a cientos de personas bajo la supervisión de las autoridades reguladoras nacionales y pueden llevar varios meses en un proceso acelerado.

La OMS ha estado trabajando con los países para garantizar el desarrollo seguro y efectivo de la medicina tradicional en África

La OMS está trabajando con instituciones de investigación para seleccionar productos de medicina tradicional que puedan investigarse por su eficacia clínica y seguridad para el tratamiento con COVID-19. Además, la Organización continuará apoyando a los países mientras exploran el papel de los profesionales de la salud tradicionales en la prevención, el control y la detección temprana del virus, así como la derivación de casos a centros de salud.

Durante las últimas dos décadas, la OMS ha estado trabajando con los países para garantizar el desarrollo seguro y efectivo de la medicina tradicional en África al proporcionar recursos financieros y apoyo técnico. La OMS ha respaldado los ensayos clínicos, lo que ha llevado a 14 países a emitir autorizaciones de comercialización para 89 productos de medicina tradicional que cumplen con los requisitos internacionales y nacionales para el registro. De estos, 43 han sido incluidos en las listas nacionales de medicamentos esenciales. Estos productos ahora forman parte del arsenal para tratar pacientes con una amplia gama de enfermedades, incluida la malaria, infecciones oportunistas relacionadas con el VIH, diabetes, anemia falciforme e hipertensión. Casi todos los países de la región africana de la OMS tienen políticas nacionales de medicina tradicional, con el apoyo de la OMS.

A medida que se realizan esfuerzos para encontrar tratamiento para COVID-19, se debe tener precaución contra la información errónea, especialmente en las redes sociales, sobre la efectividad de ciertos remedios. Se proponen muchas plantas y sustancias sin los requisitos mínimos y la evidencia de calidad, seguridad y eficacia. El uso de productos para tratar COVID-19, que no se han investigado a fondo, puede poner a las personas en peligro, dando una falsa sensación de seguridad y distrayéndolas del lavado de manos y el distanciamiento físico que son cardinales en la prevención de COVID-19, y también pueden aumentar automedicación y riesgo para la seguridad del paciente.

La OMS agradece cada oportunidad de colaborar con países e investigadores para desarrollar nuevas terapias y alienta dicha colaboración para el desarrollo de terapias efectivas y seguras para África y el mundo.

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