La playa de Palomares, la misma en la que Fraga hizo creer que se bañaba cuando en realidad lo hacía en otra de Almería, tenía radiación ionizante. Así lo reconoce el Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos, que acaba de dictaminar que los veteranos que han desarrollado enfermedades tras estar expuestos a la radiación ionizante mientras limpiaban el desastres tras la caída de cuatro bombas nucleares en Palomares (Cuevas de Almanzora, 1966) tienen todo el derecho que les otorga su estado para demandar por beneficios por discapacidad por sus enfermedades. Previamente, y durante las últimas décadas, a todos ellos se les negaron los beneficios por discapacidad.

La demanda ha sido colectiva y encabezada por el veterano ctor Skaar, un sargento jefe de la Fuerza Aérea retirado que participó en la limpieza. Skaar desarrolló leucemia y entiende que está relacionada con la exposición a la radiación. En su momento, le dijeron que su nivel de exposición estaba uy por debajo del nivel requerido para causar una discapacidad y la Junta de Apelaciones de Veteranos negó su reclamo, según informa el Diario de Almería.

Demanda colectiva

Es la primera vez que el tribunal de reclamos de veteranos certifica una demanda colectiva de una apelación directa del sistema de beneficios .

Una decisión del Alto Tribunal de EEUU que hace justicia con sus soldados, pero que nunca se hará ya con los vecinos de Almería que sufrieron las consecuencias de aquellos acuerdos entre la España franquista y la de USA y que llevaron a contaminar las costas almerienses. Algo que el entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, siempre negó.

Falsas crónicas impuestas por el régimen

Diario16 publicó en octubre del pasado año que los cronistas de la época no pudieron contar la verdad, pero cualquier taxista de Almería te resume lo que realmente pasó en el año 1966 con el baño de Manuel Fraga Iribarne y el embajador de EEUU en Palomares: Que la famosa inmersión en el mar que también popularizó el NO-DO se grabó en otra playa de Almería donde no se encontraban los restos radiactivos de un avión americano.

La historia del baño en la playa de Manuel Fraga, que se mantiene en la memoria de cualquier español mayor de 60 años, es un claro ejemplo del marketing del franquismo: repetir una mentira muchas veces, en los medidos adecuados, puede convertirse en una realidad que pasará a la historia.

Pero hay quien no se rinde y se enfrenta a la “falsa historia”. Así, Ecologistas en Acción ha continuado luchando para conocer realmente qué hay tras esos restos radiactivos hasta llegar a los tribunales.La organización ecologista ha conseguido que la Audiencia Nacional pida informes al Consejo de Seguridad Nuclear sobre estos residuos de 1966.

Historia

La realidad es que en el accidente en pleno vuelo -y que llevó a la caída de material radiactivo a la playa de Palomares,  se vieron implicados un bombardero estratégico estadounidense B-52 y un KC-135 de reaprovisionamiento en vuelo (cargado con 110.000 litros de combustible) que colisionaron a 10.000 metros sobre la costa del Mediterráneo, en el espacio aéreo de Palomares. El B-52 volvía de la frontera turco-soviética hacia la Base Aérea de Seymour Johnson en Goldsboro, Carolina del Norte, y el KC-135 provenía de la Base Aérea de Morón. La maniobra era de rutina: los B-52 se reaprovisionaban de combustible a la ida, desde la Base Aérea de Zaragoza, y a la vuelta desde Morón.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

3 Comentarios

  1. La gran mentira del franquismo y de la Transición. Que todavía hoy hay quien nos quiere vender a Fraga como un gran héroe

  2. Toda la propaganda franquista era una gran mentira. Los políticos defensores del franquismo, que aún quedan, no merecen ni un solo voto de los españoles honrados.

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