La Iglesia desde siempre ha sido el poder en la sombra, la que por medio de sus gobernantes, manejaba el poder a través de las confesiones y asesoramiento a los feligreses más importantes: reyes y nobles. Y todo ello, con el falso adorno de una pátina de bondad.

Siempre ha estado unida intrínsecamente al poder de este país. Ya Isabel,  la primera reina de Castilla, más conocida como Isabel  la Católica, gobernaba con mano firme, con la ayuda de su confesor.  Por la existencia  de Torquemada, se supo en España lo que era la falta de humanidad, de piedad, de misericordia de esa Iglesia, que tan lejos  estaba del pueblo que sufre, que pasa miserias y hambre. El mismo pueblo con el que se ensañó la “Santa Inquisición”, uno de los pasajes más oscuros de nuestra historia.

No descubro nada sobre los tejemanejes de la Iglesia  en la época de los todopoderosos Borgia, que igual entronaban reyes, que cortaban cabezas de todo aquel que les molestase para obtener sus fines. No ha perdido la Iglesia desde entonces  su maestría en manejar a sus fieles, en manipular y hacer del Poder un mero trámite para conseguir todo lo que ha querido. Si bien ahora, son más sutiles en muchas ocasiones  y en otras, el paradigma del descaro, utilizando los púlpitos y las aulas de la enseñanza privada y concertada para adoctrinar en cuestiones políticas.

La ciudadanía ha despertado de un largo letargo, ya no es ignorante como en la Edad Media. Todos hemos madurado como seres humanos libres, en pensamientos, ideas y creencias. Es verdad que hay honrosas excepciones dentro de la Iglesia actual, de hombres y mujeres comprometidos con los más desfavorecidos, con los que más sufren, con los desamparados. Excepciones que merecen nuestro elogio y nuestra admiración, pero no por ello debemos dejar que se inmiscuyan en la política de este país.

Pues bien, si la Conferencia Episcopal decide convocar un funeral por las víctimas del COVID, es cuestión sólo de los creyentes de la Iglesia Católica, no de toda la población española, y aún con mayor motivo, cuando no se permite la entrada en el templo a familiares que querían asistir al acto. Por si aún no se han enterado, estamos en un país aconfesional, en el que se respeta a todos los españoles por igual, sea cual sea su creencia.

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3 Comentarios

  1. Error!la Iglesia catolica no siempre ha sido el poder en la sombra.Largas epocas ha sido el poder visible.Ha puesto y quitado Reyes visiblemente,ha creado y fomentado guerras visiblemente.Ha torturado y asesinado visiblemente.Sus leyes han estado por encima de las leyes de estados visiblemente.
    Desde el concilio de Nicea alla por el año 313 siempre estuvo en el poder y aun hoy mantiene una posicion privilegiada en muchos paises,entre ellos españa.
    Es la gran mentira jamas contada.

  2. En efecto, la iglesia es un poder nefasto muy visible, que otros no lo quieran ver es otro cantar. Más bien, las iglesias, ya no solo la católica, son una de las principales causas de la ruina de muchos países.

  3. Bueno la iglesia católica apostólica romana y fascista, no tiene por donde defenderse.
    Llevan dos mil años con la misma obra de teatro, donde los genocidios, ladrocinios, guerras impuestas, golpes de estado como el del 36, participando también en el genocidio franquista, y aterrorizando e inculcando por medio del terror el nacional catolicismo.
    ¿Cuántas miles de víctimas podrían denunciar a la iglesia por terrorismo ideológico, durante cuarenta años de franquismo y otros cuarenta de continuidad de lo mismo…?
    La iglesia católica si hay infierno allá irán a parar todos desde S.Pedro al progre Francisco.

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