La pesada letanía de que la Guerra Civil está ya muy trillada en las librerías y que no hay nada nuevo que contar se rebate con sencillez esgrimiendo un libro como La quinta columna, la guerra clandestina tras las líneas republicanas. La Esfera de los Libros lo puso a la venta el pasado abril y es un volumen de 500 páginas cuyo contenido es tan amplio y exhaustivo que parece, en realidad, responder al triple de esa extensión.

“La obra no pasa por alto que las mujeres jugaron también un papel importante en esta iniciativa subversiva”

Alberto Laguna Reyes y Antonio Vargas Márquez son los autores de esta obra de investigación que responde a la pasión de ambos por saber más sobre los pasajes oscuros de aquel conflicto. Laguna viene investigando sobre la Quinta Columna desde hace más de una década, y acabó compilando tanta documentación e historias sobre el periodo bélico que decidió poner en marcha junto a Vargas, en 2012, la web www.guerraenmadrid.net.

Juntos publican ahora este libro que, lejos de ser un mero análisis histórico de aquel frente silencioso que se movía en retaguardia, constituye todo un fresco humano tejido a través de centenares de historias de protagonistas de aquellos días. Porque entre las filas de este ejército de espías de café no solo había simpatizantes del alzamiento, sino todo un amplio abanico de carismáticos personajes que incluía a republicanos que esperaban ganarse el perdón a cambio de pasar información.

El libro se divide en cinco bloques, cada cual con sus respectivos capítulos y estos, con sus epígrafes; mucha información, muchas historias, pero todo perfectamente expuesto e hilvanado, narrado a partir de los testimonios de esa gente anónima, desde meros comerciantes hasta acaudalados empresarios, convertidos en soldados sin uniforme con el objetivo principal de asegurar el futuro de sus familias. De hecho, el estudio se cierra con un anexo en el que se aglutinan los nombres y profesiones de todos los ‘personajes’.

La obra, que aborda por separado la actividad desarrollada en Madrid y Barcelona, no pasa por alto que las mujeres jugaron también un papel importante en esta iniciativa subversiva, protagonismo que fue creciendo a medida que avanzaba el conflicto. Y como es lógico, tampoco faltan páginas consagradas a abordar la lucha de los servicios de inteligencia republicanos contra los ‘quintacolumnistas’, cuyas vidas no acababan en muchas casos como habían imaginado.

Hay que agradecer a los autores tanto su atención y trabajo a un tema tan desconocido para el gran público como el esfuerzo puesto para que la lectura resulte amena y agradable. Basta sumergirse en ella para comprobar que detrás de La quinta columna, la guerra clandestina tras las líneas republicanas 1936-1939 hay muchos años de investigación, análisis y asimilación, lo que ha hecho posible transmitir estas historias con la naturalidad con la que se narran las viejas anécdotas de la familia.

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