No es nuevo que la relación del expresidente socialista, Felipe González, y el actual presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, no es buena. Es cierto que en más de una ocasión, y precisamente cuando más daño puede hacer, González suelta alguna «perlita» con la intención de desgastar al actual líder socialista. Pero las últimas declaraciones del que lo fue todo para los socialistas españoles, del que fue un referente para millones de personas, no tienen explicación y menos en la recta final de la campaña de las autonómicas de la Comunidad de Madrid.

González ha sentenciado en el avance del primer episodio de su podcast de título «Sintonías Infrecuentes» que «en el momento que vive España se ve una ausencia de liderazgo desde el respeto institucional y la centralidad de gobernar para todos. La ausencia de voluntad de transversalidad, cuando más lo necesita, eso es evidente».

El que se mantuvo al frente del PSOE durante más de dos décadas, tiempo en el que lo fue todo y que nadie en las filas socialistas, aún no estando de acuerdo con algunas de sus afirmaciones, o con parte de su gestión, abiertamente se atrevía a contradecir a González – al margen de su compañero Alfonso Guerra – bien fuera por respeto político, bien fuera por temor a dejar de salir en la foto, ahora, carga contra Sánchez, aunque no hace mención expresa, sin pudor y, respecto a la gestión del Gobierno durante la pandemia afirma que «cuando todo está mal, aparece ahí un tío y dice que todo está bien y que el futuro es cojonudo. Oiga, pero usted no está viviendo la realidad de sufrimiento que estoy viviendo», ha reprochado.

Además, y como quien no quiere la cosa, elogia a Ángela Merkel y dice: «Estos días Merkel comparece ante la opinión pública a las tres de la madrugada después de haber estado 12 horas trabajando con los presidentes de los Lander», ha recordado. González parece olvidar que la situación de Alemania es terrible en cuanto a datos de contagios y que supera a nuestro país en fallecidos. González parece obviar que el coronavirus carece de ideología y nacionalidad, y que aún aplicando medidas drásticas cargadas de restricciones, la Covid campa a sus anchas en todo el mundo.

González continua en su podcast con las «flores» a la canciller alemana y afirma que «con una sencillez aterradora» Merkel ha reconocido que la situación sanitaria no estaba «bien» y que había que «tomar decisiones y precauciones». «Pero primero se ha currado 12 horas de reunión», ha destacado, recordando que en «política, como en la vida, no es raro meter la pata». «Lo que es raro es que el que mete la pata no la saque rápido», ha lamentado.

Descorazonador es que el señor González no reconozca el ingente trabajo que por parte del Ejecutivo español se ha hecho durante la pandemia: reuniones que se alargan hasta la madrugada; ruedas de prensa tardías que hemos sufrido los medios de comunicación con resignación porque entendemos el momento; la implicación de todo el Ejecutivo en la lucha contra la Covid desde sus ámbitos de actuación; acuerdos con las comunidades autónomas, en ocasiones tras duras negociaciones y todo, absolutamente todo, para salvaguardar la salud y la vida de todos los españoles. Nada excepcional, dada la situación, pero parece que el señor González mira, con un sedoso filtro, más hacia Alemania que hacia lo que tiene en España.

A pocas horas de que los madrileños acudan a las urnas a votar, el discurso de Felipe encaja casi como si de una horma de su zapato se tratase, con el de la derecha e incluso la extrema derecha.

Felipe pudo esperar un par de días y expresar su descontento tras el 4M, pero no, es por tanto vergonzoso, insolente y, posiblemente para muchos y muchas, la gota que colma el vaso respecto a este exlider, a todas vistas trasnochado y al que ya pocos le hacen caso, y que ya se preguntan ¿qué hace Felipe en el PSOE todavía?.

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5 Comentarios

  1. Recomiendo leer «La CIA en España» de Grimaldos para conocer algo de la catadura de este sujeto, también conocido por el alias: Felipe Cal Viva. Basta con reflexionar que de abogado no ejerciente se convirtió en oligarca financiero después de pasar por el Gobierno, pero a los españoles nos robaron, perdón este fulano y sus secuaces le llaman privatizar: Telefónica, SEAT, ENASA, Trasatlántica, Marsans, Endesa, Repsol, Argentaria, éstas cuatro últimas las remató el otro cleptómano: Asnar, alias El Guerritas o Dinero para mi Bolsillo. En fin, y los españolitos seguimos dando el voto a los partidos de estos dos atorrantes enriquecidos con lo nuestro, ¿cómo calificar esta conducta?

  2. ¿Este individuo ha sido siquiera socialdemócrata alguna vez?
    ¿El mismo que empezó a arruinar el futuro de España destruyendo la siderurgia, la minería, los astilleros, los altos hornos, todo ello en favor de Alemania y de sus cuentas en paraísos fiscales ahora echa en cara cosas al Gobierno actual, el primero que está haciendo pequeñas mejoras sociales en favor del pueblo?
    ¡Repugnante!

  3. Lo que es indudable es que Merkel tiene un par de ovarios al lado de lo que tiene Sanchez.
    Merkel le dijo a los landers que el que pasara de 50 de indice de incidencia acumulada se encontraria con ella y con su gobierno central mientras que Sanchez ahi lo tenemos,incapaz de parar a una zombi h.de p. como Ayuso,que se ha pasado y se pasa por el forro lo que el gobierno central dicta con casi 400 de indicencia acumulada…y no pasa nada.
    De Felipe Gonzalez mejor no hablare,simplemente es un vendido total al capital,un traidor total al socialismo,no llega ni a socialdemocrata y pensar que cuando gano las elecciones en el 82 llevaba un programa electoral que que mas lo quisiera para el Podemos por la izquierda.

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