El resurgir de la mal llamada “ultraderecha” en nuestro país, mal llamada porque no es ni más ni menos que la reencarnación del Fascismo más oscuro, aquél que derramó la sangre de nuestros compatriotas durante siglos simplemente por reclamar el establecimiento de un Estado Social y de Derecho que viniera amparado por una democracia plena y que aupara las justas pretensiones de las clases sociales más desfavorecidas y castigadas, ha creado la siguiente paradoja: Nuestra tolerancia ampara a la intolerancia, ergo, nuestra tolerancia, ampara la destrucción de nuestra democracia.

Y esto es excesivamente peligroso. A aquellos que quieren destruir todos los logros sociales, económicos y democráticos alcanzados hasta nuestros días, simplemente les basta con aprovecharse de nuestra democracia para dinamitarla desde dentro. Existe la sensación y, de hecho, se tiene la idea preconcebida, de que como vivimos en una democracia constitucionalista cualquier ideología tiene cabida, pues de lo contrario, limitar la libertad de pensamiento y opinión, y con ello la creación de partidos políticos, podría llevarnos a modelos de estado autoritarios, totalmente incompatibles con la democracia que desde tiempo inmemorial el ser humano ha anhelado.

Pero nuestra democracia debe articularse de tal modo que se blinde contra quienes intentan destruirla. Entiendo que no hay nada más democrático que dotar a nuestra Constitución de mecanismos que impidan, de un modo efectivo, la proliferación de ideales antidemocráticos basados en la mentira y el odio para intentar alzarse con el poder y aniquilar todo aquello que durante años a la sociedad española le ha costado conseguir. Partidos políticos con fuerte inclinación autoritaria y fascista, deben ser expulsados del juego democrático, pues de lo contrario nuestra democracia estará en grave peligro.

Es cuanto menos llamativo, que partidos políticos de la derecha española, enarbolen la bandera constitucionalista como si fuesen sus amos y señores. Es llamativo, que partidos políticos como Partido Popular y Ciudadanos, den lecciones de constitucionalismo y se sientan con la capacidad de encarnar el sentimiento constituyente español, cuando a la más mínima abrazan al Fascismo más rancio de nuestro país que hace tambalear cualquier aspiración democrática y justa de las clases sociales mayoritarias de nuestra nación, más allá de las elites económicas que dirigen de facto nuestra sociedad.

Porque no lo olvidemos, el verdadero golpe de estado no se dio en el referéndum ilegal de Cataluña, el verdadero golpe de estado se está cociendo a fuego lento en el seno de la derecha española, en el corazón del Fascismo de nuestro país que aspira a lograr y revalidar aquello que durante cuarenta años construyó a base de destrucción, pero, en este caso, aprovechándose de la tolerancia democrática que nuestra imperfecta Constitución les ofrece.

En los próximos días se pone en juego nuestro modelo de Estado Social, de Derecho y Democrático. A falta de medidas legislativas concretas que impidan el alzamiento de partidos fascistas, nos queda la voluntad de las clases populares informadas, que deben movilizarse y llenar las urnas con votos que defiendan y protejan nuestra democracia, que no cedan ante ideales fascistas ni separatistas y que tampoco se dejan chantajear por supuestas informaciones basadas en noticias falsas o “fake news”.

Es el momento de impulsar nuestra Democracia hacia el camino de la verdad y el progresismo. Es el momento de los demócratas convencidos y el momento de instaurar un movimiento intolerante contra quienes desean arrebatarnos siglos de lucha y conquistas sociales. Nuestra Democracia, no debe tolerar el Fascismo.

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5 Comentarios

  1. la derecha actual siempre ha usado a ls franquistas pa su neoliberalismo
    ahora qieren acabnar cn ls pensiones d jubilacion qe puso el ductador
    y antes a bas d untar a ls lideres de la FFF s epedia el voto para el corruPPto

  2. La derecha, hablan de un golpe encubierto en Cataluña permitido, según ellos, por P. S, bien pues ellos poco a poco lo están dando, sin miramientos, sin sentir vergüenza de su ignorancia, hablan como hace cien años y además su ideología no se ha movido ni un ápice de sus orígenes. Ademas anuncian recortes, retrocesos sin caérseles la cara de vergüenza. Mal vamos. Lo triste es qué lejos de prohir, algunos medios les dan cancha.

  3. Este artículo es trasladable a los que se quieren independizar sin contar con el resto de españoles y a aquellos totalitarismos radicales de izquierdas … protejamos la Democracia pero de todos los peligros, no solamente los de una tendencia

  4. Pues si aguantamos a comunistas, antisistema, independentistas, ex-terroristas, etc, etc, por qué no fascistas? Pensemos en una simple cuenta. Desde el año 78, cuántos personas han sido asesinadas, golpeadas, maltratadas, escupidas, insultadas y/o scratcheadas por la extrema izquierda y cuántas por la extrema derecha. La conclusión es obvia. A no ser que para los «bienpensantes» sea un delito no estar de acuerdo con sus ideas.

  5. Fascista es quien escribe este articulo, no respetar a los que piensan distinto e implantar el pensamiento unico es la base del fascismo y es lo que yo veo en el transfondo del articulo de muy bajo nivel periodistico, lleno de topicos y dedicado solo a progres que sueñan con chalets

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