En la Junta General de Accionistas de Zinkia de junio de 2016, el socio minoritario Miguel Valladares logró hacerse con el control de la compañía, nombrar un nuevo Consejo de Administración y hacerse nombrar Presidente de la misma. Lo logró haciendo uso de documentación presuntamente fraudulenta y con contenido falso, según indica el antiguo propietario de la sociedad, José María Castillejo, quien lo denunció aportando pruebas.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se negó a llevar a cabo investigación alguna, según afirma Castillejo. Para notificar su negativa a investigar obviaron los canales oficiales y dieron comunicación de su negativa por vía telefónica –algo completamente irregular-. Estas conversaciones fueron grabadas por el Castillejo.

Dos años después fue dictada una Sentencia que dejaba claro que todo aquello que había sido denunciado era cierto y estaba probado.

Castillejo volvió a presentar denuncia ante la CNMV sobre los mismos hechos y, de nuevo, se negó a llevar a cabo actuación alguna sobre los hechos denunciados. Tan sólo dijeron haber investigado una parte de ellos: la relacionada con el banco que entregó al accionista minoritario las acciones del accionista mayoritario.

El banco lo hizo sobre la base de una supuesta adjudicación judicial, pero, cuando lo hizo, aún no era firme. Por tanto, no se podía hacer uso de la misma. En esa adjudicación judicial se entregaban al accionista minoritario unas acciones diferentes a los títulos que estaban en la cuenta de Castillejo, quien afirma que la entidad había sido debidamente advertida de todo ello y, a pesar de ello, hizo caso omiso, sacó las acciones de la cuenta del mayoritario y se las entregó al minoritario.

La CNMV alegó en defensa de la actuación del banco que éste había actuado con la «diligencia debida» y que «el mencionado traspaso se realizó correctamente por haber sido requerido judicialmente para ello». Todo falso, según afirma José María Castillejo puesto que una sentencia judicial de ámbito mercantil vino a confirmar la falsedad de las afirmaciones dos años después.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

tres − 1 =