Le brillan tanto los ojos que casi piensa se han convertido en los de el Cíclope de la Patrulla X: podrían atravesar quizá hasta el protector del casco, menos mal que aún no ha levantado- y quemar y destruir el mundo entero.

-¡Ah, qué decíais que no podía!

-Cretinos, ¿pensábais que iba a ser siempre el segundo?

-¡A ver si ahora me seguís mirando por encima del hombro!

-¡¡¡¡Joderos!!!! , ¡¡joderos todos mis detractores!, mis enemigos…

(¿tiene Valteri Bottas tantos enemigos?)

-He dominado la carrera por completo. Soy el ganador en Sochi. ¡Una vez más!

-Hamilton es muy bueno, pero yo también lo soy. Le ganaré y ¡seré campeón del mundo!

Aulla. Como Tarzán, golpeándose el pecho cuando vencía en una batalla.

¡Joderos que he ganado!, sigue aullando para sí mismo mientras se baja del coche el hombre que aún no se ha levantado la visera del casco para no destruir el mundo como si fuera el Cíclope de la Patrulla X.

Y cuando se lo levante…,

cuando la euforia del momento comience a disiparse…

 verá las caras de disgusto sobre su reacción excesiva, la altanería en la mirada de su compañero el gran Hamilton, y hasta escuchará el rumor del pensamiento de la mayoría de los seguidores de las aventuras que suceden en el Gran Circo de la F1:

-Para una carrera que gana el pobre segundón, caramba cómo se pone. Qué poco estilo.

Otro burbon, por favor.

Tigre tigre.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre