Ha pasado un mes desde que Donald Trump presentara su particular plan de paz con el respaldo de Israel. El denominado “Acuerdo del siglo” para Oriente Próximo concede a Israel gran parte de sus aspiraciones históricas mientras condiciona el futuro de un Estado propio palestino. Con esta suerte de plan pacífico no se pondría fin a la ocupación israelí iniciada en 1967 ni se permitirá la autodeterminación palestina, sino que por el contrario se perpetuará el conflicto y socavará los intereses de seguridad de estadounidenses, israelíes y palestinos.

En los días posteriores a su presentación, Trump y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, recibieron críticas y el rechazo del pueblo palestino y otras organizaciones mundiales. Por su parte, la Unión Europea reafirmó su compromiso con la solución de dos estados y un acuerdo negociado a la luz de la revelación del plan de paz.

Sin embargo, fuentes locales explican que los nuevos planes de asentamiento de Israel no dejan lugar a dudas sobre la agenda de ocupación permanente de Palestina. En este sentido, Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) criticó los nuevos planes de asentamiento de Israel “como pasos premeditados y claros que dan un golpe final y decisivo a la viabilidad de la fórmula de dos estados y no dejan lugar a dudas sobre la agenda de Israel para la ocupación permanente”.

Desde el anuncio del “Acuerdo del siglo”, Ashrawi informó que el gobierno de Israel “ha anunciado planes para construir cerca de 15.000 nuevas unidades de asentamientos ilegales y otros edificios en Beit Safafa (Givat Hamatos), Jabal Anu Ghuneim (Har Homa)y el aeropuertp de Qalandia, área Atarot”. Y añadió: “Estos anuncios apuntan específicamente a áreas alrededor y dentro de Jerusalén ocupada. Rodean de manera efectiva y práctica la capital ocupada y la separan del territorio palestino ocupado mientras dividen el resto de Cisjordania en dos partes”.

Respuesta de la comunidad internacional a un conflicto histórico que parece no acabar

Son numerosas las resoluciones emitidas por la ONU respecto al conflicto Israel-Palestina. Por ejemplo, la resolución 181 de la Asamblea General de la ONU que establecía la creación de dos estados en Palestina, uno judío y otro árabe, con Jerusalén bajo mandato internacional. O en 1948, la resolución 194, que decidió tras la expulsión forzada de centenares de miles de árabes, establecer que los refugiados tuvieran derecho a regresar a sus casas, en territorio israelí, o recibir una compensación por los bienes de aquellos que decidieran no regresar. Otras más recientes como la 67/19 de la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó la admisión de Palestina como Estado observador no miembro de la organización, aprobada en 2012; con la resolución 2334 del Consejo de Seguridad se reafirmó, en 2016, que el establecimiento de asentamientos por parte de Israel en territorio palestino ocupada desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, no tiene validez legal.

A pesar de este marco internacional paliado con algunos vetos de resoluciones por parte de Estados Unidos, esta situación, según un comunicado al que ha tenido acceso Diario16, “la traducción práctica de una agenda derechista extremista, ideológica y peligrosa que aplasta los derechos humanos palestinos y amenaza con desentrañar el orden internacional a favor del unilateralismo, el excepcionalismo y el acoso político”. Y advierte que las declaraciones internacionales sobre el compromiso con la solución de dos Estados “carezcan de sentido”, incluyendo las declaraciones disueltas últimamente en el Consejo de Seguridad de la ONU y la UE.

El mismo comunicado denuncia la violación deliberada y sistemática de Israel al derecho internacional durante décadas, así como los crímenes de guerra contra el pueblo palestino, la construcción y expansión de asentamientos, el saqueo de recursos y el traslado forzoso de la población palestina. Todo ello con total impunidad. Motivo por el que piden “reconocer la dolorosa verdad”, pues, “la respuesta de la comunidad internacional a estos abusos sistemáticos ha sido simplemente vergonzosa”. A propósito, aducen que “al emitir declaraciones huecas de oposición verbal mientras se niega a responsabilizar a Israel, la comunidad internacional le ha ganado a Israel tiempo adicional para cometer aún más crímenes para subvertir el orden global y destruir por completo cualquier posibilidad débil de paz”.

Finalmente, el comunicado dilucida acerca de que son esos mismos actores internacionales los que han permitido y empoderado a Israel, en lugar de frenar la ilegalidad de sus acciones. “Muchos gobiernos que dicen defender el derecho internacional han optado por alejarse del acoso de la administración Trump y se han abstenido de confrontar el cheque en blanco, que su plan le dio a la derecha de Israel para devorar la Palestina histórica y diezmar los derechos palestinos”, sentencia.

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