El 2 de junio de 2003, la Audiencia Nacional condenaba a 2.354 años de cárcel a Francisco Múgica Garmendia, alias Pakito, y a Joseba Arregi Erostarbe, alias Fitipaldi, por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza perpetrado en 1987. ​ En el juicio hubo testigos que debieron ser protegidos, algunos viven en la clandestinidad por temor a represalias.

En agosto de 2004 Pakito y otros cinco etarras presos enviaron una carta a la dirección de ETA en la que solicitaban el final de la lucha armada por considerarla imposible de mantener en las actuales circunstancias y contraproducente para los objetivos de la organización, y abogaban por vías pacíficas basadas en la participación institucional y la movilización social. La carta fue filtrada al navarro Diario de Noticias en noviembre del mismo año, y la respuesta de ETA se produjo en julio de 2005, expulsando de la organización a los firmantes de la misma.

Hoy el histórico jefe de ETA que fue detenido en la operación de Bidart en 1992, ha salido de la prisión de Zuera (Zaragoza) tras haber adelantado unos meses su liquidación de condena, según han informado a Europa Press fuentes jurídicas.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha reaccionado a la puesta en libertad de Francisco Mújica Garmendia lamentando que su liquidación de condena coincida con el 33 aniversario del atentado de la casa-cuartel de Zaragoza por el que este histórico jefe de ETA fue condenado. Fuentes de la AVT han recordado este aniversario para mostrar su sorpresa por la “falta de tacto” al coincidir la puesta en libertad de Pakito con el recuerdo a las víctimas de uno de los ocho atentados por los que cumplía condena como inductor de los mismos. Por este mismo atentado la Audiencia Nacional reclama la extradición de Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera, otro de los históricos jefes etarras fugado en Francia hasta su detención en mayo de 2019.

La AVT se ha puesto inmediatamente en contacto con los familiares de las 22 víctimas mortales y casi un centenar de heridos que dejó la actividad criminal de Mújica Garmendia al frente de ETA. La asociación ha señalado que las víctimas se muestran “resignadas” ante una decisión que es legal, pero están mostrando su “indignación” al manifestar que en España “sale muy barato matar”.

La llamada fue una sorpresa tanto para el preso como para la prisión, porque estaba prevista su salida el 11 de abril de 2021. Sin embargo, a las 17.05 de ayer quedaba en libertad. El histórico dirigente de ETA liquidaba su condena en 2021, pero solicitó un nuevo cálculo en la Audiencia Nacional, motivo por el que se ha adelantado su salida de prisión.

El de la casa-cuartel de Zaragoza fue uno de los atentados más viles de ETA, ya que la madrugada del 11 de diciembre de 1987 un coche bomba de la banda terrorista acabó con la vida de once personas, entre ellos cinco niños, dejando además a más de 80 víctimas con heridas de diversa consideración.

Pakito era un objetivo prioritario de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado a finales de los 80 y primeros años 90 por los frecuentes atentados de ETA en un contexto en el que se iban a celebrar en 1992 dos relevantes eventos en España, la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona.

El 29 de marzo de 1992 caían los integrantes del colectivo Artapalo, la cúpula de ETA más sanguinaria en la historia criminal de la banda terrorista. Además de Pakito, que ha estado 28 años en prisión entre Francia y España, fueron arrestados José Luis Álvarez Santacristina, Txelis (en libertad hace tiempo), y José María Arregui Erostarbe, alias Fiti, uno de los presos etarras de más edad y que se ha beneficiado de los acercamientos del Gobierno.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre