Imagen de la madre a la que han arrebatado a su hija.

El 4 de agosto de 2017 los Servicios Sociales de la Diputación de Bizkaia arrebataron por la fuerza a una niña de cinco años a su madre para asumir la tutela y darle la estancia provisional al padre. Así comienza una odisea cruel que todavía está vigente aunque la Audiencia de Bizkaia cree que existen indicios de hechos «delictivos» en la decisión de apartar a la pequeña, de cinco años, de su progenitora. Así, imputa a los jefes de la Infancia de la Diputación , mientras un nuevo juicio decidirá el futuro de la madre y la hija.

El castigo para madre e hija tiene lugar porque el servicio de infancia de la Diputación foral entiende que la progenitora ha puesto a la niña contra su padre.

Desde hace dos años la madre, Irune Costumero, vive con angustia cada segundo de su vida. Según explica a diario16.com “te puedes imaginar que estoy muerta en vida”. “No puedo rendirme porque tengo que seguir luchando por mi hija”, manifiesta ahora que, tras esta decisión judicial, cree estar más cerca de volver a tener a su hija en casa..

Irune es técnico de normalización lingüística en el Ayuntamiento de Igorre. Es funcionaria, y tiene solvencia económica para sacar adelante a su hija.Todavía tampoco se ha podido llevar a cabo la repartición de bienes porque no hay forma de llegar a un acuerdo con el padre.

La niña suplica la necesidad de volver con su madre. Pueden verse dos veces por semana, ya que, después de un largo periodo si poder verla ni hablar con ella y después verla en el punto de encuentro, ahora, aunque con vigilancia, puede ir los martes y viernes a ir a buscar a la niña al colegio y entregarla por la tarde en la casa paterna. Los domingos tiene diez minutos para hablar con la pequeña por teléfono.

Auto

Así el Auto, reconoce que la madre tenía concedida la guarda y custodia de su hija por sentencia judicial, y se le arrebata por una Orden Foral. Reconoce también que el argumento de amparo de la menor que aporta la institución foral no tiene sentido ya que “el invocado desamparo es que la niña no quiere relacionarse con su padre, y por la vía de hecho se arrebata a niña, con el consiguiente efecto (que probablemente será devastador) para la niña y para la madre”.

Para el Tribunal, el interés superior de la menor, a su juicio un concepto “indeterminado y manipulabas”, “nunca ha de servir como excusa para emitir resoluciones más que dudosas”.

La resolución del conflicto no debe pasar nunca por “ejercer la violencia”, dice el auto, que entiende que dejan secuelas a la niña y a su progenitora y que “secuelas que pasa y llevan. minusvalorar a la madre y demostrar desconfianza hacia ella”.

Así se imputa a las responsables de Infancia de la Diputación, además de la responsabilidad que corresponda a la propia institución.

1 Comentario

  1. Buenos dias, he leido este excelente articulo de prensa esta madre es una luchadora y no debe estar sola en esta lucha entre otras cosas con el maltrato institucional , que nuestra familia lo estamos viviendo pues a nosotros tambien diputacion con decreto el desamparo y nuestro hijo a peor en centros de diputacion, etc ….animo Irune !

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