Queremos cambiar y no sabemos cómo o, al menos, desconocemos las distintas formas que puede llevarse a cabo un cambio progresivo y gradual. Estamos atrapados en un status quo que amenaza con destruir lo que todos hemos construido. Es hora de plantear el iberismo. Llegó el momento de una segunda transición.

En España, contemplamos un auge de nacionalismos, cercanos al chovinismo, que enfrentan a los distintos pueblos que componen nuestro país y secuestran a los ciudadanos bajo banderas himnos y fronteras.

Portugal, es un país mediano, desconocido por los españoles que está sufriendo el problema de la despoblación, una falta acuciante de infraestructuras y más de dos millones de portugueses en riesgo de pobreza o exclusión social.

En Europa, la falta de reformas, el euroescepticismo (con el Brexit como buque insignia) y la adopción de las necesarias geometrías variables, impide avanzar y amenaza también con acabar con la Unión.

Es hora de cambiar y poner el término iberismo sobre la mesa. El movimiento iberista históricamente ha sido un fracaso porque muchos españoles asumen que ser iberista es una fórmula ideal para revivir viejas glorias pasadas, alentando a los portugueses a asociar el término a las ganas de España se hacerse con “tierras y haciendas” en Portugal.

Pero nada de eso, el iberismo lleva tiempo tratando de establecer propuestas serias para el siglo XXI. Muchas de ellas encabezadas por la Sociedad Iberista, una asociación sin ánimo de lucro, que promueve reformas estructurales en Portugal y España para que estos países peninsulares impulsen las reformas necesarias para la supervivencia de la Unión Europea.

El término semántico de iberismo debe ser sinónimo de acuerdo, avance, respeto y futuro sin barreras. El mundo se dirige a una sociedad de puentes. Y Portugal y España tienen mucho que aportar.

El cambio es posible. Necesitamos un iberismo que sea herramienta que ayude a terminar con los fútiles enfrentamientos políticos del “y tú más”, aporte propuestas y de soluciones a los diversos retos de este siglo.

2 Comentarios

  1. Ahora, en ese mismo ejercicio de responsabilidades, debería dar una lectura clara al lector. No se me refiera como español mediocre y rancio. Naciones, diecisiete y la que sugiere anexionar sin saber a qué. Todas tienen ya su gobierno legítimo. Mire usted, lo que hacemos en Europa tendríamos que haberlo practicado antes en casa. Y ya puesto, informe a los lectores de que los derechos y las potestades que niegan a Barcelona, a Santiago o a Bilbao, se los hemos cedido á bruselas sin contraprestacion

  2. Los portugueses hicieron una revolucion Pacifica, cn flores…
    votan izdas
    son racionalistas ilustrados por la gran influencia d ls ingleses,
    y regulan los precios del alquiler
    = Iberismo ¡ SI gracias !

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

cuatro × dos =