Con las reformas de los estatutos acometidas durante los gobiernos de ZP, incluidas las comunidades del PP, habitamos una patria que resulta un federalismo falsario, asimétrico, donde las personas de las distintas regiones no poseen la misma renta, lo que importa más allá del reparto (nada equitativo) de los recursos nacionales, añadiendo que todavía no se ha emprendido la reclamada reforma de la Ley Local, con lo cual la disparidad de oportunidades se acrecienta en nuestros pueblos. Estamos inscritos per se en una ceremonia de la confusión de carácter burocrático. En España, a causa de la falta de un auténtico federalismo, las ventanillas de las miles de toperas funcionariales rebosan de quejas que no suelen arribar a puerto, en particular cuando afectan a CCAA distintas. Por cada región, por ejemplo, hay un defensor del pueblo. Nuestra Constitución solo habla de uno, el actual en funciones, Francisco Fernández Marugan, político de largo recorrido y mejor actuación perteneciente a la vieja escuela del PSOE.

Ocurre que la desproporcionalidad nace en la ESO, donde solo son comunes en las CCAA el 60% de las asignaturas; los estudiantes carecen de una formación similar, lo que a la postre crea desigualdad para acceder a un título superior en otra región. Deberían ser el 80%. Los distintos modelos lingüísticos en las regiones con lenguas autóctonas incapacitan igual el futuro de nuestros estudiantes. Subir del 13% las aportaciones del estado hasta un 18% a Cataluña es un despropósito que clama al cielo del que, extrañamente, no se quejan los barones de mi partido. Que el sueldo de la policía nacional y guardia civil sea inferior al de un agente de una comunidad con lengua propia es otra de las muchas desigualdades.

Habría que, tras la disolución de las cámaras en 2020, plantear un referéndum en el que cambiar parte de nuestra Constitución y proclamar el estado federal simétrico. Una excepción, por mucho que Europa se pronuncie en contra, sería mantener los conciertos vasco y navarro, derechos históricos arrebatados en la dictadura, los fueros. Y eliminar de paso las diputaciones forales, un gasto innecesario, sustituyéndolas por macro comunidades de poblaciones pequeñas. Habría que devolver, se hizo en Alemania hace unos años y funcionó de maravilla, competencias que obran en manos de las CCAA al estado, la primera las cuencas hidrográficas, el derecho al agua del que carecen, en ocasiones, por razones orográficas, los españoles del sur. En consecuencia, cómo no se puede luchar contra la historia, precisamos ya de un estado federal igualitario en todo.

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7 Comentarios

  1. No estoy de acuerdo con un estado federal simétrico, puesto que todas las comunidades no son iguales, en cultura, riqueza, costumbres ancestrales, historia, etc
    No sé puede igualar la desigualdad a golpe de ley. Hay que sembrar, convencer y dialogar (esa palabra de la que se habla) pero no se practica (en diálogo no hay líneas rojas). España necesita autoregenerarse

    • ¿ No podemos ser iguales en derechos y obligaciones como dice el art. 14 de la Const. en todo el territorio nacional ? ¡ AH QUE SI VIVES EN P. VASCO TIENES MAS DERECHOS !
      ¡ Pues eso es racismo ! ¿ o es que tenemos que pagarles por el terror ?

      • De verdad piensas que eso es racismo, o solo te basas en lo que escriben pseudo periodistas con ánimo de manipular. Tú España, necesita cambiar tu respetar al que no piensa igual que el discurso oficial. Ah y la constitución no es sacrosanta palabra. Tal vez la única sea libertad, que va siempre por delante. Salud

  2. En España seguimos con la inquisición y el caciquismo, no existe la división de poderes ni democracia, los medios de comunicación están secuestrados por lobys de poder que son los que marcan a los gobiernos de turno de PP y PSOE hasta nuestros días. Tenemos la monarquía más corrupte e inepta del mundo y se tapan los casos de corrupción de los partidos que gobiernan. Quieres que siga ……..!!!

  3. No existe un proyecto de país porque no hay dirigentes políticos. Existe una clase política que viene para figurar, tener representación en esferas sociales y enriquecerse pero no políticos con ideas y proyectos.
    Eso es España un cúmulo de sinrazones y sinvergüenzas que solo se preocupan de lo suyo.
    Cuando someterán al estado a una conversión adecuada en gastos superfluos para revertir lo a su pueblo ! , nunca

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