Situación actual del mercado de Fontamara (Haití). Foto: Twitter Suhelis Tejereo/Dennis Rivera

La reconstrucción de Haití, tal y como venimos publicando, fue un gran negocio para muchas empresas y empresarios que se llevaron el dinero pero dejaron las obras sin terminar. El caso del senador dominicano Félix Bautista, un hombre muy cercano al ex presidente Leonel Fernández es, quizá, uno de los más significantes, pero no fue el único. Los informes de las investigaciones realizadas por el Senado de Haití revelan otros nombres y otras empresas y ahí aparecen corporaciones que pertenecen a grupos empresariales españoles.

El terremoto de Haití dejó el país tan destruido que se necesitaban muchos proyectos de infraestructuras para reconstruirlo. Nuevas carreteras o rehabilitación de las viejas, hospitales, colegios, mercados y edificios fueron algunas de las obras que se entregaron a empresas y empresarios de República Dominicana que, como en el caso de Bautista, no poseían las condiciones mínimas exigidas por las leyes haitianas para poder optar a esas adjudicaciones.

Grandes vallas rojas llenan Haití para tapar el fraude que se produjo. Los diferentes gobiernos de Haití tomaron la decisión de ocultar tras esas cercas los miles de incumplimientos de las empresas que recibieron fondos de Petrocaribe pero que dejaron los proyectos inconclusos.

Una de estas obras es la del mercado de Fontamara, un proyecto que tenía un presupuesto de 15 millones de dólares y que, según la investigación #Petrofraude, está paralizada. Los datos que se encuentran en el Senado de Haití demuestran que las autoridades del país pagaron ocho millones de dólares en un primer desembolso y, posteriormente, se realizó otro, pero la obra no se terminó. La empresa encargada de ello es IBT Group, una constructora con sede en Miami y registrada en Panamá que pertenece al grupo español Eurofinsa, una empresa que estuvo investigada por el pago de sobornos en África y que, entre otras cosas, fue la principal donante de la Fundación de Baltasar Garzón. IBT también obtuvo los proyectos para la construcción de los liceos Toussaint Louverture y Alexandre Pétion y del hospital Simbi, obras que no finalizaron.

El presidente de IBT, José Ramón Brea, es un hombre que, casualmente, también está cercano a Leonel Fernández. El empresario estuvo involucrado en el escándalo de ICASUR, mediante el cual Brea, que se había hecho otorgar un poder especial del presidente Fernández a favor de IBT, se asoció con el español Joaquín Alviz para realizar la revisión técnica vehicular. El proyecto fue rechazado en el Congreso dominicano. Brea es titular, además, de más de 30 empresas: cementerios, importadoras de bienes, medios de comunicación y centros de almacenaje de cordones umbilicales.

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