En estos días ha sorprendido al mundo mediático y empresarial la oferta de del empresario Blas Herrero para hacerse con el control de los medios de comunicación del Grupo Prisa. Sin embargo, según la información recibida por Diario16 de fuentes de contrastada solvencia, todos estos movimientos han sido la puesta en escena de una estrategia iniciada por el propio Banco Santander para mantener el «control» sobre el mayor grupo de comunicación español, utilizando su 4% de participación y la deuda agobiante que Prisa mantiene con la entidad.

Esta presión de los créditos es la que utiliza el Santander para obtener beneficios mediáticos y políticos, que se muestra públicamente en la presencia de la presidenta de la entidad junto al presidente del Gobierno y al Jefe del Estado, aunque, en el caso de Pedro Sánchez hay una mayor influencia de asesoramiento mediático por parte de Amber Capital que del Santander, lo que va en contra de los consejos de su Jefe de Gabinete.  

Todo el proceso se inició, según ha podido saber en exclusiva Diario16, en una comida mantenida en los últimos días por Blas Herrero y Javier García-Carranza, directivo del Banco Santander y mano derecha de Ana Patricia Botín para este tipo de operaciones en las que el banco utiliza la presión a través de la ejecución de deudas crediticias (Abengoa, Banco Popular, Duro Felguera, y otras), en la que cierran el acuerdo para que el propietario de diferentes cadenas de radio y una televisión presente esa oferta porque, de este modo, desactivarían los movimientos del principal accionista de Prisa: Amber Capital.

Todos estos movimientos vienen provocados porque el pasado mes de enero, Amber amplió su participación en el grupo de comunicación situándose con un 29,8%, al borde de contar con el 30% que les daría capacidad para lanzar una Oferta Pública de Acciones (OPA), algo que habría provocado la desaparición de la influencia y control del Santander sobre los históricos medios de comunicación.

Todos los analistas, incluido Diario16, tienen conocimiento de que La Ser da beneficios y El País da poder. En esa comida fue donde se planificó que Blas Herrero se quedaría con la Cadena Ser y El País quedaría, bajo la influencia del Santander y, de este modo, continuaría manteniendo la protección mediática o una línea editorial que no dañase ni sus intereses ni su reputación. Por otro lado, a Amber Capital le dejarían la parte que aún no se ha podido vender de Santillana.

Esta propuesta afectaría negativamente tanto al Gobierno como al PSOE, porque es conocido que el principal asesor jurídico de Blas Herrero es el ex ministro de Justicia del Partido Popular, Alberto Ruiz Gallardón y, en consecuencia, dejaría el poder mediático de Prisa en manos del PP, lo cual es absolutamente incongruente con el presunto apoyo del banco cántabro al gobierno de Pedro Sánchez.

Sin embargo, ¿qué es lo que realmente le ofrece el banco presidido por Ana Patricia Botín a Blas Herrero? En las últimas semanas el empresario asturiano está embarcado también en una operación para hacerse con Duro Felguera con una propuesta que nunca contempla actuaciones sociales en favor de los trabajadores y trabajadoras. Ahí es donde está la clave de los acuerdos cerrados en la comida con Javier García-Carranza: Herrero se queda con La Ser y, a través de acuerdos, con la empresa de ingeniería con, posiblemente, la promesa por parte del Santander de condonar o refinanciar la deuda que ahoga a la compañía.

El Consejo de Administración de Prisa ha rechazado hoy la oferta de Herrero, que fue confirmada en el día de ayer y a la que se intentó quitar importancia al comunicar a la CNMV la propuesta con el argumento de que no había sido solicitada por Prisa y, de acuerdo con sus propios términos, no era vinculante.

¿Cómo no iba a saber Javier Monzón, un hombre del Santander (no en vano preside OpenBank), que Blas Herrero presentaría una oferta? Increíble desde todos los puntos de vista. Además, una de las razones por las que pierde credibilidad la oferta de Blas Herrero, es, precisamente, el argumento presentado por los consejeros de Prisa: los 200 millones estaban muy por debajo de lo que necesita la compañía y, en consecuencia, las necesidades de Prisa vayan en otro sentido, y no sólo es cuestión de cantidades sino de verificar la viabilidad del proyecto.  

De ahí que se creara esta estrategia en la que, incluso, el propio Blas Herrero haya podido ser utilizado por el Santander como el ariete que desestabilizara los movimientos de Amber, dado que el anuncio de la oferta por Prisa, que todos los analistas coinciden en calificar de estar por debajo del precio de mercado, provocó la subida de las acciones y, por tanto, el encarecimiento de la operación para Amber si hubiera querido hacerse con el 0,2% restante a través del mercado.

A la hora en que se escribe esta crónica, fuentes consultadas por este medio confirman que existe otra oferta por los medios de Prisa, que aún sigue vigente, y que encabeza un grupo de empresarios hispano-latinoamericanos, que estaría liderada por un editor español.

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