Parece impropio de socialistas tan notables en el PSOE, que se lancen -con gran intensidad- a forzar la abstención para que el PP gobierne. De manera que, pasada ya su efervescencia supina para que el presidente fuese otra vez Rajoy, se insinúa ahora que con un recambio conservador en la cúpula gubernamental, el PP sería aceptable. Pero es que el PP no sería el mismo, con todas sus consecuencias que a la vista están? ¿Cómo se puede ser socialista y apostar por semejante incoherencia a la vez?

No hace falta ser Séneca para caer en la cuenta de que, en general y sálvese quien pueda, lo que realmente parecen perseguir es@s notables es que su líder, Pedro Sánchez, no gobierne. Esto es, apuntalar a este conservadurismo caduco y tan negativo para el agregado social, si a cambio el líder del PSOE queda en la cuneta. Impresentable. Y sería un tremendo paso atrás en el desarrollo democrático de un partido como el PSOE, con su influencia en todo el país. No hay que tener mucha imaginación para escuchar el grito de aquel fundador del PSOE, Pablo Iglesias, viendo a los mentados notables socialistas de hoy apoyando tácitamente a la derecha y empujando al fracaso al compañero candidato. De sainete dramático.

Entonces, que sería lo conveniente y mejor para el PSOE y, sobre todo, para la ciudadanía? Pues es elemental: dar con una aritmética que posibilite el cambio regeneracionista. Como es obvio, en las circunstancias actuales y con la línea rojísima para los socialistas de, aquí y ahora referéndum no, todo pasa porque Unidos Podemos apoye al PSOE y a su secretario general para la investidura, junto a muchas abstenciones, tanto nacionalistas como de Ciudadanos. No es fácil. Pero es aún más difícil con la fortísima campaña mediática de la derecha contra Sánchez ¡en confluencia! con es@s notables mentados del PSOE.

Más socialismo, menos retórica barata y a cerrar filas con Pedro Sánchez, incluso en el caso de considerarle rival interno Así se resuelve esto. Lo cual no obsta para que el máximo dirigente del PSOE, aquí y poco después, comenzase asimismo a pensar en errores cometidos por él en su partido, que también los hay. Pero el socialismo de base y el de toda la izquierda, en su inmensa mayoría, quiere un gobierno de cambio que regenere el país y devuelva el bienestar perdido a la ciudadanía. O vamos a elecciones. A ver…

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorRecomendaciones jurídicas y financieras para la solicitud de una hipoteca
Artículo siguienteDe democracia, botellas de leche y otros conceptos estructurales
Profesor Honorífico de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde actualmente imparte Nuevas Tendencias en Comunicación Política y Electoral. En UCM ha ejercido más de cuarenta años de docencia, sobrepasando el cuarto de siglo como Catedrático. Está especializado en Comunicación Institucional y Política, e Imagen Pública. Y asimismo en Métodos y Técnicas de Investigación Social. Postgrado en Sociología por la Universidad de Oslo. En la UCM: Licenciado en Ciencias de la Información (con primer premio extraordinario), y Doctor en Publicidad y Relaciones Públicas, con la máxima calificación. Pionero de la investigación política y electoral en España. Más de cuatro décadas de experiencia dirigiendo (o con cargo de alta responsabilidad), comunicación, marketing e investigación social en los sectores publico, político (sobre todo, campañas electorales), privado (entre otras responsabilidades, director de dos agencias de publicidad, con clientes internacionales) y de ONG. Más de cincuenta publicaciones científicas. Analista político, articulista/tertuliano en prensa, radio y televisión.

1 Comentario

  1. No está muy claro que «…..el socialismo de base y el de toda la izquierda, en su inmensa mayoría, quiere un gobierno de cambio que regenere el país y devuelva el bienestar perdido a la ciudadanía». Es que en el partido socialista no solo sus dirigentes no son socialistas, ni siquiera las bases socialistas lo son. Son cualquier otra cosa, si fueran medianamente socialistas la 135 no hubiera pasado sin oposición, Felipillo y otros como él no estarían sirviendo a las grandes empresas, como si ser socialista y alto funcionario de grandes empresas a la vez fuera lo más natural del mundo. No nos mintamos más. El Psoe es un partido de centro derecha y sus bases y votantes también lo son.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre