Nadie podrá negar a Alberto Garzón la revolución que va a dar al sector del Consumo, un departamento que hasta ahora no había tenido rango de Ministerio.

Un plan integral de consumo saludable es el objetivo que se ha marcado el Ministerio de Alberto Garzón para esta legislatura. El ministro de Consumo ha confirmado este viernes su intención de impulsar una nueva normativa de consumo saludable, seguro y sostenible que incluirá, entre otras medidas, la implantación de un sistema de etiquetado frontal sobre la calidad nutricional de los alimentos y aumentar la fiscalidad en los productos menos saludables, pero no ha especificado cómo.

La comida basura es otra de las preocupaciones del ministro de Unidas Podemos (IU), y también se ha decidido ampliar los impuestos a la comida basura.

Etiquetado frontal

El ministro ha defendido que está demostrado que el etiquetado frontal ayuda a las familias a la hora de elegir alimentos más sanos en los países que ya lo han implantado, como por ejemplo Chile, Francia o Portugal. “Queremos seguir las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud y poner en marcha un sistema de etiquetado frontal que incorpore la información nutricional para ayudar en la toma de decisiones de consumo saludable”, ha asegurado.

El Gabinete de Garzón ha comenzado a estudiar “con rigor las ventajas e inconvenientes” de los diferentes modelos de etiquetado “para ver cuál sería el más adecuado para implantar en España”, según ha explicado en su comparecencia en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados, donde ha presentado las líneas generales en las que trabajará su departamento en esta legislatura.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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