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G2: ha estallado la paz

Estados Unidos establece aranceles del 25% a los productos chinos

Luis Losada Pescador
Luis Losada Pescador
Periodista y economista
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análisis

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‘Vendió’ que el enemigo era China que destruía los empleos en Estados Unidos. Anunció que recuperaría el empleo y haría a Estados Unidos grande otra vez. Por eso ganó. Pero hasta ahora no se había producido movimiento de ficha más allá de provocaciones de fanfarrón.

La guerra ha llegado para quedarse. Trump anuncia aranceles del 25% a los productos chinos. Anuncia además que denunciará a Pekín ante la Organización Mundial del Comercio. ¿Por qué? Robo de propiedad intelectual.

Las bolsas reaccionan a la baja y el mundo empieza a preocuparse. ¿Es razonable el movimiento de Trump? Lo es: el déficit comercial se sitúa en máximos históricos. Las nuevas tecnologías hacen que comprar en China sea más fácil que bajar a la tienda de la esquina. Si Estados Unidos quiere mantener su hegemonía necesita controlar al gigante asiático.

Porque la competencia es muy desigual. China consigue precios bajos gracias a una fiscalidad baja, unos derechos sociales inexistentes y un absoluto desprecio a la propiedad intelectual. La OMC pecó de ingenua cuando abrió la puerta a China sin condicionante alguno.

Ahora toca desfacer el entuerto antes de que la desertización industrial nos convierta en un páramo. Europa debería seguir un camino parecido si quiere proteger su industria, su empleo y su bienestar. Pero la UE ni está ni se la espera.

¿Cuál será la reacción de China? De momento es una incógnita.  ¿Podría dejar de comprar deuda americana?, ¿y qué compraría entonces, qué haría su enorme exceso de liquidez?, ¿comprar deuda africana? Más: ¿podría amenazar militarmente a Estados Unidos? Podría. Pero de momento China tiene menos potencia militar que el tío Sam. ¿Valdría la pena el desgaste?

Trump es un animal y un amoral. Pero no es tonto. Ni un ‘looser’. Quiere ganar. Y si mueve ficha es para ganar. Y aquí, hay mucho que ganar. De momento, 60.000 millones de dólares, amén de la posibilidad de que alguna industria nacional ‘resucite’. Veremos. De momento Wall Street le da la espalda. El dinero estaba muy cómodo con China. Pero la economía no es sólo dinero. El dinero es sólo el aceite de la maquinaria. Esperemos que no se le gripe. Por el bien de todos.

 


El anzuelo del pescador

Turull, soplar y sorber. Turull pretendió contentar al mismo tiempo al Supremo y a la CUP. Y soplar y sorber no puede ser. Priorizó al Supremo para evitar la cárcel. Y probablemente tendrá humillación y cárcel.

Felipe. El ex presidente Felipe González pide al Supremo que no encarcele a los imputados. Me recuerda al Felipe que acudió a la cárcel para abrazar a su amigo Barrionuevo desafiando al Supremo. Nihil novum sub solem.

Sin presupuestos. La ‘non nata’ investidura de Turull coloca el contador de nuevas elecciones. Eso prorroga el 155. Y esto imposibilita a los Eguibar del PNV a apoyar los presupuestos. Rajoy gobierna, pero no presupuesta.

Rajoy, a lo Trump. Utiliza twitter para anunciar que en 2017 cerramos con un déficit del 3,07%, menos del 3,01% fijado por Bruselas. Mejor no tener presupuestos.

Cifuentes. Semana de pasión para la presidenta madrileña a cuenta de una presunta irregularidad universitaria. ¿Por qué?, ¿quizás porque asomó la cabeza de la sucesión antes de lo prudente y más de lo necesario?

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