Serrano, el pasado 11 de abril, tras tomar posesión de nuevo como magistrado tras ser suspendida la inhabilitación pero no la condena por prevaricación.

Feminismo es una palabra que le provoca dentera y repulsión. Las y los feministas no menos. Ni lo oculta ni lo blanquea. La última vez que ha negado su misoginia y, por tanto, su machismo latentes ha sido en el enésimo comunicado de un fin de semana infernal para sus intereses. Francisco Serrano no lo puede evitar, vive permanentemente obsesionado en mantener una imagen victimista. Supuesta víctima de un sistema implacable con versos libres como él se cree, un respetable juez en excedencia condenado por prevaricación culposa y diputado autonómico de Vox en Andalucía, ahora más desautorizado que nunca por su propio partido tras las escandalosas declaraciones vertidas este pasado fin de semana en las redes sociales sobre su valoración de la sentencia del Tribunal Supremo a La Manada, valoraciones que han recibido un aluvión de críticas y de las que en ningún momento se ha retractado ni rectificado, y ni mucho menos ha pedido perdón.

Se rebeló contra instancias judiciales superiores con el argumento de que siempre defendía los intereses de los menores y fue expedientado por “rebelde”

Para apoyarlo, Serrano ya tiene ahí el silencio cómplice de Ciudadanos, que sigue sin moverle una coma a sus exabruptos. Quizá la estabilidad del Gobierno de Andalucía bien merece un mutis por el foro aunque sea tragando sapos de esta envergadura.

Serrano (Madrid, 1965) niega su misoginia mientras no pasa un día sin que utilice públicamente el vocablo “feminazis”, la expresión “ideología de género” o el de más reciente cuño “turba feminista supremacista” para argumentar sus tesis negacionistas de la violencia sobre la mujer sin datos oficiales de ningún tipo que las avalen. Y todo ello mientras engarza iniciativas parlamentarias encaminadas a minar cuanto más mejor la lucha contra la lacra de la violencia machista al tiempo que sigue enarbolando como máxima la inexistente equidistancia de la igualdad entre hombres y mujeres y defendiendo a ultranza un falso crecimiento de las denuncias falsas de mujeres contra sus parejas o ex parejas en litigios de familia.

El portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, Alejandro Hernández –el mismo que le sacó de la manga 34 medidas al bipartito andaluz de PP y Ciudadanos para que prosperaran los Presupuestos de 2019 y 2020 con la creación, entre ellas, de un “teléfono de atención a las víctimas de la violencia intrafamiliar” y una atención especial a “mujeres embarazadas con dificultades”– ha tenido que frenar públicamente la incontinencia verbal de su compañero de filas en la Cámara andaluza. Serrano no ha tenido más remedio que añadir la coletilla de que esos comentarios los ha realizado “a título personal”, como si pudiera desligar, cual doctor Jekyll y señor Hide, al personaje público de la persona.

Vox y la ‘prostitución cero’ de Serrano

Las expresiones utilizadas por Serrano para valorar la histórica sentencia del Tribunal Supremo sobre La Manada no son fruto de una mala digestión de fin de semana. Tienen el poso de toda una vida dedicada a luchar en cuerpo y alma –como juez, como abogado, como diputado– contra la causa general del feminismo y la igualdad real de las mujeres y todo lo que ello conlleva. Por ello, sus expresiones lo delatan y desnudan, tanto a la persona como al personaje público. “Hasta un gatillazo podría acabar con el impotente en prisión”, el fallo judicial “es un torpedo directo contra la heterosexualidad, contra las relaciones libres entre hombres y mujeres”, la sentencia ha sido dictada “bajo la presión mediática de grupos que poder que quieren imponer sus prejuicios”, o la frase que se lleva la palma: “La relación más segura entre un hombre y una mujer será prostitución”, precisamente pronunciada por el diputado autonómico de un partido –con representantes en el Congreso de los Diputados, en varios parlamento autonómicos y también en ayuntamientos y diputaciones provinciales– que aboga en su programa electoral por la abolición de la prostitución. “Prostitución cero”, titula Vox el punto 133 de su programa electoral, que también se muestra abiertamente en contra de los vientres de alquiler.

El diputado de Vox, en la Maestranza de Sevilla la pasada Feria de Abril.

Serrano y el Constitucional

El apego que Serrano tiene al Tribunal Constitucional (TC) no es nuevo. Por ello, su vaticinio de que el caso de La Manada acabará en esta instancia, cuando ni siquiera el abogado defensor de los cinco condenados por violación aún contempla esta posibilidad abiertamente, ha recordado su trayectoria de juez condenado por un delito de prevaricación culposa que lo apartó de los tribunales como juez de familia en 2011.

El entonces juez de Familia número 7 de Sevilla decidió ampliar el régimen de visitas de un niño con su padre sin que lo supiera la madre para que pudiera salir en una cofradía de la Semana Santa sevillana en 2010. Lo hizo pese a que el caso que tramitaba el divorcio de los padres lo llevaba entonces un juzgado de Violencia sobre la Mujer. No tuvo el más mínimo reparo en inmiscuirse sin más en la causa.

“El Poder Judicial está en la UCI”

El pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ratificó la suspensión cautelar del juez de Familia número 7 de Sevilla, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) lo inhabilitara durante dos años, una condena que el Supremo elevó a diez años. Posteriormente, el Constitucional lo rehabilitó como juez en octubre de 2016 y suspendió el fallo del Supremo. Ahora se encuentra a la espera de que sea el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo el que decida sobre su inhabilitación, que él sigue considerando que fue ilegal y movida solo por sus “críticas a la ideología de género”. Buscando el símil con una famosa frase del ex presidente del Real Betis Manuel Ruiz de Lopera, Serrano llegó a decir que “el Poder Judicial está en la UCI”, tras conocer la decisión del Constitucional de rehabilitarlo como juez.

Serrano fue premiado por la Asociación Amuvi por su defensa de las mujeres maltratadas tres años antes de la aprobación de la ley de Violencia sobre la Mujer

Serrano se inició en la judicatura en 1990, en la localidad onubense de Valverde del Camino, donde también comenzó su carrera judicial Baltasar Garzón. Poco después pasó a ejercer en Sevilla. En la capital andaluza comenzó su mediática carrera al frente del Juzgado de Familia número 7.

A mediados de la década de los noventa, sus polémicas decisiones en casos como los de la niña de Benamaurel (Granada) o de los niños Iván y Sara le dieron fama de “juez rebelde”, sobre todo por su enfrentamiento con instancias judiciales superiores. Tanto es así que los magistrados de la Audiencia Provincial de Sevilla acusaron al ahora diputado autonómico de Vox de incumplir de manera “consciente y deliberada” sus órdenes sobre el regreso de la niña de Benamaurel con sus primeros padres adoptivos, alegando en todo momento que actuaba en interés de la menor.

Algo similar le ocurrió con los niños Iván y Sara. La Audiencia de Sevilla decidió que los niños debían volver con su madre biológica, una vez recuperada de sus problemas de alcoholismo y tras un “tortuoso calvario” judicial que le llevó a ganar 11 sentencias durante más de una década. Serrano se opuso a que los niños regresaran con su madre biológica alegando que así lo aconsejaba el interés de los menores. Finalmente, esta madre logró la mayor indemnización recibida por una retirada de menores, 1’7 millones de euros. Cuando el Constitucional ratificó la millonaria indemnización, la mujer ya había fallecido de cáncer.

Mientras tanto, sus enfrentamientos con los responsables gubernamentales de lucha contra la violencia de género ya se iban haciendo palpables, sobre todo tras la promulgación en 2004 de la ley contra la violencia de género aprobada durante el gobierno de Zapatero. Ese fue el zarpazo definitivo que destapó la caja de Pandora del mediático juez. En 2009, apenas unos meses antes de sentarse en el banquillo acusado de prevaricación, Serrano se enfrentó directamente a la entonces presidenta del Observatorio de Violencia Doméstica, Inmaculada Montalbán, después de que el juez volviera a propalar el aumento de las denuncias falsas de malos tratos mientras denunciaba que la nueva ley de violencia sobre la mujer se estaba pervirtiendo y usada como arma de maltrato al varón.

La oposición de Serrano a que una madre recuperara la custodia de sus hijos provocó que la justicia diera a la progenitora la mayor indemnización conocida en estos casos

Para culminar las paradojas curriculares de este diputado ultraderechista basta sumar un nuevo hito en su trayectoria profesional, todo ello después de haber sido mandado a callar ahora por su propio partido, después de mantenerse como máximo responsable de un bufete de abogados con la aquiescencia del Parlamento de Andalucía y después de volver a enfundarse la toga de juez y reclamar a continuación la excedencia pese a seguir vigente su condena por prevaricación culposa.

La más rocambolesca de sus piruetas curriculares es que Serrano fue premiado en el año 2001 por la Asociación Amuvi por su defensa de las mujeres maltratadas. Aún quedaban tres años para que la lucha contra la violencia de género tuviera rango de ley y el mismo tiempo para que el mediático juez viese denuncias falsas que nadie ve y abusos legales de las mujeres sobre sus parejas o ex parejas que ningún estamento oficial consigue detectar ni denunciar.

Este es, a grandes rasgos, el rastro profesional de un diputado y juez ultra que ha conseguido situarse por méritos propios a la derecha de la ultraderecha. No es fácil. Pero Serrano es un hombre de retos.

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3 Comentarios

  1. Sí, sí, el Juez Serrano muy malo, declaraciones que ofenden y todas esas cositas aderezadas por los políticos, teles y medios. Ahora vamos al mundo real, a lo que te puede afectar. Mi consejo es que antes de la relación, aunque corte el calentamiento o excitación, mediante grabación le pidáis a la mujer que diga su nombre, DNI, la Fecha y que deje claro su consentimiento. Va muy en serio porque el riesgo es muy serio. Debe quedar claro el NO es NO, el Sí pero NO, el NO pero Sí, etc. Pensad que ha habido 4 mujeres de una asociación Podemita de Granada que acusaron falsamente a sus maridos de acosadores de niños para quedarse la custodia. El TS ha colocado al varón en una situación muy vulnerable. El que piense que la mujer no es vengativa que se quede mirando la pared, puede dar con sus huesos en la cárcel y por 15 años.

  2. Las feminazis de hoy son un serio peligro para los hombres y el conjunto de la sociedad. Es falso que quieran la igualdad, quieren la supremacía.

  3. Menuda porquería de artículo de opinión, porque eso es lo que es. Pues a mi el autor me parece un típico periodista apesebrado, mangina y Diario 16 un medio vendido a la ultra izquierda progre, como la gran mayoría. El Juez Serrano es el único que se ha atrevido a plantar cara al feminismo de estado y a todas sus miles de asociaciones con las que se esquilman recursos públicos a montones…un día, quizás no muy lejano, se vera como uno de los mas grandes escándalos que ríete tu de los ERES de Andalucía, pero ese articulo no lo veremos en Diario 16, espero que porque lo hayan cerrado definitivamente.

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