Fría mañana en la ciudad de Vic. Hoy, por fortuna, la niebla nos ha perdonado y no ha hecho acto de presencia. Cuatro mujeres sentadas alrededor de una mesa de madera, en un cálido rincón del hogar de la artista Pilarín Bayés, siempre dispuesta a colaborar en todo aquello que tenga que ver con la cultura del país.

Yo escucho, ellas hablan.

La entrañable sonrisa de Pilarín abriga cada una de las palabras que Montse (parte fundamental de la asociación “Foreign Friends of Catalonia”, y que prefiere no dar apellido), y Eulàlia Collelldemont (Profesora titular del Dpto. de Pedagogía de Uvic-UCC) utilizan para explicarse. Tres mujeres, expertas cada una de ella en distintas temáticas, han unido sus conocimientos y capacidades para que, una cuarta mujer, de origen japonés, pueda llevar a cabo un interesante estudio relacionado con Catalunya. La temática que están tratando es extremadamente interesante y, ante todo, prueba de todo aquello que la sociedad catalana hace en favor de la cultura y el idioma del país. Fundamental.

Para empezar, Montse explica de qué se trata Foreign Friends of Catalonia, y cuál es su origen. FFC surgió tras el 01 de octubre de 2017, con el objetivo de externalizar, a través de diferentes idiomas (inglés, francés, alemán e italiano), la causa catalana, traduciendo noticias de actualidad, y explicando el movimiento catalán en dichos idiomas, para poder llegar a distintas partes del mundo.

FFC agradece muchísimo que personas del exterior, sobre todo de Europa, apoyen y quieran entender lo que en Catalunya está sucediendo. A este hecho, Pilarín añade que, de la misma forma, está agradecida a todos esos ciudadanos españoles, que también quieren comprender lo que pasa con el tema político catalán, y apoyan el uso pleno de la democracia.

FFC quiso, quiere, y sigue pidiendo, que Europa escuche a los catalanes, a la sociedad catalana. Para lograrlo, FFC utiliza, en muchos casos, la cultura catalana, que es una forma directa e interesante de lograr despertar el interés de otras sociedades.

La primera Diada que vivió FFC como tal, fue la de 2018, y ahí es donde tuvieron una ocurrencia interesante y muy potente. FFC directamente, creó una red de familias que ofrecieron, y siguen ofreciendo, sus hogares a distintas personas extranjeras del panorama cultural, político y periodístico, con la intención de que pudiesen viajar a Catalunya para conocer de primera mano el “Procés”, y de esta forma, poder extrapolar dichos conocimientos a sus respectivos países.

Es gracias a ello, que la Diada de 2018 fue un gran acontecimiento para aquellas personas que habían dado su apoyo desde países del extranjero. Se les invitó a Catalunya, a estar con las familias catalanas que, voluntariamente, cedían los alojamientos, e incluso la convivencia en su día a día. De esta manera pudieron disfrutar de la Diada, evitando tener que invertir en hospedaje, y consiguiendo la unión de habitantes de Catalunya con personas del exterior, logrando así una bonita, y útil comunión multicultural.

En 2019 se repitió el mismo patrón, y fue un éxito absoluto. Los actos los iniciaron el 10 de septiembre por la noche, con una cena donde tanto familias, como invitados, como todo interesado en la asociación, podían acudir, con una posterior recepción del MHP Quim Torra la mañana del 11 de septiembre, y la presencia en la gran manifestación de la Diada, en un tramo concreto. Paralelo a todo ello, se ofrecieron otras actividades culturales, típicas de Catalunya.

Así, nos encontramos con una asociación creada por parte de la sociedad civil, que busca incluir a otras personas de la sociedad civil; historiadores, periodistas (sobre todo de medios pequeños), artistas, etc.

Recomiendo visitar la web, donde la información es mucho más amplia; https://foreignfriends.cat/

A raíz de todo este movimiento, surgió otra gran idea. Se creó un programa dirigido, expresamente, a académicos y estudiosos, el “Come, Research and Talk (CR&T)”, en el que Eulàlia Collelldemont tiene un peso importante.

El CR&T se trata, específicamente, de un grupo de soporte académico en el ámbito universitario catalán, que está dispuesto a apoyar aquellas iniciativas que, desde otros países, tengan algún vínculo con Catalunya, y con la cultura catalana. El área de estudio puede ser cualquiera, desde la filosofía, a la psicología, el arte, la historia, la medicina, y un largo etcétera. Para ello, se ha creado una red de académicos, cuya función es la de ser tutores de estas personas que vienen a investigar el campo que consideren, uniendo su apoyo a los tutores externos que dichas personas tengan.

Eulàlia Collelldemont es tutora de Mei Takeuchi, una joven estudiante japonesa de Bellas Artes, que está realizando una profunda investigación sobre la historia de la educación artística durante la época del franquismo, en Catalunya. Mei, para empezar dicha investigación, lo primero que hizo fue aprender el idioma catalán, que escribe de forma muy fluida, y habla cada vez mejor. Eulàlia, como tutora suya, tiene contacto directo con el tutor de Mei en Japón, y de esta forma, a tres manos, se está realizando el profundo análisis que requiere este campo concreto.

Pausada y relajada, Eulàlia explica cómo empezó esta interesante aventura con Japón. Un compañero suyo de la Universidad de Vic, Llorenç Comajoan, hizo una estancia en el país de los samuráis, desde el ámbito de la filología catalana. Fue entonces cuando éste, conoció a diversos profesionales y estudiantes que hacían investigación sobre diferentes temas relacionados con Catalunya, entre los que estaba Mei. Así, FFC y su compañero Llorenç, le ofrecieron a Eulàlia tomar la responsabilidad de la tutoría de Mei, cosa que despertó su curiosidad por entrar en un ámbito algo desconocido para ella, y aceptó el reto encantada.

Poco tiempo después, Mei aterrizó en Vic, y de la mano de Eulàlia, visitaron diferentes bibliotecas especializadas en el tema, hicieron entrevistas de primer orden con personas que habían vivido como alumnos, como hijos del franquismo, la educación durante esa etapa de la historia, entre los que estaba Pilarín Bayés. Una de las cosas que a Mei le llamó la atención durante este proceso de investigación, fue el hecho de que la educación artística durante aquella época, era limitadísima, y donde encontraba una clara disonancia entre aquello que no se enseñaba, y aquello que se entendía.

Pilarín está de acuerdo con la afirmación de Eulàlia, la educación artística durante la época del franquismo, era prácticamente nula.

Gracias a esta amplia colaboración de FFC y Eulàlia Collelldemont con Mei, ésta ha regresado a Japón, donde terminará su profundo proyecto de investigación. Una vez finalizado, lo presentará en su universidad, y posteriormente viajará de nuevo a Vic, para poder presentarlo en la Universidad de Vic, y que tanto profesorado como alumnado, puedan disfrutar de ello.

Además, Eulàlia destaca un hecho importante, y es que Mei, con su iniciativa, provocará que se abra una nueva línea de investigación desde Catalunya, ya que ésta fue muy atrevida entrando en un tema que, a nivel de estudios e investigaciones, estaba bastante vacío.

Pilarín destaca el hecho de que resulta muy interesante lo que Mei ha iniciado. Tuvieron, en su momento, ocasión de disfrutar de una pedagógica entrevista, donde Pilarín percibió que, el enfoque que Mei está dando a su proyecto, era incluso necesario. ¿Cómo una dictadura influye en la enseñanza del arte? Esta es la pregunta que Pilarín se hace, respondiéndose a sí misma que, teóricamente, no debería influir en nada, pero por desgracia, su peso en el caso del franquismo, fue atroz. Su rostro entrañable, demuestra la pasión que siente por aquello que nos narra, exponiendo el hecho de que, durante la República, se estimularon mucho los nuevos métodos de enseñanza, se propició el aprendizaje de los niños por sí mismos, etc. Todo ello, explica, se tradujo en unos libros y unas ilustraciones fabulosas, principalmente en Catalunya, donde hubo un fondo de ilustración pedagógica muy bonito. Por otro lado, según comenta, en el resto de España no se trabajó tanto el ámbito pedagógico, pero en cambio sí que se innovó mucho en el tema del humor, época que disfrutó de fabulosos dibujantes. Desgraciadamente, toda esta riqueza cultural, con la Guerra Civil quedó completamente cortada, de forma tajante.

Respecto a la posguerra, Pilarín recuerda un libro concreto sobre la vida de Franco, con pequeños dibujos alargados, cuya técnica era buena, pero completamente propagandístico. Se trataba de una corriente generalizada. Retomar la industria editorial tras la guerra fue muy costoso y penoso, según ella misma define. Pilarín lo vivió como niña, dando ejemplos concretos que permitirían escribir un libro entero. Ésta, ya de niña, tenía la perspicacia suficiente para darse cuenta de que había cosas que no cuadraban, tanto a nivel social, aceptando el franquismo como un mal menor tras los estragos de la guerra, como a nivel académico.

Pilarín, dibujante y estudiosa, considera que, para ser buen ilustrador, hay que conocer bien la historia del arte, y quizás este estudio de Mei, gracias a FFC, a la iniciativa CR&T, y a Eulàlia Collelldemont, puede ser una buena forma de empezar.

FFC lo tienen claro. La cultura, vivida en primera persona, es la mejor herramienta para conocer lo que un país quiere, y lo que un país necesita. Y una vez más, la sociedad catalana, parece que ha dado el paso.

 

 

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