Momento del traslado de las personas rescatadas desde el velero Josefa al Ocean Viking. Hannah Wallace Bowman/MSF.

Una mujer embarazada de nueve meses y su esposo, rescatados el domingo 8 de septiembre por el Ocean Viking, el barco de búsqueda y rescate operado por Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée han sido evacuados hace apenas unas horas en helicóptero a Malta debido a complicaciones médicas que podrían poner en riesgo la vida de la madre y del bebé.

«Si estas personas no hubieran sido rescatadas, se habrían ahogado en el mar “

Los inmigrantes rescatados les cuentan a nuestros médicos que “les han quemado la piel con plástico derretido y les han golpeado con barras de madera o metal. Y estas son solo las lesiones físicas. Hay historias aún más horribles de abusos y explotación que a muchos les han dejado heridas psicológicas y traumas. 82 personas rescatadas permanecen a bordo del Ocean Viking, esperando que se designe un puerto seguro para poner fin a su terrible experiencia», añade el coordinador de MSF en el barco.

Erkinalp Kesikli, coordinador de Médicos Sin Fronteras (MSF) a bordo del Ocean Viking ha contado que las evaluaciones iniciales indicaban que la mujer se encontraban bien, pero el último examen realizado por la matrona y el equipo médico de MSF a bordo indicó “que la madre había desarrollado una complicación médica grave que podría poner en riesgo su vida y la del bebé».

Mientras patrullaba en aguas internacionales, a 80 millas náuticas al sur de Lampedusa, el Ocean Viking contactó con las autoridades marítimas más cercanas para solicitar una evacuación médica inmediata. Las autoridades maltesas respondieron permitiendo que la familia fuera evacuada de manera segura.

«Para la mayoría de las personas, probablemente sea impensable que una mujer con un embarazo avanzado o una familia con hijos tomen la decisión de arriesgar sus vidas en el mar en lugar de permanecer en Libia. Pero muchos de los pacientes que los equipos médicos de MSF han atendido a bordo presentan cicatrices de violencia física, como disparos y heridas por apuñalamiento», afirma Kesikli.

El Ocean Viking ha enviado una solicitud de lugar seguro a las autoridades italianas y maltesas después de que el Centro de Coordinación de Rescate de Libia sugiriera que las llevara de regreso a Libia, en violación del Derecho Internacional.

«Los Estados europeos deben analizar detenidamente el papel que están desempeñando para traumatizar aún más a estas personas, al retrasar innecesariamente su desembarco en un lugar seguro y continuar apoyando un sistema que las atrapa en Libia», recalca Kesikli.

Traslado de 34 rescatados desde un velero

La noche del lunes 9 de septiembre, 34 personas (28 hombres, 6 mujeres, una de ellas embarazada y un bebé de menos de un año de edad) fueron transferidas desde el velero Josefa al Ocean Viking. El velero, de solo 14 metros de eslora y gestionado por la ONG alemana Resqship, había rescatado a esas personas unas horas antes y había solicitado asistencia médica a los equipos del Ocean Viking. El traslado se completó en aguas internacionales, a 60 millas náuticas de la costa libia.  

Rescate el domingo

Las 34 personas trasladadas desde el velero se sumaron a las 50 rescatadas por el Ocean Viking el domingo. Alrededor de la 13:30 horas, se avistó una balsa neumática azul desde el puente del Ocean Viking. El bote estaba a unas 14 millas náuticas (26 kilómetros) de la costa libia, al oeste de Trípoli.

Dos lanchas de salvamento del Ocean Viking fueron lanzadas para llevar a cabo una primera evaluación de la balsa. El bote de goma estaba abarrotado y a bordo viajaba una mujer en avanzado estado de embarazo. Uno de los tubos de goma del bote comenzó a desinflarse durante el rescate.

El rescate duró unas tres horas tras las cuales 50 personas fueron llevadas de manera segura a bordo. El Ocean Viking informó de cada uno de los pasos de la operación a todos los centros de coordinación de rescate relevantes, incluido el JRCC (Centro de Coordinación de Rescate Conjunto) de Libia. Una vez que se completó el salvamento, el Ocean Viking reanudó el patrullaje en las aguas internacionales de la zona de búsqueda y rescate de Libia por si hubiera más embarcaciones en peligro.

Tras la evacuación de la mujer embarazada y su marido, el Ocean Viking lleva a bordo 82 personas rescatadas (17 de ellas, menores no acompañados). Los rescatados proceden de once países: Camerún, Chad, Egipto, Gambia, Guinea, Guinea Bissau, Costa Marfil, Mali, Nigeria, Senegal y Somalia.

«Todos los jóvenes con los que he hablado hasta ahora han pasado por Libia y han vivido allí largos períodos debido a múltiples intentos fallidos de huir por mar. Muchos fueron interceptados y devueltos a la fuerza a centros de detención; algunos fueron capturados por traficantes que les infringieron una violencia física y psicológica brutal.

Hablé con un joven de 17 años que ha pasado sus últimos seis años en Libia atrapado en un ciclo de cautiverio, huida, trabajos forzados (a menudo no remunerados) e intentos fallidos de cruzar el mar. Tiene cicatrices en todo el cuerpo provocadas por el plástico derretido que vertieron sus captores. Ha sufrido muchas palizas, privación de comida y agua, y descargas eléctricas. Me dijo que en el bote se encontraba tan mal que pensó que moriría en el mar. Dijo que estaba listo para morir, que estaba cansado de todo ese sufrimiento. Ha sido devastador hablar con un joven de 17 años que había padecido tantos horrores que estaba cansado de vivir”, explica Yuka Crickmar, responsable de Asuntos Humanitarios de MSF en el Ocean Viking.

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