A raíz de la pandemia que dio comienzo a principios del año 2020, los españoles empezaron a darle importancia al bienestar que obtenían en su propio hogar. Y no es para menos, puesto que durante meses estuvieron obligados a permanecer en el interior durante gran parte del día.

En los tiempos actuales la situación no ha cambiado en exceso. Es por este motivo que la concienciación sigue en pie: se pretende estar al cien por cien a gusto dentro de la casa o el piso. Conseguirlo no es complicado, siempre y cuando todos los habitáculos sean del agrado del susodicho, independientemente de si es propietario o inquilino.

Por supuesto, el cuarto de baño adquiere una gran trascendencia en este sentido. Especialmente hablamos de las duchas, existiendo hoy en día varios tipos que satisfacen las necesidades de todos los consumidores. Una de las duchas que mayor popularidad han obtenido en los últimos años es la ducha empotrada.

¿A qué es debido este auge sin precedentes? A continuación detallaremos las principales ventajas de dichos productos, los cuales cada vez están más presentes en los hogares españoles.

Ocupan muy poco espacio

Ducharse puede llegar a ser un auténtico placer. Por desgracia, algunos cuartos de baño de España no tienen demasiados metros cuadrados. Los fabricantes son plenamente conscientes de ello, por lo que no dudan en hacer los esfuerzos oportunos con tal de satisfacer a todo tipo de consumidores.

Tras grandes inversiones en I+D acabaron dando forma a las primeras duchas empotradas. A día de hoy han evolucionado hasta el punto de ser capaces de crear una columna ducha termostatica cuyas características sorprenden no solo en términos tecnológicos.

Lo que más llama la atención de los consumidores es el poco espacio que ocupan. Por ende, se convierten en los principales aliados de los cuartos de baño pequeños. Como es menester, aquellos que sí presumen de una gran cantidad de metros cuadrados también pueden implementar estas duchas. De esta manera pasa a disponerse de un amplísimo espacio.

Conviene destacar el hecho de que, a pesar de ocupar poco, abarcan todas las comodidades que un español pueda necesitar. El empotrado monomando hace gala de una gran practicidad, por ejemplo. A su vez, el kit también abarca otros elementos tan importantes como el soporte rociador, el flexo y, por supuesto, la alcachofa de mano cuyo peso es idóneo para sostenerla durante mucho tiempo.

Fácil instalación

Antes de ahondar en el precio de estos productos, el cual sorprende a los consumidores, es imprescindible abordar otro factor muy a tener en cuenta. Y es que en plena época de crisis económica, los españoles quieren pagar lo mínimo posible, por supuesto sin renunciar a la calidad.

Por muy barato que sea un elemento del baño, de poco sirve si posteriormente hay que pagar una costosa instalación. Por suerte, no es el caso de las duchas empotradas.

Son numerosos los propietarios e inquilinos que, al comprobar lo fácil que resulta instalar una ducha de estas características, acaban optando por aprovechar la presencia de un profesional, solicitando la colocación de otros elementos similares. Por ejemplo, la griferia negra también ha acabado convirtiéndose en una tendencia, pudiendo empotrarla para disfrutar de un llamativo minimalismo.

Excelente relación calidad-precio

Continuamos con los aspectos económicos ahondando en lo asequibles que pueden llegar a ser las duchas empotradas, sobre todo accediendo a un comercio electrónico especializado que suela publicar ofertas.

Hablamos de tiendas que venden kits con importantes descuentos. Es importante señalar que los precios ya se muestran con el IVA incluido, así que el consumidor sabe qué coste final deberá afrontar, el cual acostumbra a sorprenderle por ser más bajo de lo que inicialmente creía.

La relación calidad-precio es una característica que cada vez es más valorada por los consumidores de nuestro país, sea cual sea la categoría a la que pertenezcan los productos que pretendan adquirir o instalar en sus domicilios.

Congenian bien con todo tipo de estilos

En los tiempos que corren, las casas ubicadas en España presentan estilos de lo más variados. Lograr que todos ellos impacten a nivel positivo incluso a las visitas que reciban es pan comido, siempre y cuando se opte por elementos que respeten al cien por cien la idiosincrasia del estilo en cuestión.

Por ejemplo, si se opta por el estilo minimalista adquiriendo una ducha empotrada, conviene que el cuarto de baño disponga de otros elementos similares. Así lo demuestra el grifo empotrado que, en conjunto, acaba dando forma a un espacio que da gusto visitar incluso si no existe la necesidad fisiológica de hacerlo.

Más allá del estilo minimalista, hay muchos otros con los que congenian las duchas empotradas. Lo ejemplifican tanto el vanguardista como el nórdico. De hecho, este último está adquiriendo popularidad en varias zonas de nuestro país, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta lo bonito que llega a ser.

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