El candidato demócrata Joe Biden ya ha elegido compañera de papeleta, es decir, la persona que será la vicepresidenta tras las elecciones de noviembre: la senadora por California, Kamala Harris quien, al ser la elegida, abre las puertas de la Casa Blanca para que, por primera vez en la historia, una mujer sea la presidenta de los Estados Unidos. La avanzada edad de Joe Biden indica que en un plazo indeterminado de tiempo podría tener que ceder la Presidencia a su vicepresidenta.

Harris planteó su campaña de las primarias demócratas desde el prisma de mirar a las personas a los ojos para poder entender lo que el pueblo la exigirá si alcanza el sillón del Despacho Oval.

Durante sus años de senadora, Harris ha respaldado la sanidad universal para todos, la legalización de la marihuana recreativa, las ciudades santuario contra Trump, la aprobación de la Ley DREAM, y la reducción de impuestos para las clases medias y trabajadoras, así como el aumento de los impuestos a las corporaciones y al 1% más rico de los estadounidenses.

Kamala Harris lo tiene muy claro: hay que resolver los problemas que impiden a la gente conciliar el sueño, entender que la gente trabaja mucho pero que no llega a final de mes con dignidad. En una entrevista, Kamala explicó esto de manera transparente: «Una gran parte de lo que hago, y lo que trato de hacer, es ver a la gente. Y eso requiere tener cierta curiosidad y preocupación por la condición de la vida de las personas que no sean uno mismo. Y luego, cuando haces las preguntas y escuchas las historias, ves cuáles son las oportunidades para aportar soluciones».

La senadora por California planteó una campaña en la que el propio lema ya es una declaración de intenciones: «Para el pueblo» (For the people) y su máximo objetivo es ofrecer a los estadounidenses soluciones tangibles, reales, no grandes reformas que finalmente no les benefician de manera directa.

Los puntos fuertes de la compañera de papeleta de Biden están en su apuesta por dar mayor calidad a los servicios públicos esenciales como, por ejemplo, incrementar el salario de los profesores para mejorar la educación. Harris, además, también implementará soluciones económicas de corte feminista como, por ejemplo, legislar para que todas las empresas paguen por igual a hombres y mujeres. Kamala pretende que todos los ciudadanos que se quedan fuera de los grandes discursos o los grandes proyectos tengan prioridad en la agenda política, independientemente de su raza, su religión, de su género o de su condición sexual.

En referencia a la economía, Kamala Harris apuesta por realizar una política orientada a las familias, enfocando las medidas en ofrecer a la ciudadanía soluciones tangibles inmediatas y no resultados ponderados por las estadísticas o las hojas de cálculo porque la gente no entiende de eso, la gente comprende lo que le afecta directamente a sus vidas, no las grandes cifras.

La política americana no había visto un fenómeno así porque en toda su historia han encontrado una vicepresidenta que apueste claramente por romper los cánones actuales sobre la base de priorizar las necesidades del pueblo presentando propuestas que son tangibles, que no son utopías. Los votantes demócratas tienen claro que necesitan a una persona capacitada para luchar contra el actual presidente, sin miedo y, sobre todo, con capacidad para ganar. Por eso, Joe Biden la ha elegido.

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1 Comentario

  1. Kamala harris ha metido a mas afroamericanos en la carcel que trump una de las derechas del partido demócrata odiada por las bases que saco solo un 2%en las primarias y tuvo que abandonar ademas la no es afroamericana el padre de jamaicano y la madre de la india criada en california los padres cientificos de pobres nada de nada ahora va de afro otra obama ,biden esta senil y. A a ser destrozado por trump en los debates ,los demócratas perderan las elecciones mala selección,mejor hubiese sido susan rice ,kamala harris es demasiado nasty

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