Tristemente, esta noche a las 3:00 horas de la madrugada española, las fuerzas armadas de Estados Unidos, Reino Unido y Francia han atacado Siria en respuesta a un supuesto uso de armas químicas en la localidad de Duma que no se ha demostrado fehacientemente y cuyos investigadores de la OPAQ tenían que esclarecer apenas unas horas después. La demostración de fuerza al margen de la Ley de todas las Naciones, y de forma apresurada para no dar tiempo a dichas investigaciones, revelan la más que posible provocación que ya denunció públicamente Vladimir Putin en la televisión estadounidense hace apenas unos meses.

De hecho, durante el día de ayer en las Naciones Unidas el representante de Rusia acusaba a Reino Unido de haber preparado una acción de falsa bandera para justificar un posible ataque, materializado esta misma noche. Días antes, Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, aseguró públicamente tener pruebas en forma de imágenes y vídeos de que el régimen de Bashar al-Ásad había sido el responsable de un ataque con gas cloro sobre la población civil de Duma, y aunque los medios de comunicación de medio mundo han solicitado dichas imágenes, no se ha presentado ni una sola prueba de que haya sido así.

La oscura sombra de la duda hizo que la ONU, a petición rusa, diera luz verde a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) de cara a estudiar el caso con sumo detenimiento y determinar si lo sucedido fue real, y en caso de serlo, qué país o facción del conflicto armado era el responsable de dicho ataque con gas cloro, que supuestamente dejó al menos 60 muertos y cientos de heridos de los que, al menos hasta ahora, nadie sabe nada. Sin embargo, Donald Trump, Theresa May y Emmanuel Macron han decidido atacar arbitrariamente y a espaldas de la Comunidad Internacional, una vez más.

Para los españoles no es nueva la situación de ataques de falsa bandera por parte americana, pues ya lo sufrimos tempranamente en febrero de 1898, cuando hundieron deliberadamente el acorazado Maine en las costas de Cuba, justificando así una guerra contra nuestro país. Tan bien les salió la jugada, que la han repetido una y otra vez como modus operandi que anuncia las operaciones militares ilegítimas de Estados Unidos y sus secuaces. Incluso algunas de ellas, las más conocidas, se pueden enumerar cronológicamente:

1861 – La Batalla de Fort Sumter fue llevada a cabo por el ejército de los Estados Confederados de América, con la intención de expulsar a las tropas federales que ocupaban el fuerte, situado en la Bahía de Charleston, en Carolina del Sur. Ambos bandos, el federal y el confederado, querían convencer a los estados todavía indecisos de unirse a su causa, intentando hacer parecer al adversario como el agresor. Finalmente fue el bando confederado quien atacó primero, y aunque se negoció la rendición, que terminó sin bajas, la pérdida del puerto supuso la movilización meses después del ejército federal de Abraham Lincoln para declarar la Guerra de Secesión.

1898 – Marinos de los Estados Unidos volaron la proa del acorazado USS Maine, donde se encontraba la santabárbara del navío, cuando estaba anclado en las costas de Cuba, acusando a insurgentes cubanos y españoles del ataque, lo que propició la declaración de guerra contra España. Nuestro país perdió las colonias de ultramar que todavía poseía, tales como Cuba, Puerto Rico, Filipinas, varios archipiélagos en el Océano Pacífico y pequeños enclaves en la costa africana, que pasaron a manos americanas.

1915 – En plena I Guerra Mundial, los alemanes anunciaron que las aguas cercanas a las islas británicas serían consideradas como zona de guerra, y que tratarían de hundir cualquier embarcación que navegara por las mismas. De esa forma, el 7 de mayo el crucero de pasajeros Lusitania fue torpedeado y hundido. Estados Unidos alegó que 1.198 civiles perdieron la vida en el suceso, y por esa razón decidieron entrar en la gran guerra. Años más tarde se reveló que el buque transportaba tropas, armamento y municiones, no alimentos y materias primas como se apuntó desde Washington.

1941 – El presidente Franklin Delano Roosevelt necesitaba una excusa para convencer al Congreso y a la población de que los Estados Unidos debían entrar en la II Guerra Mundial, apoyando a sus aliados europeos contra Alemania, y expandiéndose en el Pacífico haciendo frente al Japón. Alemanes, italianos y japoneses se aliaron (tripartito), China, Francia y Gran Bretaña estaban a punto de sucumbir, y el gobierno americano necesitaba un pretexto para justificar sus ansias de expansión. Provocando a Japón económicamente con embargos de crédito y petróleo (Nota Hull), el General Marshall elaboró un plan detallado gracias al espionaje y descifrado de las comunicaciones japonesas. Y así la flota americana se dispuso de una forma atípica, alejando sin pretexto de Pearl Harbor a sus portaaviones mientras dejaba expuesta y sin cobertura aérea una parte de su flota. Los nipones finalmente atacaron el 7 de diciembre, hundiendo nueve buques y dañando a otros diez. Un día más tarde el presidente americano firmó la declaración de guerra.

1945-1992 – La Operación Gladio consistió en una red coordinada por la CIA y el MI6 (servicio de inteligencia británico) organizando múltiples atentados de falsa bandera en toda Europa, desde secuestros hasta fusilamientos en masa, y cuyo objetivo consistía en culpar a la izquierda europea de los actos con el fin de desacreditarlos. Vinculados a la masonería italiana (Propaganda Duo), Lodge, la mafia y la banca local, en 1978 secuestraron y asesinaron al primer ministro italiano, Aldo Moro, justo después de que éste desoyera a Henry Kissinguer permitiendo formar coalición con el Partido Comunista.

1950-1970 – Un comité del Congreso de los Estados Unidos admitió que provocó actos de falsa bandera como parte de su programa de contrainteligencia COINTELPRO, en el que el FBI utilizó agentes que llevaron a cabo actos violentos con el fin de culpar falsamente a diversos activistas políticos, principalmente de corte izquierdista, justificando así un gobierno de represión.

1953 – Varios agentes de la CIA se hicieron pasar por comunistas en Irán con la idea de cometer atentados y amenazar a la población para no apoyar a Mohamad Mosadeq, primer ministro persa elegido democráticamente. La situación desembocó en un golpe militar que terminó imponiendo a Shah Mohamad Reza Pahlavi como presidente títere de los intereses estadounidenses.

1957 – El presidente estadounidense Dwight Eisenhower y el primer ministro británico Harold Macmillan aprobaron un plan para llevar a cabo ataques e incidentes de falsa bandera en la frontera de Siria para tratar de derrocar a su gobierno y provocar un cambio de régimen. Desvelado por el inglés a su Secretario de Defensa, éste lo admitiría públicamente años después.

1960 – Admitido públicamente por el senador norteamericano George Smathers, el gobierno estadounidense preparó minuciosamente una operación de falsa bandera en la que se atacaría la Bahía de Guantánamo, de cara a obtener una excusa con la que poder atacar abiertamente a Cuba y derrocar el régimen comunista de Fidel Castro. Finalmente no se llevaría a cabo por muy poco.

1961 – La desclasificación de documentos secretos desveló que el Departamento de Estado de los Estados Unidos, encabezado por el Jefe del Estado Mayor Conjunto y otros tantos funcionarios de alto nivel trataron la posible voladura del consulado americano en la República Dominicana para justificar una invasión. Los planes, muy avanzados y detallados, no se llevaron a cabo finalmente.

1962 – La Operación Northwoods, planeada por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para facilitar una posible invasión en Cuba, consistía en una serie de ataques de falsa bandera tales como secuestros y sabotajes, culpando así al régimen de Fidel Castro. La autoría del plan corresponde a la Junta de Jefes de Estado Mayor, aunque el presidente John Fitzgerald Kennedy la rechazaría por inapropiada. La operación fue publicada por James Bamford y revelada gracias a la Freedom of Information Act (acta para la libertad de información).

1963 – La Operación Mangosta, preparada al detalle en documentos desclasificados por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, consistió en promover ataques de falsa bandera a diferentes naciones caribeñas que formaban parte de la Organización de Estados Americanos, como Jamaica o Trinidad y Tobago. Su finalidad pasaba por culpar de los mismos a la Cuba comunista de Fidel Castro, y como propuesta, incluso se sugirió pagar en secreto a una persona del gobierno cubano para que atacara abiertamente a Estados Unidos.

1963 – La CIA perpetró el asesinato del presidente J.F. Kennedy para que éste dejara de pelear por los derechos humanos, en contra de los intereses de las grandes corporaciones estadounidenses. Para ello la agencia de inteligencia preparó un escenario sin pies ni cabeza, en el que el presidente demócrata sería tiroteado a distancia y desde varios ángulos, aunque señalarían a un único culpable, Lee Harvey Oswald, alegando que actuó solo y sin ayuda (Comisión Warren). Jack Ruby se encargaría de silenciar a Oswald antes de que les delatara, asesinándolo mientras estaba en custodia por las autoridades. El supuesto asesino fue un soldado formado por la CIA e introducido en la URSS años antes como espía.

1964 – El incidente del Golfo de Tonkín fue el que llevó a la administración de Lyndon B. Johnson a declarar la guerra a Vietnam del Norte, tras acusarles de torpedear el destructor USS Maddox. Años después los documentos desclasificados demostraron que el incidente jamás ocurrió, y que la inteligencia estadounidense falsificó los datos para justificar la posterior intervención militar.

1973 – Un documento desclasificado de la CIA reveló un programa de entrenamiento de policías y tropas extranjeras para adiestrarles en el uso de armamento y explosivos, con el fin de que llevaran a cabo actos terroristas de falsa bandera con posterioridad que pudieran servir a los Estados Unidos como pretexto para entrar en conflictos bélicos que le interesaran. El temario para agentes incluía sabotaje, espionaje, demoliciones y terrorismo.

1980 – Un manual de “operaciones psicológicas” llevado a cabo por un contratado de la CIA para que lo usara la Contra Nicaragüense subraya la importancia de asesinar a alguien de tu propio bando para crear así un “mártir” para la causa. El manual fue autentificado por el mismo gobierno de los Estados Unidos, y recibió tanta publicidad de la prensa que durante el debate presidencial en 1984 el mismo presidente Ronald Reagan fue increpado y duramente cuestionado en la televisión pública nacional.

1984 – Un agente del Mossad, servicio de inteligencia israelí, admitió haber puesto un transmisor de radio en el complejo donde se alojaba Muamar Gadafi en Trípoli para simular falsas transmisiones terroristas con el fin de mostrar al líder libio como partidario del terrorismo tras el atentado a la discoteca La Belle, situada en Berlín. Inmediatamente después, el presidente americano Ronald Reagan dio la orden de bombardear Libia.

1995 – El agente especial y cabeza visible del FBI en Los Ángeles dijo en una entrevista en televisión que la mayoría de ataques terroristas son cometidos por la CIA y el FBI con carácter de falsa bandera. Dichas declaraciones fueron subrayadas por el Teniente General William Odom, en calidad de director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), y añadió que los Estados Unidos han usado el terrorismo durante mucho tiempo, apuntando que el Senado intentó sacar a la luz una ley contra el terrorismo internacional durante la administración Reagan, pero que se encontró con que los abogados estaban en contra porque su propio país la violaría.

2001 – Pese a que el FBI admite que los ataques con Ántrax fueron llevados a cabo por varios científicos a sueldo del gobierno de los Estados Unidos, un alto funcionario desveló que la agencia fue instruida por parte de funcionarios de la Casa Blanca para culpar de los ataques a Al-Qaeda. Dichos funcionarios del gobierno también confirmaron poco después que la Casa Blanca ordenó tratar de vincular los ataques con Irak, de cara a justificar un cambio de régimen en dicho país.

2001 – Los atentados del 11 de septiembre dirigidos a las torres gemelas del World Trade Center, al Pentágono y a una zona rural de Pensilvania supusieron que los Estados Unidos decidieran invadir Irak y derrocar a su presidente, Sadam Husein, en lo que se conoce como Segunda Guerra del Golfo. Los hechos reales, todavía sin terminar de esclarecerse, apuntan a que al menos el ataque a las torres de Nueva York fue premeditado, provocando su derribo con una demolición controlada piso a piso poco después del impacto de dos aparatos Boeing 767. El Movimiento por la Verdad del 11-S sigue luchando por encontrar la verdad, aunque el gobierno de George Bush lo ha negado hasta la fecha.

2002 – Según el Washington Post, la policía de Indonesia admitió que el ejército de su país asesinó a varios maestros estadounidenses en Papúa, culpando por ello a un grupo separatista papuano que, gracias a la reacción de los Estados Unidos, fue incluido en la lista internacional de grupos terroristas.

2004 – Una publicación titulada como “Procedimientos, Técnicas y Tácticas de Defensa Foránea para Fuerzas Especiales” de la Armada de los Estados Unidos recomienda el empleo de terroristas y llevar a cabo operaciones de falsa bandera para desestabilizar regímenes de izquierda en Hispanoamérica como parte de la conocida como Guerra Sucia, y reconoce su participación en Argentina con actos llevados a cabo por el gobierno militar de Jorge Rafael Videla, en México apoyando al gobierno del PRI contra los grupos guerrilleros y estudiantes de izquierdas, en España con los escuadrones de la muerte ilegales de los GAL para combatir el independentismo vasco, en Marruecos a favor del rey Hassan II contra disidentes, y en Irlanda del Norte apoyando el conflicto étnico-nacionalista conocido como The Troubles.

2005John Yoo, ex abogado del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, sugirió que debían iniciar la ofensiva contra Al-Qaeda haciendo creer a sus propias agencias de inteligencia que estaban siendo atacadas por una organización terrorista falsa, y así poder efectuar operaciones terroristas de bandera falsa y adjudicarse la autoría de los atentados reales, contribuyendo a la confusión de sus enemigos y provocando dudas sobre su identidad en las comunicaciones.

2012Patrick Clawson, director de investigación y responsable de las cuestiones de seguridad del Instituto para la Política en Medio Oriente, sugirió abiertamente que el gobierno de los Estados Unidos necesitaría provocar un ataque de falsa bandera como los que históricamente ha llevado a cabo para provocar una guerra abierta contra Irán, amenazando con hundir alguno de los submarinos iraníes.

2017 – En el marco de la Guerra Civil Siria, el gobierno de Rusia declaró que el ataque químico de Jan Sheijun fue un atentado de falsa bandera perpetrado por los Estados Unidos y llevado a cabo por la Oposición Nacional y el Estado Islámico, buscando dañar la imagen internacional del presidente sirio Bashar al-Ásad.

Estos 25 ejemplos dejan entrever que el Consejo de Seguridad de la ONU está seriamente comprometido, como se puede comprobar cada vez que Estados Unidos y sus aliados violan las leyes internacionales atacando objetivos sin su consentimiento. Y agravados por el hecho de querer tapar a toda costa sus fechorías, evitando que la verdad llegue a la opinión pública, aunque tantas son las veces que han utilizado este sistema de ataques de falsa bandera que actualmente ya no deberían tener credibilidad alguna. Resulta sorprendente que el mundo en pleno siglo XXI se siga rigiendo por la ley del más fuerte, en lugar de castigar severamente actividades que comprometen la seguridad a nivel mundial y que benefician tan solo a unos pocos. La ingenuidad de la gente y la constante manipulación de los medios de comunicación a modo de comparsas provoca que esto se siga produciendo impunemente, sin que se sepa cuándo o cómo terminar con ello. Nadie sabe a ciencia cierta quiénes son los buenos o los malos en un conflicto bélico, pero el denominador común siempre es el mismo: es el pueblo llano el que lo sufre o el que combate, y los que deciden por los demás nunca se ponen en primera línea de fuego. Ojalá veamos en un futuro no muy lejano a los responsables siendo juzgados públicamente en Nüremberg por sus crímenes contra la humanidad.

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Especialista en cine de animación y dibujos animados por la ECAM, CEV y CICE. Creativo en varios proyectos web. CEO del proyecto Mundo ATM. Director de ATM Radio, presentador de La Trinchera y narrador de partidos en directo. Seguidor acérrimo del Atlético de Madrid, y administrador de varios grupos colchoneros de relevancia en las redes sociales

1 Comentario

  1. ¿El señor Suso ignora a estas alturas que en Siria no hay ninguna guerra civil?. El gobierno legítimo sirio está compuesto por al menos cuatro partidos distintos y, no es un régimen.. eso ya huele y estropea el artículo, compilación etc.
    En lo que respecta a otros países exactamente lo mismo: gobiernos
    Libia fue culpada y sufrió un terrible embargo por el atentado de Lockerbie:
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=126944

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