Sostenía Thomas Paine que “mi país es el mundo, y mi religión, hacer el bien”. En la iliberal España, que durante décadas prohibió a autores como este ilustrado inglés que contribuyó a la independencia de Norteamérica, una especie de tormenta identitaria ha inundado de rojigualdas las calles y los espíritus. Un nacionalismo que, de acuerdo con las teorías de Michael Billig podría considerarse banal, pero que aparece con una furia que recuerda a los reiterados episodios de fanatismo religioso que periódicamente han manchado la historia común. Ahora por ahora, y de manera paralela a la involución política y social, la religión del españolismo hace todo el mal que puede contra la disidencia política, contra quienes ponen en duda el régimen del 78 (en realidad, una versión actualizada del sistema operativo instalado en el 39), contra todo aquel que parece diferente o no pretende plegarse ante una especie de unanimismo que banaliza el mal que supone condenar a disidentes políticos a elevadas penas de cárcel en un proceso jurídico comparable a un akelarre inquisitorial.

No es necesario ser Émile Zola para acusar a un régimen crepuscular el vergonzoso espectáculo que ha supuesto abusar del derecho penal del enemigo ante un problema político de primera magnitud. El hecho que, como mínimo, la mitad de los residentes catalanes haya dicho basta a aguantar en un estado que ni los comprende ni los respeta ha desencadenado un reaccionarismo en el estado profundo que ha arrastrado a España hacia una ciénaga política en la que ya ni disimula su solidaridad con la Turquía genocida. Ya tampoco resulta sorprendente que, como toda dictadura, el estado realice ímprobos e inútiles esfuerzos (pagados por todos) para aparentar ser una democracia mientras compromete el derecho a manifestación, detiene de madrugada a oponentes políticos, acusa de terroristas a disidentes, presiona a diplomáticos, manipula burdamente a los medios de comunicación o sigue ejemplarmente el manual de las dictaduras, a pesar de que les dé vergüenza reconocerlo. También es propio de estos regímenes que involucionan, el apagón informativo que impide versiones alternativas a la realidad construida artificialmente con la intención de despersonalizar a quien considera enemigo, que en este momento es la inmensa mayoría de catalanes que, más allá sean independentistas o no, saben que es un escándalo sentenciar a personas inocentes y honradas en un país en que corruptos, asesinos y torturadores con patente de corso estatal han sido indultados, promovidos y condecorados.

Pero, claro. En este proceso de represión generalizada, también es necesario construir un relato con suficiente capacidad de seducir a aquellos indiferentes ante el sufrimiento ajeno, o que se creen todo lo que les dicen. Y éste ha consistido en presentar la cuestión catalana como un “problema de convivencia” entre independentistas y quienes no lo son. Según este relato, la sociedad catalana estaría dividida y enfrentada por este debate, que cualquier observador imparcial (y los corresponsales extranjeros que han vivido en los últimos años) saben que es una mentira interesada, una tergiversación de la realidad con fines propagandísticos en el contexto de una guerra sucia psicológica. Pero la catalana, como cualquier otra sociedad europea madura, tiene opiniones diferentes sobre varias cuestiones, sobre las cuales discute sin que ello conlleve al enfrentamiento. A diferencia del Constitucional, que censura cualquier debate en el Parlamento sobre autodeterminación, los atentados del 17 de agosto, la monarquía o la injerencia de un poder judicial desacreditado, en Cataluña se discute de todo educadamente y sin que ello comporte ningún trauma, más allá de los espectáculos de varietés que organiza Ciudadanos. Cualquier estudio demoscópico puede demostrarlo (aparte de la realidad cotidiana). La manipulación, ya los sabemos, consiste a convertir la anécdota en categoría, y precisamente, a partir de rigurosos estudios sociológicos y su análisis evolutivo, como el publicado el mes pasado por Albert Fabà en la revista L’Avenç, ha constatado que, respecto a la última década, la sociedad catalana pasó de clasificarse en cuatro grupos según su adscripción respecto a la cuestión nacional, a dos y medio en la actualidad. En 2011, en primer lugar, existía una minoría, no superior al 7%, generalmente residentes españoles sin muchas ganas de relacionarse con la población autóctona, que consideraba que Cataluña tenía demasiada autonomía. Un segundo colectivo, el más numeroso, con un 35% que podrían considerarse como “autonomistas” porque se sentían relativamente cómodos con el estatus vigente. Por su parte, un 30% considerados como “federalistas”, más o menos creían que, sin romper con la Constitución, sería necesario un estatus diferenciado que implicaba mayor soberanía. Finalmente, en el año posterior a la sentencia del Estatut, los partidarios de la independencia no llegaban al 28%. Las cosas han cambiado hoy radicalmente, y respecto a la política de represión y catalanofobia promovida desde el estado, hay un colectivo no superior al 20%, en su mayoría, personas monolingües en español, con escaso arraigo en el territorio, que han adoptado la visión mayoritaria de España, y un porcentaje que varía según las encuestas, en el que el independentismo representaría entre el 46 y el 54%. En medio, una multitud de personas que, si bien no son independentistas, asisten horrorizadas ante el espectáculo de la represión y el encarcelamiento de inocentes, que se dan cuenta de que España es una dictadura. En cierta manera se trata de una Cataluña huérfana, en el sentido que lo más razonable, un diálogo sin límites para encauzar la situación, es excluido de toda posibilidad mientras persiste la deriva autoritaria y represiva de un estado, que ha asumido el control del gobierno, y que actúa saltándose sus propias leyes en nombre de una Constitución que ignoran.

Pero sí existe un problema de convivencia, pero no es como Sánchez lo describe. Y lo conozco bien, porque afecta a quien esto escribe. Mientras la mayoría de españoles monolingües tienen una única identidad, los catalanes, como mínimo tenemos dos. Hablamos dos lenguas (o más), poseemos dos culturas, dos cosmovisiones, y por tanto, una cierta mirada estereoscópica que nos permite relativizar más fácilmente. Cultura española y catalana convivían en nuestro espíritu sin demasiados problemas, diría que incluso resultaban complementarias, y nos ayudaban a penetrar en otras nuevas fronteras (es un hecho probado que los bilingües aprendemos con mayor facilidad una nueva cultura o un nuevo idioma gracias a esta complementariedad). Memorizábamos Machado o las canciones de Sabina, de la misma manera que nos seducía Maria-Mercè Marçal o aprendíamos a tocar Sopa de Cabra.

¡Pero, ay! Las cosas empezaron a ir mal a partir del momento en el que el anticatalanismo, tan propio del viejo franquismo, empezó a utilizarse como arma electoral, o como expresión de cómo el búnquer ocultado de la luz pública en los setenta, resurgió en la superficie, entre el oportunismo de unos y el silencio cómplice de otros. Primero fue la creación de un mapa autonómico especialmente diseñado para diluir la condición nacional de Cataluña. Después fueron los ataques a la inmersión y a la lengua (promoviendo un secesionismo lingüístico o tergiversando la realidad de la escuela). Paralelamente vinieron los ataques a la autonomía, laminando competencias a partir de leyes que pretendían reducir la capacidad legislativa de las instituciones catalanas al nivel de las diputaciones provinciales. En los últimos años ha sido la difamación, el insulto y el desprecio, que ha arreciado a partir de la toma de conciencia nacional, hasta el punto que el indendentismo se ha convertido en la alternativa mayoritaria. Y que tiene enfrente, no ciudadanos catalanes críticos con la independencia, sino a un estado que, a medida que pasa el tiempo, menos sabe disimular el fundamento franquista que no fue juzgado ni eliminado mediante una democracia que hoy se revela vigilada.

Las amenazas, los desprecios, las difamaciones que día sí, día también aparecen en unos medios controlados por la oscuridad del franquismo, la represión, las detenciones arbitrarias, y finalmente, una sentencia que ni siquiera Kafka se hubiera atrevido a redactar, ha hecho que nuestro afecto, apego, simpatía, aquella parte española de nuestra alma, ha muerto. Y eso no lo puede remediar ni el odio de unos, ni los silencios (con honrosas excepciones) de otros.

España ha muerto en nosotros. Un país que, más que darnos la espalda, ha tratado de darnos palos para recordar que el franquismo sigue vivo. Un país incapaz de aceptar la diversidad y tratar como iguales a quienes, manteniendo un pasaporte español, poseen una condición nacional y cultural diferente. Un país que nos desprecia. Un país por el cual hemos perdido el afecto y el respeto. Y, lo siento mucho, pero después de estos últimos años, y especialmente tras una sentencia que ha sacado lo peor de España y de una parte diría que mayoritaria de españoles, ha muerto en nosotros. Definitivamente.

Y vuelvo a Paine. Con España muerta, no es que seamos más catalanes. Al contrario. Más allá de que seamos independentistas o no, nuestro país es el mundo, y nuestra religión es hacer el bien. Y hacer el bien consiste, también, en combatir el mal del autoritarismo y la represión.

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39 Comentarios

  1. Ciertamente, el escrito define bastante bien el sentimiento y, la necesidad de la separación. No nos queda ni reflejo de una posibilidad de convivencia con, quien nos impone el yugo y las flechas como materia de suma obligación. Y, constatar que nunca había leído u oído una definición tan clara y exacta de la “transacción 78”. “Es una actualización del régimen del 39”. Exactamente y desgraciadamente. Han cambiado el yugo material por el yugo intelectual con sus leyes. Impropias de una democracia y, de un respeto al Pueblo. Sus flechas por cañones que nos amenazan y nos someten al yugo.
    Por cierto que la España posible la mató franco y el franquismo. Ahora solo queda borbonia.

    • la versión moderna del 39 es el 39.2 y en matemáticas, es una forma de escribir 39×2, que casualmente es igual a 78. No creo en la numerología, pero ¡ maldita coincidencia !

  2. Menudo artículo más ridiculo. España una dictadura…
    Antes de “intentar” dedicarte al periodismo, abre un libro y haznos un favor a todos.
    Vergüenza.

    • A buenas horas, Xavier Diez!! Hace años que para muchos españoles no catalanes, Cataluña ni existe. Sólo vemos unos tipos con un enorme complejo de superioridad, para ocultar un afán de protagonismo insoportable. Con mentiras no se consigue nada, y con tonterías y lloros, mucho menos. Cataluña murió hace muchos años para muchos españoles. Y sus tonterías con la historia inventada, es de risa si no fuera tan patético. Si no hubiera mayoría de catalanes que quieren ser españoles, pues seguiríamos exactamente igual o mejor que ahora.

      • Deberías informarte un poquito más sobre la historia de Cataluña, básicamente porque tus argumentos no tienen ningún tipo de base histórica. Para decir las tonterías que dices, más vale que no comentes y no hagas el ridículo delante de toda la gente

    • Claro que es una dictadura, corrupta y represora, articulada con una monarquía nefasta, que lo único que hace es vivir a costa de los impuestos del pueblo español, lo tuyos por cierto. Y tu hazme el favor leé tú, para que aprendas un poco de historia, economía y procesos socio-políticos y da la cara, porque anónimos hay muchos y la verdad es que la cobardía forma parte de su sistema de vida.

  3. Dice el autor del articulo, que la sentencia ha sacado lo peor de españa, y de una parte mayoritaria de los españoles, como si alguna vez, hubiera habido alguna españa que no fuera esa. Yo a españa, le deseo en terminos absolutos lo peor, no desde ninguna ideologia independentista, sino desde mi criterio e individual idiosincrasia, que siempre ha sido independiente

    • Pues yo que tú me iría a vivir a otro país, si te quedas aquí es por qué no eres muy listo o porque no tienes más remedio. Das un poquito de pena la verdad…pero poca.

  4. Negando el articulo lo estas confirmando.
    Es lo que tiene el “monovisionarismo”, que nunca entiende nada.
    te aconsejo que lo releas y lo medites, que en el hay mucha, mucha verdad.

  5. Normalmente no escribo sobre artículos de opinión periodística, pero este es el artístico más sesgado y falso que he leído desde que empezaron a fabricar el argumentario separatistas,por un momento he tenido la duda y he pensado que se refería a Turquía a Katar o yo que se ,pero no ,puro vomito contra Los Españoles.

  6. No hay más verdad que la que os interesa entender. En España existen más comunidades autónomas, no solo la egocéntrica Cataluña independiente. Ninguna habla de dictadura ni mucho menos de genocida. Os estáis pasando, y nunca mejor dicho, 2 pueblos..

  7. Otro independentista con el cerebro lavado, típico odia españoles que se cree superior cuando no es más que un ignorante. España una dictadura, lo que hay que oír!! De risa. Ya os estáis retratando muy bien con todo lo que estáis liando estos días, sois los nuevos fachas del siglo 21 tanto que los criticáis. Y que no se te olvide esa otra mitad de Cataluña a la que intentáis callar y acosar e incluso agredir que no está de acuerdo con vuestro fanatismo y se sienten españoles, como lo que son, porque por mucho que os duela sois españoles y estáis en suelo español.

  8. Te felicito, no tan sólo por tu escrito sino por tu valentia en escribirlo. Imagino, quizás, lo difícil que debe haber sido concretar en esas líneas un sentimiento tan real como las palabras que definen una situación, que no por esperada, parece irreal para unos y totalmente verídica para otras.
    Que no te pase nada… espero poder leer algún artículo más antes que te crucifiquen por escribir verdades!

  9. Què verguenza de artículo!

    Pero de Pujol y su banda y sus años de insidioso lavado de cerebro no hablas!! Y de los 20 añitos de comedura de coco a los estudiantes catalanes tampoco hablas eh??
    Se te ve el plumero, Diez!!

  10. Espectacular artículo, gràcies Xavier… Obviamente, los catalanes acabaremos siendo lo que queramos ser, que a nadie le quepa la menor duda.

    • Desgraciadamente, casi la mitad de los catalanes ya sois lo que queréis ser o más bien lo que quieren vuestros políticos qué seáis, la pena es que la otra gran mitad de los ciudadanos catalanes no puede vivir con normalidad en su propia casa y se tienen que comer la dictadura que queréis implantar. Menos mal que no vais a saliros con la vuestra, y a los hechos me remito.

  11. Los políticos catalanes, han hecho un buen trabajo. Manipulación de la historia, manipulación en los colegios, manipulación de los medios de comunicación, etc. No somos tan diferentes aunque os duela.

  12. Dices “lo peor para España”, yo añadiria, desde mi posicion independentista, “y lo mejor para los Españoles”, librandose de este Estado del 78 corrupto, abriendo los ojos al mundo en una Democracia plena.

  13. Enhorabona, has expresat uns sentiments i una evolució del discurs intelectual que hem fet molts catalans, jo mateixa, amb tots els cognoms catalans des de fa segles, no veia la necessitat de la independència. Estava projectant un desig. Ara no veig un’altra opció. Precisament perquè em sento ciutadana del món i vull enfrontar els reptes que es plantegen al món des d’un país que sense ser perfecte ni superior, enfronta els reptes i no els nega.

  14. Por Dios, ese egocentrismo supremacista te ha hecho escribir más bien babear este artículo de la gran mierda. Siempre con ese punto de superioridad que os distingue y que nadie nota por ninguna parte. Espero que como hizo Gran Bretaña durante 30 años os envíen lo mejor del ejército, os quiten la autonomía y podamos vivir en paz otra vez. Esta visto que no se os puede dar libertad, la convertiste en libertinaje y desvergüenza. España es el mejor país para vivir y el más libre, sois vosotros que siempre estáis pidiendo lo que nunca se puede dar. Que te den.

    • “No se os puede dar libertad”
      He aquí el quid de la cuestión.
      Gracias Bwana!

      bwana

      com. col. Amo, señor:
      tú dile a todo “sí, bwana”.
      ♦ Se usa humorística o irónicamente.

    • Ramirito, tranquilízate hombre! Si tú crees que España es el mejor país para vivir, perfecto, allá tu y no te lo discuto. Pero deja que quienes no piensan como tú puedan decidir, sino ya no es una democracia, es Turquía, que ahora mismo tienen más derechos. Aquí la gente habla de situaciones que desconoce y se enteran por lo medios, medios que a ultras, fascistas y nazis con banderas de águila ahora les dice constitucionalistas y españoles bien. Con esto está dicho todo… En serio, basta ya de opinar de cosas que no sabéis porque no estas allí. Votar a vuestro alrededor y veréis que vuestra España se va a pique, con una deuda no asumible y pronto sin pagar pensiones.

  15. Como dijo alguien no hace mucho: En España o nos ponemos de acuerdo con Catalunya o vendrá alguien desde Europa que nos impondrán alguna cosa, que no va a satisfacer a ninguna de las dos partes. Españoles vosotros mismos.

  16. Este articulo es e claro ejemplo de lo que ocurre, distorsión de la realidad, diciendo que el independentista es el paladín de todas las virtudes y el que no un ignorante, extorsionador, paleto. Este es el germen que ha inoculado el independentismo, el odio a lo que no lo es de forma irracional y mentiroso, el racismo en su forma más cruda.
    Que vergüenza de persona el que lo escribe. Que vergüenza los que piensen así.
    ¡¡¡¡Viva Cataluña!!!!!

  17. Un artículo que da vergüenza ajena. Si quieres saber lo que es una dictadura, cruza el Estrecho de Gibraltar, y de Marruecos para abajo tendrás unas cuantas. Y sí, en Andalucía y el resto de CCAA, se puede hablar de política e ir por la calle con la bandera que te dé la gana, sin que nadie te agreda por ello, a diferencia de tu adorada Cataluña, donde se impone la dictadura catalanista, que indigna por su victimismo después de todo lo que nos han robado a los demás a cambio de cuatro votos en el Congreso de los Diputados.

  18. Mientras quede almenos 1 español, España nunca estará muerta ya que no es solo una tierra sino un sentimiento

  19. Porque siempre hablan de separatismo las comunidades ricas? Alguien ha oído hablar alguna vez en el transcurso de la historia a una comunidad pobre querer separarse? no se reduce todo a una cuestión de dinero? Hay alguien más en todo el planeta, que piense que España no es una democracia? Esta todo el planeta equivocado y Cataluña tiene razón?
    Se puede llegar a entenderse con gente con la mentalidad de este escritor? no habrá entendimiento en la vida.

  20. Se agradece que se vayan escuchando voces libres sobre lo que es España y sigue siendo, quienes tienen y han tenido y siguen teniendo el poder del estado y todas sus estructuras que han heredado del franquisme. Franco murió pero sus esbirros han seguido en el poder secuestrando la democracia que han intentado vender al pueblo. Pueblo desinformado por el poder de los vividores del franquisme. Poder corrupto en todas sus extensiones, monarquía, poder judicial,ejército, iglesia y poder económico. Todos ellos a chutar del vote y mantener al pueblo al margen de todo lo que signifique libertad, democràcia y educación para poder tener sentido crítico y libre pensador. Horror de España, en eso han convertido España los partidos corruptos y cómplices como PP y PSOE en la transición y CD y VOY que se han apuntado al chollo del poder totalitario.

  21. Y yo soy de los que afirma que el golpe de estado fue el 28F, donde y cuando se pactó que de la Constitución Española sólo se cumpliría aquello que fuese coincidente con el Fuero de los Españoles y la Leyes Fundamentales. Y para el caso que nos ocupa, aún siendo, teóricamente, reformable el artículo 2 de la Constitución (unidad de España), a instancias de las Asambleas Legislativas Autonómicas (artículo 166 y 87 de la Constitución) no lo es a la vista del articulo 33 del Fuero de los Españoles. Y esos son los polvos que han que han embarrado la situación actual: Aplicar la constitución vieja e intentar hacer ver que aplicas la Constitución nueva (por cierto, Constitución bastante buena).

  22. Gracias Xavier por tu artículo. Por poner palabras a los sentimientos de la mayoría de los catalanes. Qué pena que todavía haya personas que no sepan entender. Que no es por capricho que nos recorremos andando media Catalunya! Qué pena que no se den cuenta de que no tenemos ningún tipo de odio hacia los españoles, que no les insultamos y que les respetamos.
    Espero, Xavier, que sigas escribiendo más como este!

  23. Veo con pesar pero sin sorpresa, como los comentaristas indignados con el artículo son incapaces de percibir el profundo duelo y la tristeza que expresa y que sentimos en Cataluña los que son independentistas, los que no lo son y los que hubieran preferido no serlo (me incluyo entre los últimos). Voy a evitar el uso de la palabra mayoría, no porque crea que no corresponde aquí, sino porque me resbala por lo mucho que se abusa de ella para hacer callar.
    A los que se preocupan por el lavado de cerebro del que los catalanes supuestamente somos más víctimas que ellos: si, hay que hacer un esfuerzo casi sobrehumano para aguantar los relatos que hacen “los otros” de la realidad que uno vive como propia, y que no tiene nada que ver. Pero ja lo aprendimos con las noticias que recibimos tras la tragedia de Atocha. No olvidaré la cara blanca de mi marido cuando apagó las noticias españolas para conectar con la CNN: “Nunca hubiera creído posible que tuviera que volver a recurrir a los medios extranjeros para informarme de lo que pasa en mi país”, dijo.
    Así que no se preocupen estos españoles bienintencionados más de nosotros que de ellos mismos. El paisaje mediático en Cataluña es bastante más variado que el en otros lugares, para lo cual, tener como mínimo dos idiomas, es de gran ayuda.
    Y los que podemos, no paramos de leer y de ver medios internacionales también. Lo necesitamos, aunque, en estos tiempos, el peligro de depresión por consumo de los media es ubicuo.
    (Mis faltas lingüísticas no son culpa de la Generalitat: me hice catalana ja de adulta, y el corrector de mi móvil se encuentra saturado de los varios idiomas que le he cargado. Os pido disculpas.)

    • “…con el artículo son incapaces de percibir el profundo duelo y la tristeza que expresa”
      Cierto, es decir, se van de España con tristeza, no con altivez ni chuleria. Como los judios en 1492. Pero da lo mismo. España no quiere dejar de ser como es, y eso no lo acaban de ver muchos catalanes. España no va a negociar nunca nada. La mayoría de españoles están atrapados por una historia donde se ha ido contstruyendo una identidad a base de muchas imposiciones y sangre, donde siempre han triunfado las contrarrevoluciones y donde hay una total incapacidad en entender al otro. Como va a negociar.

  24. Enfermizo razonamiento el que precisa negar al otro para sentirse reafirmado en su esencia. Te lo dice un modesto andaluz que extraña ese ardor patriótico que igual viste barras y estrellas, esteladas, marsellesas y banderas rojo y gualda. Como explica Álvarez Junco todo suena a la misma moneda y lucha de poder dentro de cualquier sociedad. Casualmente siempre aquel que se afirma sentirse diferente es para ser más, nunca para ser menos, habréis escuchado contar a Boadella.
    Puedes aspirar a tener otro país, y que por supuesto sea el centro de Europa, del mundo o incluso del universo, pero no esperes que eso te convierta en un ciudadano más demócrata, y menos aún en mejor persona. Mi consejo humilde: desconfía!

  25. Reconozco que he comenzado a leer el artículo con bastante interés, sin embargo mi atención se ha ido transformando en decepción según saltaba de un párrafo al siguiente.
    No es un artículo carente de verdades pero sí hay una total ausencia de autocrítica. Ni un ápice en todo el artículo. Lo cual, estimado Xavier le resta bastante credibilidad.
    Esto me recuerda a los matrimonios que han discutido y poco a poco se acercan al divorcio. Cada uno cuenta “su verdad” al entorno más próximo sin tener en cuenta el por qué del sentir del otro. Y mientras tanto se manipula a los hijos intentando que se posicionen del lado de uno.
    En resumen, su artículo se resumiría en dos líneas: si es catalán es bueno y si es español es malo. Sin más.
    Ni un solo comentario a la pésima gestión económica de Artur Más ni de sus sucesores, ni a la corrupción institucionalizada del 3%, ni a las cargas del Govern en las manifestaciones del 15M, tampoco a los comentarios racistas de sus dirigentes políticos, ni a la familia Pujol. No he leído nada de cómo el nacionalismo en las instituciones desplaza a los que no abrazan sus cuestionables principios, de la imposición (perdón, inmersión) lingüística que limita libertades, ni de cómo los lideres independentistas han mentido deliberadamente en busca de un objetivo cuestionable. Al fin y al cabo “el fin justifica los medios”.
    Tampoco estaría de más poner la vista en algunos medios catalanes, los que han vendido sus editoriales a gobernantes nacionalistas a cambio de sustanciosas cantidades de dinero.
    Por mucho que lo disfracen de derechos humanos y de democracia, en el fondo subyace la semilla del nacionalismo y sus nefastas consecuencias. En sus artículo ya se vislumbran las trazas supremacistas de quien se cree parte de un pueblo que está por encima de los demás.
    Nada une más a una comunidad que crear un enemigo común.
    No seré yo el que salga a defender las continuas chapuzas de nuestra clase política pero mientras que esto no cambie y la gente como usted no haga también autocrítica, este matrimonio se hunde.

  26. Ese sentimiento, legítimo y natural tras 40 años de tener dos relatos alternativos de una misma realidad(culpa sin duda de como se fraguó la transición es solo la eclosión de una muerte anunciada. Por desgracia no es la muerte de España(aún) sino la de la felicidad de millones durante años. Por que sin ayuda exterior, Cataluña seria antes arrasada a sangre y fuego ,que independiente. Una pena tener que vivir estos tiempos.

  27. Bueno. He estado leyendo os a todos. Unos a favor de articulo, otros en contra. Unos cargados de odio y otros no.

    No voy a criticar el articulo ni en un sentido ni en el otro. Aquí solo voy a hacer de mero observador dejando lo que pienso para mi (pido disculpas a ambas partes por ello); pero si voy a incidir en un punto: existe un problema al que se le debe dar una solución. Una solución que satisfaga a ambas partes.

    Cuál es esa solución? Pienso que debería hacerse desde arriba. Y que nuestros politicos se mojasen un poquito y pensaran en soluciones en vez de tirarse los trastos.

    Yo carezco de la información y la confianza de un pueblo para ello.

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