España es el cuarto país de la UE que atrajo más proyectos de inversión extranjera  en el 2019. Así lo confirma el informe de la EY, donde se muestra el éxito de nuestro país el año pasado con 486 proyectos captados de ámbito internacional. Estos datos optimistas sufrirán, sin duda, un parón por el Covid-19. Pero cuanto más se avance en la nueva normalidad, antes volverá la confianza en nuestro consumo.

El Covid 19 ha parado, a corto plazo, un futuro de captación de inversión extranjera directa que parecía muy prometedor, y así lo corrobora el estudio internacional de este tipo de inversión que realiza anualmente la consultora-auditora EY (antes Ernst Young). En el informe recién publicado España ocupa el cuarto lugar de la Unión Europea por número de proyectos de inversión extranjera, concretamente 486, el 7,6% del total,  por detrás de Francia (1.197 y 18,8%), que desbancó a Reino Unido (1.109 y 17,4%), víctima del brexit, y Alemania (971 y 15,1%).

Sin embargo, el hecho de que el coronavirus haya sido un problema de pandemia mundial hace tener esperanzas para que poco a poco se vaya recuperando la iniciativa extranjera, a pesar del varapalo que ha supuesto el cierre de Nixan en Barcelona y de la reducción drástica de producción y empleo de la fundición de aluminio de Alcoa en Galicia .

El parón por el Covid-19

Sin embargo, los autores del noveno informe anual de EY subrayan el hecho de que este año por vez primera reconocen que buena parte de los proyectos que se habían anunciado en 2019 no se llevarán a cabo o serán recortados debido al terremoto Covid 19.

Para determinar el grado de fallidos, los consultores de EY han llevado a cabo un modelo de evaluación de la vulnerabilidad de la inversión directa extranjera, han tenido en cuenta la encuesta realizada por Euromoney a 113 directivos internacionales y se han reunido con 30 agencias europeas de promoción de inversiones, según informa La Celosía.

El resultado es que se pueden dar por perdidos en torno al 10% de los casi 7.000 proyectos anunciados en Europa y nada menos que una cuarta parte del total se piensa que sufrirán una reducción sensible en su tamaño.

España sería de los países más afectados, tanto por ser uno de los más quebrantados económicamente, como por el temor a un segundo brote, que obviamente penaliza también a los que en el primero han sufrido más letalidad, caso de España e Italia.

Otra incertidumbre a la que se enfrenta España, avanza La Celosía, es la alta dependencia de las inversiones de fabricantes de coches, que han prometido miles de millones en inversiones, como es el caso de Volkswagen, y que con la aceleración del tránsito al coche eléctrico pueden empequeñecerse.

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