La sentencia de los ERE en Andalucía es una oportunidad única para callarse la boca. El PSOE andaluz se dignifica y genera confianza callando, y hace además pedagogía democrática; como ironizan esos “memes” que circulan: no son presos políticos, ni siquiera son condenados injustos, eso sí: se puede discrepar de la sentencia, claro, y tener un criterio jurídico diferente pero si los hechos son probados y todo está bien redactado la “injusticia” no cabe, sí el recurso, la revisión… porque si cupiera la “injusticia”, eso debería llevar a su vez a la cárcel a los redactores de los 1.800 folios de condenas y absoluciones y supongo que nuestros políticos constitucionalistas y demócratas no andarán detrás de “vendettas” de esta estofa.

Lo triste, y eso sí es una realidad que no supone defender ilegalidades sino todo lo contrario, es que por las instituciones se sabía cómo se funcionaba y el poder omnímodo que ejercían algunos políticos andaluces (y no los más condenados precisamente), con altas dosis de soberbia que se acercaban a lo bananero… y el partido, la militancia, los simpatizantes y, sobre todo, los arribistas, beneficiados y correveidiles callaban sacando tajada aunque sólo fuera la de mantenerse en el cargo y el poder… y eso es corrupción pura y dura y mala, porque pervierte la base del sistema democrático, aunque ahora sólo paguen unos cuantos.

Con todas sus limitaciones, las propias de todo lo humano, en los juzgados trabaja el Poder Judicial exento teóricamente de obligaciones políticas: después está la realidad que va desde los favores personales sexuales de todo tipo, la corrupción de las mafias, enchufes de familias guays, politiqueos baratos (o caros), carreras por las esferas vinculadas a partidos… lo que quieran, pero como te toque una magnífica hijaputa profesional independiente te mete un marrón que te giñas, como te toque el psicópata que sacó su oposición y va por su cuenta: te mueres; es como si te doy clase yo, cágate, soy funcionario, sólo me debo a la Ley y sólo obedezco a posibles jefaturas en función del cumplimiento de las mismas y la organización del servicio, no tengo patria ni Dios salvo lo que la Ley me ordena y aún ahí cabe una parte de mi interpretación, que para eso se me paga un nivel y se me reconoce mi título. Se llama Democracia.

Por eso, respecto de Cataluña, es pedagógico el silencio; recurramos, hasta la ONU si queremos, pero callemos salvo en lo jurídico, no defendamos a los condenados salvo en lo humano, a nadie le gusta ver en la cárcel a estas personas… jajajajajajaja, qué racistas somos: si robas una mierda, queremos condenas ejemplares y que se cumplan (son pobres) y hacemos política demagógica sobre la delincuencia, pero se distraen entre 700 y 1.000 millones (lo que queda por ahí pendiente de juicio) y no salimos ni a año por cada 100 millones de euros… de eso es lo que se debe hablar, sin alegrarse por supuesto del mal de nadie… admitamos incluso que no hubo mala intención, que no hubo lucro personal (quedarse de Presidente o tener tu coche oficial y pasearte todo protocolado por tu provincia unas legislaturillas ¿no es lucro?), pero no sembremos la duda sobre si fue delito, la sentencia dice que sí. Si más tarde otra absuelve, dirá que no.

Triste. No hay voluntad de cambio. El 15M me gustó porque lo pretendió ante la crisis institucional revelada con la económica; duré una sola asamblea, vi ya entonces lo que ha pasado después: nada, llamadme listillo. Yo sigo creyendo necesarias reformas legales que nos protejan este respiro de libertad europea del último siglo:

  1. Salvo cargos de primera línea (Presidencias, Ministerios…) donde la experiencia es un grado necesario, se debe limitar el nombramiento como cargo público que no sea por acceso a la Función Pública a 8 años de ejercicio continuado, siendo forzoso volver al oficio o situación de origen otros ochos años continuados (nótese que incluyo nombramientos de cargos no electos).
  2. El sueldo de todo cargo (electo o no) fluctuará como máximo y en su totalidad un 20% por encima de sueldo previo reconocido legalmente que tuviera la persona que lo ejerza (con un tope, y previendo las ganancias de las profesiones liberales), facilitando mediante residencias públicas y transportes públicos la movilidad por donde sea necesario (alguien podría pensar que tendríamos a personal ejerciendo los mismos trabajos por sueldos distintos y que eso es injusto: creo que no, no es un trabajo sino un SERVICIO PÚBLICO VOLUNTARIO).

Mi voto para el partido silencioso que acate, calle y proponga. Milongas, se llama lo demás.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anterior¿Un argentino en el metro de Estocolmo?
Artículo siguienteSincerándose
Francisco Silvera. Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -Libro de los silencios (2018) -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es. Libro de los silencios ha sido galardonado por el jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 en la modalidad de relatos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

8 + uno =