Arlene Gregorius es una economista investigadora en la Universidad Nacional Australiana (ANU) y ha explicado recientemente para la BBC el resultado de sus estudios: En el año 2002 en Australia, el hecho de que las madres no amamantasen a sus hijos le supuso al sistema público de salud unos 100 millones de dólares al año. Precisamente, la falta de las propiedades que tiene la leche materna en los bebés, hizo que fueran más propensos a ser hospitalizados por enfermedades infecciosas.

Julie Smith también lleva años investigando los beneficios de la lactancia materna, junto a personalidades como el Premio Nobel Stiglitz . Ha explicado, también para la BBC, los beneficios que tiene no sólo para los bebés sino también para sus madres la lactancia materna. Y es que las mujeres que han dado de mamar a sus hijos tienen menos probabilidades de sufrir cáncer de mama, lo que, en primer lugar es positivo para su salud, y en términos económicos supone también una reducción de costes para los sistemas sanitarios. Según Smith, en línea con las investigaciones médicas, «dar el pecho al menos 12 meses a lo largo de la vida, reduce notablemente las probabilidades de padecer un cancer mamario».

Por si todo esto fuera poco, las investigaciones también demuestran que los bebes alimentados durante sus primeros cuatro meses de vida con leche materna obtienen unos coeficientes intelectuales más altos. En este sentido, el neuropsicólogo clínico Jordi Júlvez, del Instituto Municial de Investigación Médica, y Centro de investigación en Epidemiología Ambiental, ha señalado que «la lactancia materna es beneficiosa para el desarrollo psicológico del niño, y no sólo para sus capacidades cognitivas, sino también para su sociabilidad, para disminuir los síntomas del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)».

Los costes de salud en términos pediátricos, por exceso de uso de leche de fórmula y también los de salud materna le costaron a Estados Unidos, según este estudio que explica Smith, 17.000 millones de dólares al año. «Lo sorprendente de este estudio es que la mayor parte de ese gasto se debió a los costes por tratamiento del cáncer de mama evitable de las madres que no habían dado de mamar».

 

Un estudio realizado en Bielorrusia, por la OMS, realizó seguimiento de 17.000 niños. Los resultados del estudio mostraron que las madres que daban a luz en los hospitales donde se apoya la lactancia materna, amamantaban durante más tiempo a sus hijos, y éstos tenían un coeficiente intelectual superior entre 3 y 7 puntos de media, en comparación con los que no fueron amamantados durante los primeros cuatro meses de vida. Esta diferencia hacía referencia a los bebés nacidos a término; en los bebés prematuros es todavía mayor.

Esto, trasladado en datos macroeconómicos, se traduce en personas que en un futuro podrán contribuir a elevar el PIB de un país, según estos analistas.

A nivel global, según detalla otro estudio en este sentido realizado por la OMS en 2016 y publicado en la revista médica The Lancet, estimaron que se están perdiendo alrededor de 300.000 millones de productividad al año a causa de una lactancia insuficiente. Por ejemplo en Reino Unido, la pérdida es del orden de 16.000 millones al año; en Australia es de unos 6.000 millones; en China, de 26.000 millones y en Estados Unidos, alrededor de 84.000 millones.

Cómo se hacen los cálculos

Los indicadores nacionales están normalmente acostumbrados a valorar cuestiones que no se negocian. En algunos países, por ejemplo, se tienen métodos para determinar el valor de la sangre, porque incluye su donación dentro de PIB.

Según ha explicado Smith, hay tres métodos básicos para calcularlo:

1.- El precio de mercado, comparándolo con productos equivalentes

2.- El método de coste de oportunidad, que le atribuye un valor salarial al tiempo que se tarda en producirlo

3.- El coste de reemplazo equivalente para ese producto.

Smith puso como ejemplo el PIB de la economía británica durante el año 2012. La respuesta fueron 4.000 millones al año. En este sentido, explicó que «es asombroso cuánto podrían producir las mujeres en Reino Unido si recibieran ayuda para dar pecho durante seis meses y continuaran amamantando durante 2 años, tal y como recomienda la OMS». En términos económicos, Reino Unido solamente está aprovechando el 20% de la capacidad productiva de sus madres.

¿Cuánto costaría un litro de leche materna?

En los países escandinavos, a las mujeres que donan su leche, se les da una remuneración de unos 20 dólares por litro para compensar el tiempo y la dedicación que esto requiere. Para Julie Smith el precio de Noruega es un precio bien establecido: está hablando de 100 dólares por litro. En Estados Unidos una empresa que se encarga de pasteurizarla para niños prematuros cobra por litro 300 dólares.

La leche materna es insustituible

Por mucho que las leches «de fórmula» estén cada vez más logradas, nada sustituye el contenido de la leche materna. No hay posibilidad de copiarla. Se trata de un fluido «vivo», que está lleno de bacterias que van «mutando» a medida que el bebé crece, para darle exactamente lo que su organismo necesita en cada momento.

El consenso entre todos los especialistas es rotundo: no hay un alimento mejor para los bebés que la leche materna. Y por muchísimos intentos que la industria trate de realizar, no han conseguido encontrar la fórmula que iguale las propiedades de la leche materna, que va cambiando en cada momento para darle al bebé exactamente lo que su organismo necesita.

En la leche materna se encuentran más de 700 especies distintas de bacterias. «Es un fluido biológico asombroso que continene una proporcion de nutrientes y defensas que es óptima en cada momento del desarrollo del bebé», señala Alex Mira, director del laboratroio de Microbioma Humano en el Area Genómica y Salud de la Fundación FISABIO y uno de los autores de este estudio sobre lactancia materna.

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