La guardia pretoriana del susanismo celebra con Díaz la victoria inapelable de Pedro Sánchez: Micaela Navarro, Antonio Pradas y Verónica Pérez, entre otros.

La incontestable victoria del PSOE de Pedro Sánchez tiene una lectura en clave andaluza especialmente sui géneris. Las elecciones generales del 28-A han servido para constatar que el voto socialista estaba en estado durmiente esperando un mejor motivo que el que no tuvo en las recientes elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre, en las que por primera vez en cuatro décadas el PSOE pasó a liderar la oposición y dejó el paso a un gobierno en minoría de coalición de derechas PP-Ciudadanos bajo supervisión determinante de la extrema derecha de Vox. La artífice indiscutible de esta debacle fue Susana Díaz, a día de hoy lideresa incontestable de los socialistas en Andalucía, que en la pasada noche electoral del 28-A se felicitaba con una amplia sonrisa entre los suyos por haber ganado “con rotundidad” las elecciones generales.

Paradójicamente, el votante durmiente con Susana Díaz ha vuelto a despertar, pero no con ella sino con Pedro Sánchez

Tras dar la enhorabuena casi de pasada al líder del PSOE, Pedro Sánchez, la lideresa socialista andaluza se arrogó en nombre de todos los socialistas andaluces el triunfo en la comunidad más poblada del país, determinante siempre en unas elecciones generales. Este 28 de abril lo ha vuelto a demostrar, ya que el PSOE ha ganado en las ocho provincias y ha sumado casi medio millón de votos más que los obtenidos por Susana Díaz en las pasadas elecciones andaluzas de diciembre.

Algunos de los dirigentes que arroparon la pasada noche electoral a la secretaria general del PSOE andaluz en su intervención sirven de muestra palpable de lo fácil que es subirse al carro de los ganadores cuando no hace mucho no paraban de poner palos en las ruedas. Sirvan de ejemplo, entre otros, Mario Jiménez, portavoz parlamentario en la Cámara autonómica y ex presidente de la gestora que salió del convulso comité del 1 de octubre de 2016 en el que se fraguó la dimisión del hoy claro triunfador de las elecciones generales; Antonio Pradas, el ex diputado número 1 por Sevilla en 2015 al que Sánchez ha dejado fuera de las listas tanto del Congreso como del Senado pese a ser el más votado por la militancia del PSOE sevillano. No le perdona el presidente del Gobierno en funciones al dirigente socialista de El Rubio que, además de recopilar los avales de Díaz para las primarias socialistas, fue el encargado de entregar las firmas de los miembros de la primera Ejecutiva de Sánchez que dimitieron en 2016 para forzar su caída.

El que fuera presidente de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, mantuvo un discreto segundo plano en la celebración de los resultados del 28-A.

Entre aquellas firmas que enseñaban a Sánchez el camino de la dimisión estaba la de Micaela Navarro, otra de las que han aplaudido encendidamente la intervención de Díaz desde el estrado. La que fuera presidenta del PSOE y diputada por Jaén ahora pasa a integrar la Cámara Alta. No sale demasiado mal parada de su órdago al actual líder indiscutible del partido. Tampoco resulta afectada por el incontestable triunfo de Pedro Sánchez en las generales otra de las protagonistas de la última gran crisis del PSOE. Verónica Pérez, siempre fiel a Susana Díaz, fue por unas horas la famosa “única autoridad” de un PSOE que se desintegraba por momentos en luchas intestinas. Hasta poco antes de estos comicios decisivos del 28-A, la secretaria general del PSOE de Sevilla se ha encarado con Ferraz tras volcarle la dirección del partido las listas aprobadas por una abrumadora mayoría de la militancia. “Llegarán otros procesos participativos”, amenazaba hace poco a la dirección federal. Esta pasada noche del 28-A era una más de las que aplaudían la incuestionable victoria de los socialistas en esta histórica cita electoral.

El PSOE logra casi medio millón de votos más que los logrados por Díaz en las andaluzas de diciembre

Susana Díaz es hoy la lideresa de la oposición en la Cámara andaluza porque planteó una campaña personalista muy a su estilo de otras ocasiones segura de que su fiel electorado no le fallaría. Tan de perfil bajo las planteó que sus votantes potenciales se quedaron en casa. Recogió un millón de votos, cantidad insuficiente que propició el primer gobierno de derechas en la historia de la autonomía andaluza. Paradójicamente, el votante durmiente con Susana Díaz ha vuelto a despertar, pero no con ella sino con Pedro Sánchez.

Menos de cinco meses después del 2-D, su modelo de partido, el comúnmente denominado susanismo, más afín siempre a buscar conexiones con su derecha (Ciudadanos) que con su izquierda (Podemos o Adelante Andalucía), ha confirmado definitivamente su capitulación ante el incontestable triunfo de Pedro Sánchez este 28-A. Un total de 1.563.828 andaluces han votado al PSOE. En diciembre Susana Díaz logró sólo 1.009.243 sufragios. El índice de participación ha sido decisivo en este cambio al alza en el respaldo al PSOE en solo cinco meses. Del 58% de votantes que hubo en diciembre de 2018 en las autonómicas se ha pasado al 73%.

La victoria de Ximo Puig en Valencia es la enésima muestra más de que el susanismo ha firmado sus últimos decretos

Hábil como pocas en saltar al río con la corriente adecuada, Susana Díaz se mostró feliz en nombre de todos los socialistas andaluces por los resultados obtenidos. “Lo que hemos prometido hace unos días lo hemos cumplido, que íbamos a alcanzar el millón y medio de votos en Andalucía, y lo hemos superado”, apunto la secretaria general del PSOE andaluz. Y añadió a modo de corolario: “Sabíamos que íbamos a ganar, y bien”. La primera persona del plural siempre es efectiva cuando se trata de felicitarse por las victorias.

Lo que quizá ha olvidado el PSOE andaluz es que Ferraz invitó a Susana Díaz a concurrir conjuntamente en elecciones generales y andaluzas y los socialistas andaluces rehusaron dicha invitación por querer darle un carácter netamente andaluz a sus comicios. Ahora miran con envidia a sus colegas de la Comunidad Valenciana. La enésima muestra más de que el susanismo ha firmado sus últimos decretos.

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2 Comentarios

  1. No se si Pedro Sánchez es consciente que este triunfo se lo debe a que una buena parte de su militancia se ha despertado y ha dejado de ser borregos de Susana Diaz, Felipe González y compañía. Se lo gritaron “¡¡con Rivera no!!” cuando salió al balcón. Y todo eso ha sido gracias a PODEMOS, que ha hecho que Pedro Sánchez pusiera en marcha algunas, pocas comparadas con las que quería a Pablo Iglesias, medidas sociales que benefician al 99% de la gente y no al 1% de la Susana.

  2. Lo votamos con la nariz tapada. A los andaluces siempre nos toman el pelo. Si son capaces de seguir machacando a los andaluces, en las próximas nos veremos. Esta vez hemos votado contra el trifachito y gracias a la Susana, que se hizo el arakiri, este pijo de León sigue vivo, a nuestro pesar. Fue echar el voto y ya sabia que había metido la pata. Si los de podemos se centran en las personas y se dejan de enfrentamientos los de los perros y los de los gatos y los federalistos, los trabajadores terminaremos uniendonos por nuestro futuro. Con zapatero me jure no votarles jamás y aquí vuelvo a caer con este merluzo por miedoso. A ver si cambian el sistema electoral a circunscripción única y/o a doble vuelta además del voto por correo que es una estafa. Voto electrónico ya.

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