El pobre Luis XIV no tenía ni idea. El Estado soy yo, decía el vaina, ni idea. El Sistema se lo come todo. Hasta Luis era parte del Sistema, y se creía aparte. Pero ¿sabemos qué es el Sistema? Decía Quintana: “Todo a humillar la humanidad conspira”. A ver.

Sostengo de nuevo: El conservadurismo es la estupidez ideológica, dígolo sin ánimo de injuria: simplemente la idea según la cual hay un Sistema que es lo que debe ser; ésa es su perfidia, la falta de cualquier ética o reflexión acerca de las diferencias. Y así, hay dos clases de conservadores; una que no abunda, la de quienes tienen algo que conservar, les guía un egoísmo infantil pero comprensible, eso de la propiedad siempre es discutible hasta que te la quitan; la otra clase es irracional, la de los que defienden a los que tienen sin nada tener, debe guiarles un altruismo ciego, frente a la lógica triunfal de aquéllos éstos se proveen de una suerte de asunción de la culpabilidad de su fracaso verdaderamente digna de elogio, si es que responden a una sanidad mental diagnosticable.

En la izquierda, el progresismo o como lo quieran denominar, llevan siglos intentando determinar qué es el Sistema y doblegarlo pero no pueden. Hablan del Sistema como si de un Dios se tratara, son sus teóricos “voluntaristas”: le atribuyen la voluntad de poder decidir cómo actuar, qué dirección tomar. No. No coincido, eso es una especie de teología subrepticia que en vez de ponerse en manos de Dios para no asumir decisiones, se pone en manos de una supuesta perfidia que maneja todo, la teoría de una conspiración que suele estar en manos de intereses concretos, normalmente de quienes no se han enterado de la “verdad” ideológica…

No, qué va. No me convence; me costado mucho ser laico para dejarme caer ahora en otra religión por sutil que sea.

La pandemia nos lleva a la destrucción de la democracia social, pero no porque haya alguien tan listo o perversa que la haya diseñado con esa finalidad. Las cosas ocurren. Pero si las recibe nuestra gilipollez excelsa, se amoldan a nuestro nivel de más vergonzante agonía empós de ficciones estúpidas.

Quiero decir que vamos a ceder la intimidad comunicando las enfermedades para poder trabajar; vamos a desmontar la Sanidad y la Educación en favor de instituciones privadas dejando lo Público para la beneficencia… Y así vamos a construir lentamente dos realidades paralelas, la mayoritaria: sin derechos, consumidora de escoria y baratijas, inculta y tecnodependiente, de alguna forma trabajadora y en cualquier caso sin posibilidades de movimiento (ni social ni geográfico). La otra, consumidora de todo lo que ansían los desgraciados: eso es el lujo, vicio elevado a distinguida crueldad.

Lo estamos haciendo acumulando ignorancia, la inmediata: no queriendo ver lo que sucede alrededor, soslayamos los hechos pensando que van a pasar de largo sin afectarnos, una especie de mente chiquilla que aspira un mundo estático; no pensando (no leyendo, no estudiando, no debatiendo, no analizando…) ya nos basta la vida o la Universidad de Misco (Jones) para avasallar a cualquiera con datos atontados o razonamientos zigzagueantes, esquivando el rigor y la modestia en favor de una petulancia que encubre pequeñez.

Eso es el Sistema: la suma de nuestras estulticias… Es cierto que tiene maldad, el Sistema impone la injusticia, el mal, el desprecio por las individualidades. No deja de ser decepcionante, pero sólo es este amontonamiento de nuestra estupidez, de nuestra ignorancia, de nuestras frustraciones negándonos a nosotros mismos y a nuestros intereses verdaderos.

Eso es el Sistema, no es el diseño de malévolos sino el resultado de nuestra incapacidad. Por eso siempre parece confirmar las teorías de los creyentes en conspiraciones: nuestra degeneración es tal, que parece todo hecho para favorecer al 5G, al Real Madrid, a la Iglesia preconciliar, a los clientes de Epstein, a los Mercados, a Microsoft y a otras entidades diabólicas. Pero soy yo, es usted, somos todos, sois todas, Luis no era consciente, creía ser alguien (el Estado) y en realidad era nada. El Sistema es una suma de despropósitos contra la que sólo cabe la rebelión individual, por eso quizá sea inexpugnable y por ello la Educación es tan importante: o lo destruye o lo consolida.

El poder está en cada mano, no se deje engañar: su vida vulgar, mostrenca, dejándose llevar por los tópicos, su vida de mentira en familia, en el trabajo, en el consumo, en la pornografía oculta, en la clase y la distinción, su dinero… todo es cimiento del Sistema (y su ruina), sólo usted puede aportar algo en la lucha: no busque culpable, despierte de la ilusión y trabaje, estudie, sea hedonista: cuando el mundo sea un sitio habitable, el Sistema estará funcionando… para bien.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor funcionario de Enseñanza Secundaria, de Filosofía, hasta donde lo permitan los gobiernos actuales. Otras experiencias profesionales: -Director del Festival Internacional de Música Clásica Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). -Director de la Oficina y Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008 organizado por la Diputación Provincial de Huelva, las Consejerías de Cultura y Educación de la Junta de Andalucía, los Ministerios de Educación y Cultura del Gobierno de España y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales de España, entre 2005 y 2008. -Asesor musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). -Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Conferenciante recurrente en programas educativos del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Educación y de Cultura del Gobierno de España. Como escritor he colaborado con la prensa escrita, antes en Cuadernos de la Campiña, Huelva Información y los diarios provinciales del Grupo Joly, y ahora en la web semanalmente con Diario16.com y mensualmente en la revista en papel Diario16, publicando varios cientos de artículos. He contribuido con textos críticos y de creación esporádicamente con una multitud de revistas literarias. Junto al Catedrático Francisco Javier Blasco Pascual, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes (49 tomos) para la editorial Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ (junto al profesor Javier Blasco, 2013) -Obra y edición en JRJ. El Poema Vivo (2017) Además he preparado la edición, selección y prólogo de la antología del poeta granadino Premio Nacional de las Letras Antonio Carvajal: -Alzar la vida en vuelo (2014 y 2019) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -La Gloria del Mundo (2017) -Libro de los silencios (2018) [XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA 2019] -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) -Las criaturas (Reedición 2019) -El mar de octubre (2020) También he publicado cuentos en diversas revistas físicas y virtuales y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012), y en 70 menos uno. Antología emocional de poetas andaluces (2016), coordinada por Antonio Enrique, entre otras. El jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 me ha distinguido con su Premio para Libro de los silencios. En el blog literario de Fernando Valls se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en las webs del Grupo Joly, de Diario16 y www.quenosenada.blogspot.com

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