El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán

Tras ocho meses, por fin reabrió el histórico mercadillo del Rastro de Madrid. Las calles de Cascorro y Latina volvieron este domingo a sentir el latido de unos comerciantes asfixiados por tantos meses sin actividad. La portavoz de Asociación El Rastro Punto Es, denunció que el Ayuntamiento de Martínez-Almeida y Villacís, no ha cumplido y pedirá “explicaciones”

Los casi 500 puestos -la mitad del total- y con un aforo máximo de 2.702 personas, han estado controlados por 150 agentes de la Policía Municipal y miembros de Protección Civil. Han sido más de 37 domingos desde que el pasado 12 de marzo se decretara su cierre y el del resto de mercadillos de la ciudad por la pandemia de la Covid-19.

«No se ha cumplido» lo pactado

La portavoz de Asociación El Rastro Punto EsMayka Torralbo, denunció que el Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís, no ha cumplido y pedirá “explicaciones para que, de una vez, dejen las cosas claras.  

Durante la rueda de prensa la portavoz Mayka Torralbo dio las gracias al “PSOE, VOX y en particular a Más Madrid”.

Los acuerdos están para cumplirlos

«Estaba pactado que había un eje articulador que salía desde la calle Duque de Alba pasando por toda la calzada de la plaza de Cascorro, atravesando Ribera de Curtidores, hasta ronda de Toledo», explicaba Torralbo. «Nos hemos encontrado hoy que no dejaban pasar a las personas, a los clientes, de la zona de plaza de Cascorro a Ribera de Curtidores, pero el consistorio del PP y Ciudadanos tampoco habían planteado una alternativa señalizada, con lo cual ha habido un enfado y una indignación generalizada de los vendedores porque esto ha sido una cuestión inesperada”.

El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán
El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán
El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán
El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán
El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán
El Rastro de Madrid, foto Agustín Millán

Desde Cascorro hasta el inicio de la Ribera de Curtidores, que está vallado por la Policía, “los compradores pasean en las dos direcciones, pero no pueden avanzar hacia la siguiente zona. Si quieren salir, deben dar la vuelta por donde han venido”, han informado los y las vendedoras.

Entre los comerciantes del Rastro de Madrid ha “cundido cierta indignación y enfado” por los incumplimientos del consistorio del PP y Cs, en una jornada que tendría que haber servido de celebración.

Más público que en la manifestación del PP

Tras más de ocho meses desde la última vez que abrió el Rastro, una semana antes de que estallara la pandemia, el histórico mercadillo ha tenido más afluencia de público que la manifestación de la derecha y la ultraderecha española.

Esta mañana el alcalde, José Luis Martínez-Almeida y la vicealcaldesa, Begoña Villacís, se manifestaban junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y el presidente del PP, Pablo Casado contra la Ley Celaá, y a pesar de contar con tanto boato y el apoyo de los obispos, y de la ultraderecha de VOX, el rastro de Madrid le ha ganado la partido. Porque los madrileños tienen ganas de vivir en paz, sin crispación.

El Gobierno de la ciudad olvidó o no, que el mercadillo es propiedad de los madrileños. Por eso, para Almeida y Villacís no les será tan fácil cerrarlo. Si lo vuelven a intentar se encontrarán que los vendedores y vendedoras volverán salir a la calle y está vez serán miles los ciudadanos que les seguirán.

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