Los procesos de descarbonización para la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera para frenar el calentamiento global y el cambio climático es una de los objetivos marcados en la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

En referencia al mundo digital, uno de los mayores expertos del mundo es Nourdine Bihmane, vicepresidente ejecutivo de ATOS, que en la siguiente entrevista analiza y ofrece una serie de datos sobre cómo impacta el mundo digital en esos procesos de descarbonización.

Nacido en 1977, Nourdine Bihmane se incorporó a ATOS en 2002, donde ocupó rápidamente puestos de dirección. En 2009, se convirtió en Head of Managed Services en la Península Ibérica. Posteriormente, se trasladó a Nueva York para liderar la transformación de entrega del mayor cliente de ATOS en Estados Unidos. En 2015, fue nombrado Head of Operations para Norteamérica y dirigió la integración de Xerox ITO. Nourdine regresó a Europa en 2017 para impulsar las iniciativas estratégicas en todas las operaciones de la multinacional, antes de ser nombrado en 2019 Head of Business & Platform Solutions, Public and Regional Business y miembro del Comité Ejecutivo de Atos. A principios de 2020, Bihmane hizo cargo cargo de todas las operaciones de Atos en Asia-Pacífico, Oriente Medio, África y América Latina y nombrado CEO de la entidad.

Nourdine se graduó de CNAM francés y tiene títulos ejecutivos de la Universidad de Princeton e INSEAD. También es Asesor Especial de la Junta Directiva del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Medialuna Roja.

¿Qué es la descarbonización digital?

Actualmente para poder contener el incremento de temperatura global del planeta, necesitamos reducir las emisiones de carbono a la atmosfera. Para atacar este tema, se firmó el Acuerdo de Paris dentro de la Conferencia sobre Cambio Climático celebrada en esta ciudad. Para conseguir este Objetivo mundial es necesario que todas las empresas reduzcan las actuales emisiones de CO2. Los resultados de nuestros análisis indican que el negocio digital puede reducir las emisiones globales por encima de las propias emisiones que genera. Ahí es donde mi empresa ATOS se posiciona para reducir las emisiones generadas por la infraestructura o Aplicaciones IT y utilizar nuestro portfolio digital para mitigar las emisiones de los procesos de negocio de nuestros Clientes. Reducir las emisiones de CO2 en la atmósfera gracias a cualquier herramienta y una de ellas es el digital.

El mundo digital provoca emisiones, ¿cree que existe desconocimiento entre la ciudadanía de que esto es así?

Lo que estimamos hoy en día es que el negocio digital genera un 4% de las emisiones de CO2 mundiales. Es verdad que, como incrementamos el uso de las tecnologías, incrementamos el impacto en las emisiones, sobre todo porque la mitad de estas emisiones vienen de los actuales data center donde hay un consumo intensivo de energía. Al mismo tiempo los cálculos indican que el negocio digital puede reducir hasta un 20% de las emisiones actuales ayudando a ser más productivo generando menos emisiones. Por otro lado, se puede mejorar en los procesos de negocio, por ejemplo, ATOS está instalando sensores en barcos que mediante datos meteorológicos en tiempo real permiten optimizar la navegación para que sea una ruta más eficiente y genere menos emisiones de carbono. Gracias a la tecnología actual podemos optimizar el consumo de combustibles fósiles que tiene impacto real en la temperatura del planeta. Otro caso, las empresas de seguros, a las que ayudamos a que el conductor pueda tener en su coche un sensor que permite optimizar igualmente los desplazamientos creando rutas personalizadas. Si usas esta ruta, si bajas la velocidad, etc. las emisiones se pueden reducir. Eso no sería posible sin la tecnología. Hay un coste de la tecnología, pero es menor que el beneficio. En ATOS trabajamos para, por ejemplo, reducir el coste de consumo de nuestros servidores y nuestros equipos consumen un 25% menos que nuestros competidores, nuestros data center consumen un 60% de energía renovable, etc.

Su empresa, Atos, ha reforzado sus soluciones para la descarbonización digital con la adquisición de EcoAct, ¿qué aportará esta integración en el proceso de descarbonización digital?

Gracias a esta operación, hemos incorporado expertos consultores en clima para incrementar nuestras capacidades para ayudar a nuestros Clientes que se han comprometido en reducir sus emisiones, y nos permite crear su propia hoja de ruta de descarbonización. El primer reto es entender cuántas emisiones de carbono están generando las empresas. Para eso necesitas ayuda de expertos que lo hayan realizado anteriormente creando esta hoja de ruta para que los clientes puedan reducir sus emisiones en todos los elementos de su empresa: compras, ventas, desempeño de los empleados. Ahí es donde entra EcoAct. Ellos ponen su experiencia para que los clientes optimicen sus etapas de descarbonización. Las empresas pueden necesitar compensar por sus emisiones y ahí EcoAct tiene proyectos interesantes en África para preservar los bosques o el mantenimiento de los océanos. Tenemos que descarbonizar, pero también reducir el impacto con proyectos que permitan compensar lo que ya está en la atmósfera. Recordáis que el CO2 una vez en la atmosfera, permanece cientos de años…

Dependiendo de los sectores empresariales y económicos, el proceso de descarbonización va a diferentes ritmos, ¿la descarbonización digital conseguirá que se homogenice la transición hacia la utilización de energías limpias?

Sí y no. Hay algunos sectores que sí o sí necesitan tomar posición. No pueden ignorarlo, como las compañías de energía. Son las que más generan. Tienen que invertir lo máximo posible y hacer visible que están realizando acciones de descarbonización. El sector industrial también genera muchas emisiones y, con el impacto del Covid19, están rediseñando los procesos internos o están localizando parte de sus factorías. Muchas de estas acciones se están integrando en el diseño de estrategias de emisiones 0. El sector financiero, actualmente están monitorizando a las compañías que tienen un riesgo financiero relacionado con el cambio climático. Por eso piden ayudas a empresas como ATOS para ver qué solución genera más riesgo, como empresas poco sostenibles. En el sector sanitario, por ejemplo, están un poco más retrasados. Para las administraciones el tema climático actualmente no tiene un peso tan importante. El sector público tiene que alinear el discurso con la realidad.

¿La entrada de los procesos de descarbonización al mundo digital provoca que las nuevas generaciones están más preparadas para luchar contra el cambio climático?

Sin duda las nuevas generaciones están mejor preparadas para el mundo digital y la lucha contra el cambio climático, pero también es necesario que se adapten al uso eficiente de los recursos. Por ejemplo, ya disponemos del 5G para logar más ancho de banda, sin embargo, ¿es necesario tenerlo activado siempre?, cuando tienes 5 o 6 pantallas en casa, ¿son todas necesarias? Hay que repensar el consumo digital. Reducir, Reusar y Reciclar tiene que estar presente en el modo de actuar de las nuevas generaciones. Pero tengo mucha esperanza en nuestra capacidad de adaptarnos a estos nuevos retos ¡

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