El estilita

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Es sencillo juzgar a los demás sobre una piedra. Sólo hace falta un poco de equilibrio, para no caer de bruces…

Llevo casi cuarenta años, como Simeón El Estilita, viendo a los hombres y mujeres que pasan junto a mi piedra. Es una piedra enorme. Les intimida, o cuando menos les fastidia.

A veces se detienen para pedirme consejo y saboreo entonces toda la médula de su envidia. En efecto: desde esta altura se atisba mejor la miseria humana. Y es que basta con no sentarse entre los hombres para aprender a despreciarlos. Pero no se me apoquen: no soy una persona despiadada, sólo trato de impartir justicia. Importa poco, por tanto, que mis consejos les sean o no de ayuda, porque estos hombres y mujeres estaban ya condenados ­–mucho antes– de formular su primer ruego.

Distancia y categoría, me repito a veces, distancia y categoría. Y así sigo mi jornada, en mi piedra, hasta que anochece.

La vuelta a casa no es tan agradable. De pronto su envidia se torna iracunda. Es entonces cuando algunos me llaman el “loco de la piedra”, o el “Tonto Simeón”, o simplemente se echan a un lado con cara de asco cuando los encuentro a mi paso. ¡Qué fácil les resulta juzgar el alma de un hombre que no comparte sus mismos hábitos! Un hombre corriente, tan humilde y pecador como todos sus hermanos. ¡Qué sencillo dictar murmurando, lapidar cuando se oculta la mano y condenar lo que no se comprende porque no se alcanza!

No es lo mismo ponderar desde la altura sagrada de una piedra que juzgar desde las cloacas.

Distancia y categoría.

Mi nombre es Simeón El Estilita, inventor de cilicio. Jamás volveré a usarlo contra mis carnes arrasadas por el sol porque ahora mi alma es justa.

Éste es mi legado a los hombres.

 

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Julio Fuentes González nació en Linares, Jaén, en 1976. Es licenciado en filología hispánica por la Universidad de Córdoba y ha publicado relatos en diversas revistas literarias. En el año 2000 publicó Una cucharilla partida por el agua en la editorial Círculo de Lectores, en volumen conjunto con la obra Manaos de Alberto Vázquez-Figueroa, siendo seleccionado para este proyecto de la mano de Sergio Gaspar y Silvia Sesé. Es técnico superior en prevención de riesgos laborales y ha desarrollado una intensa actividad sindical. En la actualidad está finalizando Perímetro Flexible, su primera novela.

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