Foto: PSC Flickr.

En su documento político que el PSC llevará a su XIV Congreso, los socialistas catalanes apuestan por reconocer a “Cataluña como nación y a España como un Estado plurinacional”. Además, defiende la necesidad de reformar la Constitución del 78 como el “camino para recomponer consensos rotos”. Ese punto es sin duda la gran oferta con la que Miquel Iceta piensa convencer a los catalanes de cara a las elecciones autonómicas que se avecinan. El líder del PSC cree que la “solución federal” puede terminar atrayendo no solo a los electores que habitualmente votan al partido del puño y la rosa, sino también a esos que en ocasiones han apostado por opciones independentistas como ERC o la CUP y que, desencantados, han llegado a la conclusión de que la vía unilateral solo conduce a un callejón sin salida, a la ruina económica del país y al enfrentamiento civil.

El programa del PSC asegura que la historia de Cataluña no se puede entender sin la del resto de España, “ya que están entrelazadas”. “La prosperidad de una y otra están conectadas, como también la autonomía de Cataluña ha sido siempre estrechamente ligada a la democracia española”. El texto recuerda que tanto Cataluña como el resto de España son “plurales y diversas”, un conjunto de pueblos con singularidad propia, con lazos sociales, culturales y políticos que los han mantenido unidos. “Hoy España es un país moderno −plurilingüe y pluricultural− que se fundamenta en la igualdad de derechos y la garantía del derecho de autonomía de los pueblos que la integran. Reconocer Cataluña como nación y España como un estado plurinacional es nuestra manera de entender nuestra unión y la igualdad en la diversidad”, concluye.

En cuanto a la articulación de España, el PSC asegura que “estamos convencidos de que en el federalismo se encuentran las mejores soluciones para reconocer, respetar e integrar las diversas identidades nacionales que conviven, sin disminuir la cohesión social y la igualdad entre españoles. La reformulación en sentido federal es la más viable políticamente, la más estable económicamente, la más justa socialmente y la única capaz de aglutinar un amplio apoyo social”. Para el partido de Iceta, federalismo significa reconocimiento, autogobierno y gobierno compartido, financiación justa y suficiente, respeto a la pluralidad desde la libertad individual y colectiva. “Federalismo es asegurar la convivencia y los derechos a través del pacto. La reforma constitucional no es un fin en sí mismo, sino el camino para recomponer consensos rotos, renovar nuestras reglas de convivencia e impulsar la modernización del Estado”.

El documento del PSC ya ha tenido una primera respuesta por parte de la secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz, quien hoy mismo ha dicho que estará “enfrente” de quien plantee “declararse nación para ser Estado”, y ha asegurado que Sánchez “tiene muy claro” que el marco de convivencia es la Carta Magna y la unidad de España. “España tiene una Constitución que permite que cada uno sienta como quiera”, ha afirmado la dirigente socialista. “Nosotros nos sentimos una realidad nacional dentro de nuestro Estatuto de Autonomía. Uno puede sentir como quiera pero no cuestionar el Estado español”, ha añadido.

El modelo territorial con el que el PSOE y Unidas Podemos pretenden seducir a ERC para que al menos se abstenga en la sesión de investidura, permitiendo que gobierne Pedro Sánchez como candidato más votado, no parece gustar demasiado a los barones socialistas. No todos los altos cargos de Ferraz son federalistas o plurinacionales, incluso algunos creen que la Constitución ha ido demasiado lejos al concedérselo todo a Cataluña y piden mano dura para que el Estado pueda recuperar competencias, sobre todo en lo que se refiere a política de inmersión lingüística, educación y mayor control de los medios de comunicación públicos.

En cualquier caso, Sánchez ha hecho una apuesta arriesgada que ha gustado a Pablo Iglesias pero que levanta los recelos de pesos pesados del partido como Emiliano García-Page, Felipe González, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Alfonso Guerra y la propia Díaz. Habrá que esperar a ver qué sale de la votación de las bases de ERC, que esta tarde deciden si el proyecto territorial de Sánchez seduce al independentismo catalán de izquierdas o les suena a “más de lo mismo”. Un “sí” de la militancia de Esquerra al candidato socialista daría un giro de 180 grados al panorama político, desbloqueando la situación, pero entonces entrarían en juego los barones socialistas, más proclives a un pacto del PSOE con el PP y Ciudadanos en una gran coalición que con Unidas Podemos y los soberanistas de Junqueras.

De momento, el PSC de Miquel Iceta asegura en su programa que después de décadas de “nacionalismo conservador hegemónico” en las instituciones catalanas “y su decisión de exacerbar los sentimientos dividiéndonos entre los que consideran qué es y quién no es catalán” y la relación de “animadversión” hacia el resto de España a través del proceso independentista, se ha instalado una “división importante” en el seno de Cataluña y una crisis institucional sin precedentes. “Un conflicto permanente agravado por el victimismo a través de la tergiversación de la historia y de la situación de Cataluña respecto de otros territorios españoles, el uso partidista de las instituciones democráticas y de derecho; por la falta de imparcialidad y neutralidad de los medios de comunicación públicos y por la instrumentalización política de los sentimientos, las emociones y las expectativas de la ciudadanía”, afirma el programa del PSC. Un texto “comprometido” (nunca mejor dicho) que los barones socialistas están mirando con lupa.

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1 Comentario

  1. La Constitucióndel 78 reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las NACIONALIDADES y regiones que la integran. Si no hay NACIÓN, no puede haber NACIONALIDAD. Todo el que lo quiere saber sabe que se puso NACIONALIDAD  porque en la habitación de al lado había unos militares franquistas hasta el tuetano de los huesos que no admitían la autentica realidad de que España esta formada por DISTINTAS NACIONES con lenguas, culturas, historia y costumbres distintas entre si. No reconocerlo es como no reconocer que la tierra gira alrededor del sol como hizo la Iglesia Católica condenando condenando a Galileo Galilei por ir en contra de la Sagrada Biblia. Ahora en lugar de Biblia tenemos la Sagrada Constitución de 1978. Si propones algo que es más que evidente y no esté escrito en la Sagrada Constitución del 78 eres un hereje como hace 4 siglos se condenaba a Galileo Galiei

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