El Cepa vuelve una vez más, 109 años después; 39 años después. Nunca un grito como el de aquel hombre, supuesta víctima de un crimen, ha removido de forma tan virulenta los cimientos sociales, políticos y militares de un país que vivía ya en un supuesto estado democrático. El nombre del caso original, el caso Grimaldos, puede resultar desconocido para muchos españoles, pero si citamos el título de la película que lo llevó a la pantalla, El crimen de Cuenca, el escalofrío recorre inevitablemente el espinazo de aquellos que se han sentado alguna vez a verla.

“La película fue secuestrada militarmente y la propia Pilar Miró, procesada”

Pilar Miró dirigió en 1979 la historia de la brutal tortura ejecutada por la Guardia Civil para sacar a dos inocentes la confesión de un crimen del que no había ni siquiera víctima. La cineasta plasmó la historia, además, sin ahorrar el más escabroso de los detalles. El propio Adolfo Suárez se sintió incómodo con aquella producción, que no le facilitaba demasiado las cosas ante una terna militar bastante susceptible en aquellos días en los que nadie sabía bien cómo hacerle la manicura al tigre.

Nadie pudo o quiso evitarlo, y El crimen de Cuenca fue secuestrada militarmente y la propia Pilar Miró, procesada. El Tribunal Supremo permitió finalmente el estreno de la película a mediados de 1981, pero no sin antes que el 23 de febrero de aquel año, muchos de los participantes en el rodaje, especialmente la propia Miró, temiesen por su integridad física.

Cuatro décadas después, aquella cruzada por la libertad y la verdad en una democracia a la que apenas dejaban bostezar es recordada y analizada por el cineasta y escritor Víctor Matellano en el documental Regresa El Cepa, que se estrenará durante el próximo festival de Málaga.

A lo largo del metraje aparecen parte del equipo técnico y artístico de la película así como familiares y amigos de la desaparecida cineasta, tales como Guillermo Montesinos, Héctor Alterio, Assumpta Serna, Mercedes Sampietro, José Manuel Cervino, los guionistas Lola Salvador y Juan Antonio Porto, o el propio Gonzalo Miró, hijo de la directora. Matellano ha vuelto además al pueblo de Belmonte y sus alrededores, donde se rodó la película, para conocer los recuerdos de los vecinos que participaron en la filmación.

Cartel del documental ‘Regresa el Cepa’.

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1 Comentario

  1. La Constitución Española se aprobó en 1978 y once años después se prohibían películas como «El crimen de Cuenca».
    Los que la critican por contener muchas carencias, imagínense el tacto con el que tuvieron que redactarla para que las fuerzas del estado, franquistas en su totalidad, no dieran un golpe de Estado como el intento de 1981.
    Y para los que por el contrario la critican porque piensan que traicionaron sus «principios del Movimiento», que miren como están hoy, 40 años después, que siguen campando a sus anchas.
    Necesitamos reformar la Constitución de forma libre, sin amenazas. Que corrija todas las situaciones, de exceso y de carencias, para todos

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