Los datos que se esconden tras las residencias de mayores con respecto al coronavirus no tienen por qué ser tan negativos como parece en un primer momento. Es cierto que comunidades autónomas como Madrid, País Vasco y La Rioja no facilitan aún datos objetivos de afectados y fallecidos por el COVID-19 en estos centros geriátricos. Por no tener, no tienen ni estadísticas comparativas de fallecimientos en marzo del año pasado para poder valorarlo con las de este año. Gracias al esfuerzo realizado por la Asociación de Residencias ACALERTE, a través de la solicitud de información por cada autonomía, podemos tener una idea aproximada del porcentaje de mayores que viven en residencias que ha conseguido librarse del virus: El 88%.

Todo parece indicar que las residencias de mayores se han convertido en uno de los principales focos de mortandad por coronavirus de España. Sin embargo, hoy las comunidades autónomas no facilitan datos de todas las causas de muertes en estos centros, ni tan siquiera si el porcentaje de mayores que fallecen en estos centros es mucho más alto que el de hace un año. Podría darse el caso de que las muertes no fueran específicamente por el virus.

Otro dato a tener en cuenta es que en las residencias, por cuestiones obvias, se produce siempre, y antes de la llegada del COVID-19, un alto porcentaje de muertes al día. Por lo general, cuando las personas ingresan en una residencia tienen ya una edad muy elevado y, en términos generales, son mayores con varias patologías crónicas y propias de la Tercera Edad y, en muchos casos, dependientes. Eso explica su vulnerabilidad y el alto índice de mortandad.

Reivindicación de las residencias

La Federación de Atención a la Dependencia de Castilla y León, ACALERTE, pide al Gobierno central y a los autonómicos que las personas mayores que viven en residencias sean atendidos, como lo es el resto de la población, en los hospitales donde se cuenta con los recursos adecuados.

En Castilla y León el 87,58 por ciento de personas que viven en residencias y centros de personas con algún tipo de discapacidad NO TIENEN COVID según datos oficiales de las administraciones regionales y del Gobierno Central según el mapa informe realizado por el Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPS), entidad a la que pertenece Acalerte, y que hay que poner en cuarentena porque podrían «no reflejar» la realidad exacta de la situación.

La mortalidad en las residencias es alta siempre y sin COVID-19

Según explica Diego Juez, presidente de ACALERTE, “esta realidad refleja que el 12,42 por ciento de las personas usuarias de los servicios en centros tanto públicos como privados que tienen esta patología requieren atención específica. Las residencias no cuentan con los recursos y sí los hospitales y entendemos que allí es donde deben recibir los cuidados necesarios no sólo para que ellos cuenten con la mejor atención, sino también para que las personas mayores que conviven con ellos en los centros no sean contagiados”.

En una situación como la actual de crisis provocada por la pandemia del Covid-19 desde Acalerte expresan que “las personas mayores en las residencias no pueden quedar al margen del sistema sanitario” y sí contar con los recursos necesarios cuando lo requieran en los centros de salud, u hospitales.

A juicio de esta asociación de residencias,  no hay que olvidar que el sector de los Servicios Sociales es en concepto y esencia ASISTENCIAL en el que los y las profesionales de enfermería son una parte fundamental de un equipo multidisciplinar en el que también son indispensables y parte BÁSICA las gerocultoras que llevan el peso del cuidado diario”, explica Diego Juez presidente Acalerte.

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