Fotos: Invesmedia y Andalucía Viva.

A la memoria de Gonzalo Álvarez

Los detectives privados españoles salieron -hace años- de su zona de confort, como sugieren los ‘coach’. Mientras una minoría rancia aún se pelea por presidir colectivos gremiales que trasvasan miembros, creerse autoridad o imitar -cual frikis- al mito novelesco-literario, la gran mayoría se transformó digitalmente y actúan como ‘ciber’ investigadores versados.

Este fenómeno no resta el imprescindible trabajo de campo sobre Internet, redes sociales y marketing manipulador que desinforma a la vez que documenta. El buen investigador, siempre descreído, debe diseccionar. Con ánimo nutritivo para el ciber-detective SXXI nació, en 2017, ‘Detcamp’.

Su tercera edición desbordó previsiones. Todo fue gracias al carisma y know-how de una periodista que se curtió en productoras que ningunean la honra y pagan por intimidades. Gema Piñeiro se reinventó como detective y oxigena un oficio lastrado por tópicos terrenales y ficción de género. Piñeiro conduce ‘Detcamp’, bajo una óptica multidisciplinar del sabueso, para abordar la disrupción digital. Logra visibilizar su utilidad social y validez judicial añadiendo valor profesional. De paso, empodera a las detectives. Ya alcanzan en número de licencias a sus colegas masculinos.

Ese detective del siglo XXI descrito es el único profesional habilitado ‘exclusivo y excluyente’ según Ley de Seguridad Privada-LSP 5/2014 para investigar hechos y delitos privados. No es un espía cutre, chulo y con padrinos como el encarcelado ex comisario Villarejo, tampoco es un ‘membrillo’ que chiva a la policía a cambio de un cartoncito con su nombre. El alma de ‘Detcamp’ reitera con poderío que es mejor ‘renovarse o morir’ mientras los algoritmos no entiendan de leyes. Toca, pues, a los investigadores adaptarse y comprender el reto ‘ciber’.

Fotos: Invesmedia y Andalucía Viva.

Destino Alcobendas

Obviamente, los detectives para sus foros optan por lo discreto. Alcobendas para ello es el mejor escenario. Cerca de Madrid y lejos de estrés urbanita. El Vicealcalde, Miguel Ángel Arranz, y el Concejal de Seguridad, Aitor Retolaza, abrieron y cerraron la densa jornada. Se celebró el pasado viernes 13 de diciembre. Uno y otro acreditaron la hospitalidad de un municipio ejemplar. Invesmedia y su equipo remataron una organización del evento impecablemente desarrollado donde sólo faltó tiempo.

El alma de ‘Detcamp’ reitera que es mejor renovarse o morir mientras los algoritmos no entiendan de leyes. Toca, pues, a los investigadores adaptarse y comprender el reto ‘ciber’

Abrió la jornada Rosa Díaz, matemática y directiva del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad). Explicó a un auditorio entregado los recursos del organismo para prevenir y combatir ciberataques e interactuar con pymes. Las que copan el tejido empresarial. Después, Gema Piñeiro diseccionó estadísticamente al gremio detectives. Reveló, entre tanto, que no todas las casi 5.000 licencias son operativas. Nada es lo que parece.

Los casi trescientos asistentes a ‘Detcamp 19’ constataron la interacción público-privada. No es una quimera en asuntos de ciberseguridad. Es imprescindible y debe ser más ágil, con más retorno de autoridades a las que pagamos muchos impuestos con escaso ’feed-back’. La concurrencia al evento se repartía entre detectives, abogados, expertos en OSINT, mandos de policía local-PL y nacionales-CNP y un Comandante de la Guardia Civil cuyo tricornio validaba el espíritu del Duque de Ahumada tras 175 años de no desfallecer ante los malos malísimos. Provenían, los asistentes, de Comunidad Valenciana, Madrid, Barcelona, Euskadi y Andalucía.

Fotos: Invesmedia y Andalucía Viva.

Más ponencias

La médula del ‘Detcamp 19’ se concentró en una mesa sobre ‘Inteligencia Empresarial-IE, Ciberseguridad y Detective 4.0’. La moderó el autor de esta crónica. Y tuvo como ponentes a Mikel Rufián (Experto IE y Detective), Yayza Rubio (Analista de Seguridad de TELEFONICA –Eleven Paths-), José Manuel Díaz Caneja (Jefe Militar, formador IE y Director I+L) y Antonio López (Jefe Seguridad-Ciberdelincuencia CNP).

El pálpito y retos de los ataques híbridos, técnicas de IE, ciberdelincuencia y seguridad, ‘fake news’ y desinformación generó un intenso debate entre la concurrencia que interesaba respuestas y claves. Yayza Rubio (alma del software ‘OSR Framework’ y condecorada por la Benemérita) y el verbo de Díaz Caneja, junto a los aportes de Rufián y Antonio López, proyectaron talento y pautas para esclarecerlo todo. No se evidenció si ‘fake news’ y delito son pareja. De momento, atacan honras y reputaciones.

‘Violencia sexual en eventos. Vigilancia no uniformada’ centró otra mesa. La concurrencia a ferias, celebraciones, festivales son caldo perfecto para agresiones sexuales. Las víctimas –tristemente- son mujeres, jóvenes y adultas. La moderó Mercé Ferrán (Presidente ‘Col.legi Detectius’ catalán) e integró a Anna Almécija (Criminóloga y Abogada), Alicia Lerma (Presidente colectivo mujeres detectives), Juan Pedro Caravaca (Inspector PL Alcobendas), Rafael Guerrero (Escritor, Profesor Universitario y Detective) e Inspector del CNP José Manuel Caro.

Pocos sabían, hasta entonces, de la utilidad de policías sin uniforme y detectives expertos en vigilar eventos. Haberlos haylos, como las meigas gallegas, pero infiltrados entre la concurrencia. Tal operativa generó cifras de éxito para esclarecer delitos y agresiones a mujeres de toda edad y condición. El debate de los ponentes y público fue enriquecedor.

Interesantísima, e ilustrativa, resultó la charla del cordobés Eduardo Sánchez Toril (Ingeniero Informático, fundador de OnBRANDING, Hack & Beers, Security H. School…) sobre geolocalización y balizas digitales. A igual nivel estuvo Esther Gómez, detective experta en lenguaje no verbal.  Alberto Tejero, Director Comercial de Panda Security, sentó las bondades del popular antivirus español. Recalcó que su sede está cerca de Bilbao.

Fotos: Invesmedia y Andalucía Viva.

OSINT, Ciberinvestigación y Pericias

Manuel Huerta (Fundador & Director Lazarus Technologies) explicó por qué su empresa es líder español en el ‘forensic’ informático. Las evidencias y pruebas digitales son la materia de su cotidiano. Los oyentes quedaron tranquilos porque las pericias cibernéticas están en buenas manos. Aportan luz a la justicia y policía sobre las trampas y encriptaciones de los ‘malos’. Otra versión del dictamen informático la ofertó Luis Navas (IP Peritos)

Salvador Gamero (Máster OSINT-TIC y fundador Detectivia) y Carlos Seisdedos (Security Auditors) protagonizaron en ‘Detcamp’ el diálogo más vivo y nutritivo a la concurrencia sobre fuentes abiertas (OSINT), delincuencia en la red y cómo se mueven por redes e internet los ciberterroristas. El sevillano y barcelonés dictaminaron sobre reputación digital. Compartieron sus experiencias en un tándem dinámico. Fueron refrendados con aplausos por la asistencia pues les adivinó más que talento.

Gamero, además -y junto a Jorge Coronado (Qantika)-, son el alma de la segunda edición de OSINT CITY https://www.osintcity.com/Será en Sevilla el 6 y 7 de febrero 2020. El evento, centrado en OSINT en todos sus prismas, se antoja como cita imprescindible de cualquier interesado/a.

Fotos: Invesmedia y Andalucía Viva.

LSP ¿regula, protege o controla al detective?

La mesa del ‘Detcamp’ más palpitante congregó a líderes de los detectives, junto al Juez Eloy Velasco (Audiencia Nacional y Doctor en Derecho) y Enrique González (Jefe Investigación UCSP-CNP). El magistrado y profesor hizo una brillante introducción del papel del detective ante la Justicia. La temperatura subió cuando se reivindica el derecho de las víctimas a investigar delitos que les afectan fuera de la exclusiva policial.

Las voluntariosas palabras de David Sanmartín (abogado-detective HAS) blandiendo jurisprudencia sobre cómo el detective documenta delitos las tumbó el Juez Velasco con rigor de jurista. A ese trapo acudió la semántica. Para que los detectives reivindiquen investigar delitos ‘de oficio’ según Enrique Hormigos (Presidente APDPE). Esa laguna se bucea invisible. Esa ansia extrapola la guerra entre la realidad y la norma.

Agustín Ruiz (ANADPE) y Concha López (vicepresidente ADAE), una líder emergente, apuntaron líneas corporativas. Contrastaba con la reivindicativa Elisenda Villena Barjau (directiva del Col.legi Detectius catalán). La barcelonesa tiene un ‘procés’ individual curioso. Lo lastra su pasado como Jefe de Operaciones de MÉTODO3, clausurada agencia ligada al espionaje político. La detuvieron dos veces, pero la absolvieron de cargos. Tan nociva marca para los detectives españoles aún tiene palmeros.

La polémica sobre el uso de balizas de geolocalización (GPS) la sugirió el Juez Velasco. Verbalizó que son delito usarlas de no mediar orden judicial, de imperativa renovación cronológica. Así rezan instrucciones para CNP, PL, Guardia Civil y policías autonómicas.

El criminólogo, detective y abogado valenciano Juan de Dios Vargas (Distrito 46) recordó al magistrado que siete Audiencias absuelven a detectives por usar balizas de GPS para seguir la ruta de objetivos. El juez aceptó, con ese señorío de graduado por Deusto, la réplica. Sabía que firmar sentencia prima los matices jurídicos. El tema es candente, los cuerpos policiales –como en películas y novelas de género- se muestran celosos ante el pragmatismo del detective cuyo olfato ya es digital. El Supremo publicará doctrina jurisprudencial que equilibre el derecho de detectives, sus clientes y la norma. Mientras, al valenciano le aplaudieron.

La psico-ética del detective 

La originalidad y excelencia tuvo hueco para cerrar ‘Detcamp 19’. David Magín Blanco (Gran Via detectives) es Profesor y doctorando en la Universidad Rey Juan Carlos. Su ilustrada ponencia entrañó un viaje a la mente –a veces plagada de patologías de azotea– del cliente del detective.  Blanco clasificó, acertadamente, entre paranoico, obsesivo compulsivo, impulsivo e histérico a la clientela privada del sabueso español. Muy diferente que la empresarial, de bufetes o aseguradoras, por ejemplo.

También alcanza, según Blanco, a estos profesionales egos que comparten y que posibilitan la fragmentación gremial, el lastre para innovar o añadir fuera de ciertos ‘grupos de presión’ que sólo pretenden defender anacrónicamente intereses ligados a dividendos. El gremio detectives, obviamente, precisa autocrítica para reclamar más visibilidad por su utilidad social, menos personalismos de sabelotodo con palabrería y más apuesta por un presente que sólo exige superar retos y desafíos. Vemos que ese fenómeno también alcanza al corporativismo inserto en colegios profesionales cuyo impropio monopolio ataca la Ley Ómnibus paneuropea.

‘Detcamp 19’, tras terminar la fase de aula y retórica, comenzó la de barra de bar, el networking cercano y convivencial, Su aliado es la copa y un plato repleto de alimentos para saciar el hambre de tanto esfuerzo. Pinchos y birras remataron la intensa jornada. Se remató en una discoteca hasta la madrugada.

Ya están encendidos los motores para el venidero 2020 y suponemos habrá que ampliar el aforo por el éxito del 2019. El sábado, cada asistente volvió a su hogar profesional, proyectando lo nutritivo de un evento donde se metaboliza en positivo. Gema Piñeiro, mientras tanto, oxigenaba su valía volando a Nueva York. Siempre hubo clases. Ella es mujer VIP. Y ‘Detcamp 2020’ será una cita. En Alcobendas ¡faltaría más!

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