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Desmontando las falacias mediáticas de Gil y Cerezo

Santiago Aparicio
Santiago Aparicio
Doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Contador de realidades. Guitarrista de rock en mis tiempos libres. Y cazador de doxósofos.
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análisis

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Tras arreciar las críticas de algunos medios y la afición por el desfase presupuestario de 40 millones que impedirán al Atlético de Madrid fichar con normalidad, Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo han tenido a bien filtrar a David G. Medina (Marca) lo que ellos consideran información pero no son más que falacias. Un nuevo intento, utilizando a los medios de comunicación, para desviar el tiro de una gestión más que dudosa. No hay que echarse encima de Medina (el mensajero), que ya sabemos que esto es típico en redes sociales, y sí en lo que se dice como justificación. Algo que puede ser desmontado con facilidad.

En el artículo (Un Atlético al límite… y ahogado por los salarios) los mandamases rojiblancos (o sus voceros oficiales) cuentan al periodista de Marca que “no imagináis los sueldos de la primera plantilla que soporta este club”, un salarios que “obligaron” a hacer una ampliación de capital tras el paso de la pandemia. Se pone el foco en el alto salario del Cholo Simeone (¿pero no contaron que esa gran cantidad era para todo el cuerpo técnico salvo el preparador físico?), lo que cobra Oblak, Griezmann o Koke. Además, se renovó con subidas importantes a Savic, Giménez, Llorente o Correa. Y peor lo que viene con la vuelta de Morata y Saúl (dos señalados desde hace años para salir definitivamente).

Al final todo lo anterior repercute en lo deportivo por la cortedad de las plantillas, la cuales no son así de cortas por deseo del entrenador como se venía contando año tras año. 200 millones de euros de gasto que hace, dentro de un presupuesto de 400 millones, tener pérdidas de 40 millones cuando se han cumplido todas las condiciones que los dirigentes habían señalado como necesarios para que todo cuadrase. Sabiendo que en 10 años, como ha contado Rubén Uría en Goal, Gil y Cerezo han hecho una inversión de 6 millones de euros por año (descontando a los gastos las ventas), parece que hay algo que no cuadra.

Los ingresos por televisión, quedar terceros en Liga y llegar a cuartos de final de Champions (lo que evita pagar jugosas primas, todo hay que decirlo) suponen esos 200 millones de euros que cuestan los salarios de la primera plantilla. El resto hasta los cuatrocientos millones salen de otros gastos/ingresos soportados por la buena imagen del Cholo y sus muchachos. O ¿piensan que los patrocinadores llegan por la cara bonita de Gil? Por tanto queda claro que el coste de la plantilla del Cholo queda cubierto por los logros de los propios jugadores.

Cabría preguntarse si con otros jugadores (tipo Guivalogui), tan del gusto de Gil y Cerezo, podrían alcanzar esos puestos deportivos. Una falacia más del dúo prescrito. Han convencido a parte de la afición que de no estar el Cholo llegarían “jugones”… 35 años y no han entendido nada. Por eso atizan al entrenador (que ya les dijo que él siempre quiere ganar la liga) desde los medios (ahí Gonzalito Miró es perro fiel de sus amos). La realidad es que quienes negocian los salarios son Gil y Cerezo, bueno Cerezo no, más bien Andrea Berta, y quienes ponen esos salarios son los dirigentes.

Renovar dos veces en un año a Saúl, por muchos cantos de sirena que hubiese, poner un sueldazo a Llorente o a cualquier jugador es culpa del palco. Y si no pusiesen PVPs y sí cláusulas normales no habría peligro de salidas. Con decir que a una cláusula pequeña corresponde un salario más ajustado se habrían quitado problemas (por si es exigencia de los jugadores/representantes). Y si hubiesen puesto un límite salarial, también. Ellos son los dueños (de aquella manera pero legalmente lo son) y pueden gestionar a su gusto. Lo que pasa es que con jugadores muy mediocres, aderezados con dos buenos con vistas a la venta, no se sube en la Forbes.

Como en cualquier empresa, es necesario hacer inversiones si se quiere expandir el negocio. Lo que han hecho Gil y Cerezo son inversiones y no vale quejarse de los errores cometidos (si los ha habido) en el plano deportivo. Aunque en realidad ese tipo de artículos lo que ocultan es que la gestión de la mercadería y demás cuestiones, que deberían ir a la par que lo deportivo, son nefastos. Ahora se ha conseguido un buen patrocinador para la camiseta (45 millones dicen), se espera un nombre para el estadio que deje buenos millones, pero esta parte se ha gestionado muy por debajo del posible impacto comercial del equipo. El acuerdo con Nike, más allá de las horrendas camisetas, han sido una catástrofe y demasiado largos y no renegociables (por lo que han dicho en otros artículo de publicidad encubierta).

Una vez más el dúo Gil y Cerezo han salido en estampida como es habitual cuando se ven rodeados. En otras ocasiones se ha echado porquería sobre jugadores para provocar su salida, ahora parece que el Cholo y parte de la plantilla (su propio capitán) también son culpables. Les da igual que el entrenador que ha conseguido una de las mejores rachas deportivas en toda la historia se vaya, siempre y cuando ellos salven sus posaderas. No han entendido que el Cholo es el parapeto que impide la afición tome el palco y les linche. Pero ya van varios señalamientos en la misma dirección. Respecto a los dineros, todo son falacias para encubrir que no saben gestionar mejor.

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