El Tratado sobre el Comercio de Armas existe desde hace casi cinco años, aun así, el comercio mundial de armamento continúa en aumento. Cada año, la violencia armada mata a unas 535.000 personas, más de tres cuartas partes de las cuales mueren en entornos no conflictivos, datos que estremecen y muestran la magnitud del comercio mundial de armas,

Hace más de 20 años que Amnistía Internacional y las demás ONG asociadas en la coalición Armas bajo Control, inició una campaña para controlar este lucrativo mercado. En Abril del 2013 la Asamblea General de la ONU votó de manera decisiva a favor de aprobar el texto del Tratado sobre el Comercio de Armas. Su entrada en vigor tuvo lugar el 24 de diciembre de 2014.

El Tratado sobre el Comercio de Armas es un tratado mundial que establece, por primera vez, prohibiciones para detener la transferencia internacional entre Estados de armas, municiones y material conexo cuando se sepa que podrían utilizarse para cometer o facilitar genocidios, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra.

Cada año se lleva a cabo una evaluación para analizar si existe un riesgo “preponderante” de que esas exportaciones potenciales de armamento faciliten la comisión de violaciones graves del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos.

Sin embargo, a pesar de su compromiso de regular el comercio irresponsable de armas, muchos Estados, partes clave siguen vendiendo armas a gobiernos que cometen abusos graves contra los derechos humanos.

Los datos que matan sobre el comercio mundial de armas, son dramáticos y están basados en las informaciones recopilados por el Instituto Internacional de Investigación de la Paz de Estocolmo (SIPRI), el Estudio sobre Armas Pequeñas y Ligeras, y el Programa de Datos sobre Conflictos de Upsala.

Se estima que hay 875 millones de armas pequeñas en circulación en todo el mundo, producidas por más de 1.000 empresas de casi 100 países. Todos las naciones —y numerosos grupos armados no estatales— adquieren armas pequeñas; Se estima que su comercio anual autorizado supera los 8.500 millones de dólares. Precisar más estos datos es difícil, por la reticencia de muchos Estados a informar públicamente sobre su producción legal, exportaciones e importaciones de armas.

La Declaración de Ginebra define la violencia armada como “el uso intencional de la fuerza ilegítima (real o amenazada) con armas o explosivos, contra una persona, grupo, comunidad o estado que socava la seguridad centrada en las personas y/o el desarrollo sostenible”. Aunque la incidencia de los conflictos armados ha disminuido en los últimos años, el número de personas asesinadas por violencia armada no lo ha hecho.

Pero esto es sólo la punta del iceberg. Muchas lesiones no mortales causan costos significativos a largo plazo. Estos incluyen hospitalización a largo plazo, rehabilitación y atención, impactos negativos en las inversiones de los hogares, interrupción en las relaciones sociales y comunitarias, y graves desigualdades de género.

Conflicto armado

El conflicto armado destruye vidas y medios de vida. Las armas pequeñas y las armas ligeras son responsables de la mayoría de las muertes directas en conflicto. Sin embargo, a pesar de los terribles costos humanos de la prolongada violencia relacionada con los conflictos en países como Afganistán, Irak o Sudán, el número total de personas que mueren violentamente durante el conflicto es relativamente bajo en comparación con las que mueren indirectamente.

Es probable que entre el 10 y el 20 por ciento de las muertes por conflictos directas en los últimos años sea de entre el 10 y el 20 por ciento de las que han muerto violentamente en entornos aparentemente no conflictivos.

Gasto mundial en armas

El valor total del comercio mundial de armas en 2017 fue de al menos 95.000 millones de dólares.

Las 100 principales empresas de armamento hicieron ventas por un valor aproximado de 398.200 millones de dólares en 2017.

Estados Unidos fue responsable del 36%  del gasto militar mundial en 2018.

Exportaciones e importaciones mundiales de las principales armas convencionales

Estados Unidos es con diferencia el mayor exportador de armas del mundo. En el periodo 2014-2018, Arabia Saudí fue el principal receptor, con el 22 por ciento de las exportaciones de Estados Unidos.

El volumen de las transferencia internacionales de armas ha crecido de manera sostenida desde 2003, hasta alcanzar su máximo nivel desde el final de la Guerra Fría.

Los cinco mayores exportadores de armas en 2014-2018 fueron Estados Unidos, Rusia, Francia, Alemania y China. Conjuntamente, estos países fueron responsables del 75 por ciento de las exportaciones mundiales.

Los cinco mayores importadores de armas en este periodo fueron Arabia Saudí, India, Egipto, Australia y Argelia. Conjuntamente fueron responsables del 35 por ciento del total de importaciones de armas.

En 2014-2018, estos países fueron los principales clientes de los 5 máximos exportadores:

  1. Estados Unidos: Arabia Saudí (22% del total de exportaciones), Australia (7,7%), Emiratos Árabes Unidos (6,7%)
  2. Rusia: India (27%), China (14%), Argelia (14%)
  3. Francia: Egipto (28%), India (9,8%) Arabia Saudí (7,4%)
  4. Alemania: Corea del Sur (19%), Grecia (10%) Israel (8,3%)
  5. China: Pakistán (37%), Bangladesh (16%), Argelia (11%)

Transferencias a Oriente Medio

El flujo de armas a Oriente Medio creció un 87 por ciento entre 2009-2013 y 2014-2018. Más de la mitad de las exportaciones de armas de Estados Unidos tuvieron como destino Oriente Medio en 2014-2018.

En 2014-2018, el 59 por ciento de las exportaciones de armas británicas tuvieron como destino Oriente Medio. La mayor parte estas operaciones fueron entregas de aviones de combate a Arabia Saudí y Omán.

Armas pequeñas y armas ligeras

Según estimaciones del Estudio sobre Armas Pequeñas y Ligeras, hay más de 1.000 millones de armas de fuego en el mundo, la impensa mayoría de las cuales están en manos de civiles.

Hay aproximadamente 21 armas de fuego por cada 100 habitantes en Estados Unidos, 53 en Yemen, 39 en Montenegro y Serbia, y 35 en Canadá y Uruguay.

En 2017, Venezuela y El Salvador registraron los índices más altos de muertes violentas por arma de fuego.

Según estimaciones del Estudio sobre Armas Pequeñas y Ligeras, en el plazo de 50 años la producción mundial de fusiles de asalto militares, carabinas, pistolas y ametralladoras ligeras y pesadas oscilaría entre 36 y 46 millones de unidades.

El coste humano

2.436.351 personas han muerto en conflictos armados desde 1989, (más de 77.320 en 2018) según el Programa de Datos sobre Conflictos de Upsala.

En 2017 se observó un drástico aumento del número de muertes violentas en el mundo: aproximadamente 589.000 personas perdieron la vida de forma violenta. Las regiones más afectadas por el aumento de la violencia armada mortal fueron América del Sur y Central y el Caribe.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

18 + 4 =